Hoy no es solo un día más

MarDeVida_SoloUnDiaMasHoy no es solo un día más.
No es un día cualquiera.
Hoy es todo lo que tengo
y todo lo que soy.

Hoy es un regalo,
lleno de obsequios y oportunidades,
para amar y ser amada,
para dar y compartir.

Hoy es un mar de vida,
Inmensa, generosa, maravillosa.
Un océano en el que cada gota cuenta.
Y en el fondo y en la orilla,
brilla cada grano de arena.

Un día más para decir te amo,
para darlo todo, lo mejor de mí.
Un día más para respirar profundo,
caminar con garbo
y ser feliz.

Gozar un día más de vida.
Eso es todo lo que pido.
Gracias por hoy, vida mía,
aunque sea el último,
dime, ¿qué puedo hacer hoy por ti?

La esperanza es en sí misma una especie de felicidad

EsperanzaCon los ojos vendados,
me entusiasma la idea
de lo que va a pasar.
La esperanza es en sí misma
una especie de felicidad.

Aunque me caiga, aguardo lo mejor.
Cada pequeño paso es un logro
que me impulsa a continuar.
Y si tropiezo con las piedras, 
lo acepto.
Es lo que necesito en ese momento.

Cierro los ojos y confío
porque veo con el corazón.
Creo en mí, aunque me cueste.
Y por dentro una luz se enciende e ilumina el exterior.
La vida tiene sentido, 
a pesar del resultado final o el destino.

Cada amanecer me regala
una página en blanco
para llenarla de luz y color,
con palabras creadoras,
escogidas con amor.

La esperanza es la certeza
de que veremos la luna y luego el sol.
Y aunque el día haya sido difícil,
al anochecer mis ojos se cierran
cargados de ilusión.

Incertidumbre en puntos suspensivos

Incertidumbre, máscara«Ya veremos», respondiste,
y me dejaste en puntos suspensivos.
Atemporales e indefinidos,
en el aire de la incertidumbre
siguen esos puntos suspendidos.

«Me lo voy a pensar», añadiste.
Y eso, ¿qué significa?
Que te mueres de ganas y de miedo,
o que no te interesa un bledo.

Ante la duda se impone el silencio,
un punto y aparte.
Un sí pero no.
El paréntesis de la indecisión.

Dejaste en suspenso
un deseo a la vez tan vivo y tan muerto,
¿Pides tiempo al tiempo?
¿Temes comprobar el estado de tu corazón?

Y sigo aquí, cual espejo.
Espero el momento
en el que tú y yo colapsemos
unidos en una mirada
como un mismo observador…

Me amo, me cuido, todo tiene sentido

¿Qué significa amarme mí misma?
Me amo, me cuido cuando me escucho.
Conecto con mi cuerpo y sus mensajes.
En las entrañas, mi instinto y sus cantares.
El corazón que salta, vibra y late.
Mi garganta que a veces calla,
y a veces canta lo que siento.
Pide aquello que necesito.

me amo y me cuidoEs amor
estar con quien quiero,
allí, en donde puedo ser más
y hacer menos.

Me amo, me cuido, me lo merezco.
Doy, comparto, respeto.
También disfruto recibir.
Me sienta bien descansar,
dejarme mimar, que me traten bien.
¡Basta ya de complacer!

Me amo cuando establezco límites para la convivencia.
Sin dominar, sin dejarme pisar.
Me amo cuando digo: «Ahora no» y «basta ya».
Sé hasta dónde puedo llegar y cuánto puedo dar.
Porque si me extralimito, me enfermo.
Por eso, conozco mis ritmos, mis ciclos y los respeto.

Como toda persona, soy digna de amor.
Me arreglo, me miro, me gusto.
Me relajo, sin tensar el cómo.
Me regalo un paseo por la playa,
un café con mis amigas,
la lectura de un libro,
un rato a solas conmigo.

Me acepto tal y como soy.
Sin exigencias, sin condiciones, sin castigos.
Soy amable y paciente conmigo.
Soy un ser completo, una semilla de posibilidades.
Y me lo creo.
Así recreo una mejor versión de mí misma.

En cualquier circunstancia, estoy en el lugar y momento preciso.
Manejo mi espacio personal y mi tiempo.
Asumo las consecuencias de mis actos.
Y cuido con cariño mis heridas.

Hago los cambios necesarios para que mi vida me guste.
Sin forzar situaciones o personas.
Voy más allá de mis miedos.
De lo más banal, a lo más trascendente,
cuando me amo, me cuido, todo tiene sentido.

Gracias mi musa y mi madre

Mi musa y mi madreNecesito decirlo,
repetirlo y escribirlo:
te agradezco mucho
que seas mi musa y mi madre.

Cada día que pasa, te admiro más.
Cada cosa que aprendo, te respeto más.
Y cuando miro atrás comprendo
tus errores, tus palabras, tus esfuerzos.

Te quiero, mamá, te quiero.
Y ahora que también soy madre,
aunque me repita, necesito decirte
que te quiero aún más.

Tú eres la brújula que me guía.
Un espejo que refleja
lo que quiero repetir,
lo que prefiero evitar.

Eco del amor que eres,
y de todo lo bello que das.
Fortaleza, valentía, sensibilidad,
dulzura, perdón y paz.

Evito repetir la historia.
Caer en la trampa del sacrificio,
arcaico patrón malentendido,
que te atrapa en la cárcel del oficio.

Limpiando la casa liberas tu mente.
Yo me refugio en el arte,
para soltar ataduras
en este patriarcado asfixiante.

Me enseñaste a seguir aprendiendo,
a caer y a levantarme.
Gracias mi musa y mi madre,
por tu gran amor, dedicación y coraje.

Decir adiós es un arte

Todo lo que empieza, termina.
Puedes darte por completo y amar intensamente,Decir Adiós
o entregarte a cuenta gotas,
creyendo protegerte.

¿Qué te llevas cuando mueres?
¿Cuando te alejas de aquello que amas?
¿Qué haces cuando sabes que tu tiempo
se acaba?

¿Anhelarás lo que no hiciste?
Te alegrarás de todas las veces que te atreviste.
Quizás querrás volver atrás.
No hay futuro sin hoy. Tú decides.

Ahora bien, decir adiós es un arte.
Requiere saber cuándo y cómo.
Dejar una ventana abierta para reencontrarte,
desde otro lugar, con un amigo en lugar de un amante.

Precisa aceptar las circunstancias.
Tomarse el tiempo para madurar la decisión.
Implica cerrar etapas.
Toda crisis prepara un ajuste interior.

Decir adiós es cambiar de perspectiva.
Es aceptar con gratitud las lecciones de la vida.
Cuando el agua fluye y termina su ciclo,
un nuevo estado comienza: gas, sólido, líquido.

Dejar ir es liberarse en lugar de aferrarse.
Es romper las cadenas que nos atan
a una relación que nos duele,
a una situación que nos daña.

Es saltar la barrera del temor al cambio.
Para sanar las heridas,
para seguir creciendo y progresando,
decir adiós es un arte necesario.

Hay miradas

Hay miradas que son un anzuelo,
donde brillan los deseos,
la promesa de lo que puede ser.

Otras que son una bronca,Miradas 
un silencio de queja e incomprensión,
una llamada de atención.

Hay miradas que son un puente,
un mar que te arrastra a contracorriente,
donde confluyen las almas y el amor.

Ojos como un lago cristalino,
que refleja la belleza de la esencia,
la luz que irradia lo divino.

Ojos que son un vehículo,
que te transporta a un viaje cósmico
sin previo aviso del oráculo.

Hay miradas que son una despedida.
Ni hasta pronto, ni que te bendigan.
En paz, con pena o con ira,
los ojos dicen adiós.

Ven y abrázame

abrazameLigera y profunda molestia
o un dolor intermitente y sordo.
Son la advertencia de una trampa:
una ruptura invisible.

El corazón es capaz de ver
la herida que el amor sana.
Gracias a la empatía de gente solidaria.
Esa que da la mano, escucha y ama.

Pero el mundo grita: corre, compite y consume,
que la vida es una carrera y hay que luchar.
Mientras la naturaleza susurra: para, observa y siente.
¿A quién decides escuchar?

Fríos, como la muerte, nos deja la indiferencia.
La incomunicación nos enferma.
¡Con lo fácil que es dar un abrazo,
mirarse a los ojos y conversar!

¡Ven y abrázame!
Que en tus brazos no siento dolor. 
Déjame abrazarte.
Que un poderoso calmante es mi amor.

Unidos en la calidez de un nosotros,
en la cercanía de tu corazón y el mío.
Mecidos por nuestros latidos al unísono,
en la gloria de una madre que arrulla a su hijo.

Detengámonos a observarnos, a sentirnos.
Relajados y muy vivos.
Verás que a punta de abrazos
también se suturan el alma y los tejidos.

Carta a una amiga: Quiérete más y mejor

Quiérete másCaíste en la trampa invisible del miedo.
Y por pánico a la incertidumbre,
sufres y te cobijas en el maltrato.
Alejada de los que te queremos,
le temes a él y a tu propia bondad.

Confundiste el amor con la necesidad.
Ya no sabes quién eres ni en dónde estás.
Demasiados años viviendo una mentira.
Qué importa lo que él diga.
Eso que él te dice no es verdad.

Pero él es para ti como una droga.
Si te mira, si te toca, te emocionas.
Ciega y enganchada a su falsedad.
Adicta a tu verdugo: ¡Desengáñate!
No te ama quien te insulta y te amenaza, sin piedad.

Perdona, pero eso que tú sientes no es amor.
Si complaces para gustar, no te amas.
Cuando el sexo llena el vacío de la indiferencia, no es amor.
Si le gritas: “Ves que sí me necesitas”, te humillas.
Sacrificarse y anularse por otro, no es amor.

Sin embargo, sentirse mal tiene remedio. 
Amiga, te quiero. Comparto tu dolor.
¡Déjame abrazarte y recordarte que eres maravillosa, 
una mujer digna de respeto y comprensión! 
Te acompaño a la comisaría si quieres. 
Al denunciarle tendrás algo más de protección. 

Por favor reacciona ahora, te lo pido.
Aléjate de él, de esa zona dolorosa de confort. 
Sí, la vida es dura. Pero déjate de excusas.
La falta de dinero es un pretexto paralizador.

Eres emprendedora, fuerte, bondadosa. 
Una mujer con un gran corazón.
Encantas con tu don de gentes. 
Eres capaz de salir adelante y alcanzar tus objetivos. 
Uno a uno. Paso a paso. Cree en ti. Tú puedes.

¡Claro que sí puedes!, si a ti misma te quieres. 
Amarse significa respetarse y aceptarse.
Tratarse con paciencia, ternura y compasión.
Amiga mía, por favor, te lo pido:
Quiérete más y mejor.


25 de noviembre, día internacional de la eliminación de la violencia contra la mujer.
#historiasdesuperación

Un hermoso regalo comparto aquí

manoscerebroMúltiples obsequios
en un hermoso regalo recibí.
Los miedos que me nublaban
desaparecen y tienen fin.

Ya no temo a la muerte.
Sé que dejar el cuerpo no es morir
sino el inicio de una nueva vida.
Libre, feliz, expansiva.

Si antes callaba y sonreía,
ahora digo, con respeto, lo que pienso.
Expreso quien soy, lo que siento.
Ya no temo al rechazo ni al error.

Tampoco temo al inevitable dolor, 
mensajero de la transformación. 
Porque todo lo que empieza acaba. 
Y sé que el sufrimiento es opcional.

Bajo el empaque de un shock casi mortal 
me encontré con la gratitud, el amor,
el perdón y la felicidad.
Sentí el júbilo de la libertad.

En el pozo profundo de la depresión,
aprendí a ver en la oscuridad.
Ahora cierro los ojos y me dejo guiar por la intuición. 
Siento la divinidad.

Sé que puedo afrontar las dificultades 
y de ellas aprender lecciones.
Sé que puedo hundirme en un mar de tristeza
y nadar hasta la orilla de la paz.

Sé que el mundo caótico
es un reflejo que podemos cambiar.
Ten esperanza. 
Todo pasa por una razón.
Aunque no lo veas, en todas partes vibra el amor.
 
Regresé al origen y volví 
para dar testimonio consciente 
del gozo de existir.
Para pedirte que más allá del miedo, 
te atrevas a ir.

Sobrevivir al ictus fue un hermoso regalo y por eso escribo y comparto aquí.