Autoconocimiento: escucha tu cuerpo y tus emociones

Escucha tu cuerpo

Acuarela, N.M. Parga

Nuestro cuerpo nos permite encarnar la vida; la hace visible, tangible, vibrante. No tenemos una vida, somos vida expresada a través del cuerpo.

Y la sabiduría de la vida le da a nuestros cuerpos mamíferos la capacidad de sanarse y regenerarse en todos los planos.

Además, estamos diseñados para el gozo. El dolor es una señal de aviso. Por eso, hoy quiero recordarte el maravilloso poder que tenemos dentro.

Autoconocimiento: escucha tu cuerpo

El cuerpo nos habla a través de sonidos, movimientos, dolores, placeres, pálpitos, corazonadas, retortijones, punzadas, vibraciones, calores, fríos, temblores, sarpullidos, etc. Nos abre o nos cierra. Y si no le escuchamos, si no gestionamos nuestras emociones, se enferma. Esa enfermedad es un mensaje que debe ser atendido no un enemigo contra quien luchar.

Volver a sentir con atención plena es la clave para conectarnos con nuestro cuerpo e identificar las sensaciones corporales de las emociones.

Por ejemplo, con el enfado y la excitación sentimos calor, la cara enrojece y se acelera el corazón. La tristeza da frío, duele y hace que caigan las facciones. Temblamos de miedo o de deseo. La timidez y la vergüenza empequeñecen. El terror paraliza y nos deja sin aire. La ansiedad presiona el pecho, da mareo y ganas de comer sin hambre. La seguridad abre el tórax y nos agranda. El enamoramiento da la sensación de caminar sin tocar el suelo y nos hace suspirar. La atracción produce mariposas en el estómago, afloja las rodillas y nos convierte en flan. La gratitud es un bálsamo que relaja los músculos del cuerpo, agranda los ojos y alarga los labios en una sonrisa.

¿Qué sientes tú? ¿Qué es ese pinchazo bajo el esternón? ¿Por qué se te revuelven las tripas? ¿Qué emoción hay detrás de un dolor? ¿Y ese sudor frío en la nuca?¿Qué te produce tortícolis? y esas ganas de abrazar a todo el mundo… ¿las has sentido?

Y el deseo, ¿qué despierta tu deseo? ¿Te abruma lo que sientes? ¿Prefieres no sentir nada a sentir demasiado? ¿Te permites sentir placer? ¿Qué te produce satisfacción?

Y, ¿cómo te sienta lo que haces? ¿Cómo reacciona tu cuerpo con tu diálogo interno? ¿Te has dado cuenta de cuales son los pensamientos que te incomodan o molestan? ¿Cómo puedes cambiar tu punto de vista para que tu diálogo interior sea más amoroso contigo mismo/a?

Siéntete. Te lo mereces. Toma un tiempo cada día para estar contigo y mirar hacia adentro, lejos de tantos estímulos externos. Poco a poco irás expandiendo tu consciencia y tu conocimiento propio.

Un truco: RESPIRA PROFUNDO. Prestar atención a la respiración es la mejor herramienta para conectar con el cuerpo y es la base de la meditación.

Identifica tus creencias y patrones para desencajar

Nuestra familia nos transmite de manera consciente e inconsciente lo que está permitido y lo que no. Hay alianzas, hay que ejercer un rol y cumplir mandatos (flexibles y rígidos, explícitos o tácitos) o no hacerlo. Con castigos y recompensas aprendemos a encajar.

La sociedad nos condiciona con ideales, nociones y etiquetas que nos califican de válidos y aceptados o de rechazados y excluidos.  Y todo lo que no queremos ser va a nuestra sombra. Esa sombra se refleja en el espejo que nos muestran las personas a nuestro alrededor.

Así que cargamos con un montón de creencias, patrones y prejuicios que pesan y atan. Estos afectan nuestra relación con nosotros mismos y con los demás. Además, se relacionan con nuestra escala de valores. Por eso te invito a escribir la lista de tus creencias y a reflexionar cómo te están limitando o potenciando. Si no sabes cuáles son, aquí comparto algunos ejemplos relacionados con la sexualidad:

«Los hombres no lloran». Los hombres sí lloran y son capaces de expresar sus emociones.

«Las mujeres no se masturban». Las mujeres sí se masturban. El autotoque amoroso es la base del autoconocimiento físico.

«Parirás con dolor». Parirás con placer. En cuclillas y en el agua, acompañada por una matrona experta, por ejemplo.

«La menstruación duele». Cuando conozco y respeto mi ciclo menstrual siento los cambios de mi cuerpo y de mis emociones en cada fase sin dolor.

«La sangre menstrual da asco, es un deshecho». La sangre menstrual tiene células madre, fertiliza la tierra y regenera la piel y los tejidos.

«Los genitales huelen mal». Cada cuerpo tiene su olor propio que depende de varios factores, entre ellos, la alimentación.

Terapia Sexitiva, de Sergio Fosela, nos enseña que los miedos a mostrar nuestra sexualidad, nuestro placer y nuestra excitación tal y como la sentimos, provoca un olor característico a ocre (puede confundirse con el olor a pescado).

Recuerda que para cambiar patrones y creencias hay que potenciar el verdadero ser. Eso es amor propio, autoconocimiento y lealtad a ti. ¿Qué estás tolerando, soportando o permitiendo en tu vida por encajar? ¿Quieres salirte de ese molde?

Abraza tus emociones para crear realidad

Las emociones son energía en movimiento y viven dentro de nosotros el tiempo que se lo permitamos. Algo externo (un olor, una palabra, un gesto) puede detonar una emoción dentro nuestro y es nuestra responsabilidad identificarla, gestionarla y transformarla para crear realidad. Quien logra hacerse cargo de sus emociones está haciendo un gran trabajo para sí y para quienes le rodean.

El cuerpo tiene su propia sabiduría, que no es conocimiento. La sabiduría de cada célula del corazón y de las tripas, nuestra intuición, es más rápida que la razón. Son nuestras emociones las que nos llevan a tomar decisiones en milésimas de segundo. Por eso es tan importante mirar hacia adentro y abrazar nuestras emociones.

Todas las emociones son necesarias y nos hacen humanos. De todas podemos aprender. Tal vez nos enseñaron a no llorar, a tragarnos el enfado, a callar. Eso es represión y enferma. Por algún lado tienen que salir todas esas emociones que han sido censuradas.

Huir de lo que sentimos no es la solución. Comer sin hambre y distraerse son las formas de huída y de consumo más usadas. Refugiarse en la comida, irse de compras, ver una película o la televisión es mucho más fácil que enfrentar ese malestar interno e intentar llegar a la causa. ¿Qué nutre mi malestar? ¿Cómo lo estoy alimentando para que siga vivo?

Si no lo has hecho aún, es hora de abrazar tu tristeza y más que llorar, llover. Sácala de ti en un espacio seguro. Abrázala y abrázate hasta la última gota. Permite que tu niño/a interior se exprese sin juzgar y en paz. Y recuerda que volverá a aparecer, como la lluvia.

Es hora de mirar a la cara a tu enfado y arder hasta que se consuma. Siente ese calor que te quema por dentro y respira. Escríbelo, desahógate y quémalo. Ese fuego te dice quién eres y cómo quieres vivir. Es una luz en el camino que te indica la dirección a seguir.

Escucha tu voz. La interna, que es la intuición y la externa que vibra y hace eco en el mundo. El sonido es creación. ¿Qué estás creando con tus palabras? ¿Qué persona quieres ser? Si sigues actuando como lo estás haciendo, ¿vas a convertirte en esa persona?

Acuarela: Eres un bosque, N.M. Parga

Escúchame bien, tu cuerpo no es un templo. Los templos pueden ser destruidos y profanados. Tu cuerpo es un bosque con árboles de robustas copas, dulces y perfumadas flores silvestres brotando por entre la madera. Tú volverás a crecer de nuevo, una y otra vez. No importa cuantas veces te hayan devastado. —@arboloba

De corazón a corazón te pido: vuelve a ti.

Por favor comparte consciencia. ¡Muchas gracias!

Referencias:

Thich Nhat Hanh, Prendre soin de l’enfant intérieur. Reconciliation. Healing the inner child. Ed. Pocket, 2014.

N.M. Parga, Adiós, niña buena, Amazon, 2018.

Sexualidad: 5 curiosidades históricas

árbol de la esperanzaLa sexualidad humana es un tema amplio y complejo cuya comprensión, conceptos y costumbres van cambiando según la época, la cultura y la modificación de nuestra propia escala de valores.

Veamos algunos ejemplos en distintas épocas de la historia que nos muestran prácticas y expresiones distintas a las actuales y que tal vez no conozcas.

Sabías que…

Las sacerdotisas del templo de Ggantija en la isla de Gozo, Malta, iniciaban a los jóvenes en el arte amatorio 3600 años antes de Cristo. Y los sacerdotes iniciaban a las jovencitas. Eran clases prácticas de erotismo y sexo.

Vivían en comunidad pacífica y honraban a la naturaleza de distintas maneras. Una de ellas eran los rituales de fertilidad donde mujeres y hombres podían mostrar su sensualidad y tener relaciones sexuales con personas distintas a su pareja habitual. No se practicaba la posesión ni la exclusividad y el sexo fuera de una relación era permitido si así se acordaba.

Hoy, Malta es uno de los cinco países en el mundo que prohíbe y penaliza el aborto en cualquier caso. En la actualidad, hay algunas tribus en África donde estos rituales de fertilidad se siguen practicando.

Comportamiento viril, preferencias eróticas y nociones

La noción médico jurídica “heterosexual” es del siglo XIX (1868). Su origen tiene la función de establecer desde la clínica una orientación sexual contraria a otras consideradas patológicas. El objetivo era regular el sistema que une sexo y reproducción en el capital.

Antes del siglo XIX no se clasificaba a la gente por su orientación sexual. Por ejemplo, los antiguos griegos y romanos no catalogaban a la gente por sus preferencias sexuales. Y practicar el sexo con hombres y mujeres no estaba mal visto. Era parte de sus costumbres.

Sí diferenciaban lo que para ellos caracterizaba lo femenino y lo masculino. Miraban la forma de expresar los sentimientos, de moverse, de afrontar los conflictos, de ser dominante o sumiso. Y cualquier hombre «afeminado» era castigado con la burla y el desprecio por no cumplir con la idea de lo viril que debe ser un macho.

En cambio, un hombre «viril» podía mantener relaciones sexuales con otros hombres siempre y cuando estos fueran más jóvenes y actuaran como receptores. Ellos no lo consideraban una patología.

Y aunque tenían la costumbre de estas relaciones para pasárselo bien, solo podían casarse con mujeres, quienes administraban la casa y les daban hijos.

Hoy hay países donde se penaliza la homosexualidad, el adulterio, el aborto y la sodomía. Esta es una forma totalitaria de control sobre los cuerpos que se salen de la norma establecida.

Ahora nos complicamos con una cantidad de categorías y etiquetas en un intento por respetar la diversidad y buscar la igualdad y la equidad en la desigualdad de condiciones.

Ya no hablamos solo de hombre o mujer. Ahora toca tener en cuenta la identidad de género, el sexo biológico, la expresión del género y la orientación sexual.

Entonces una persona por su sexo biológico puede ser: hembra, macho o intersexual (hermafrodita).

Por su orientación sexual puede ser: heterosexual, homosexual o bisexual.

Por la expresión de género puede ser: femenina, masculina o andrógina.

Por su identidad de género, una persona puede estar conforme con su sexo biológico (cisgénero) o no estar conforme con su sexo biológico (transgénero). El término «transgenerismo» engloba las distintas identidades de género que no están conformes con su sexo biológico. En esta categoría entran los travestis. La tercera opción es sentirse identificada con ambos géneros o con un género no binario. Estos son los genderqueers o intergéneros.

Y aunque la expresión de la diversidad y el reconocimiento de la pluralidad son necesarios, todas estas nociones, como la de la diferencia sexual, han sido usadas por el aparato biopolítico para verificarnos, clasificarnos, aceptarnos, excluirnos y dividirnos.

¿Queremos seguir identificándonos con términos del siglo XIX?

El arte románico erótico

Por si no lo sabías, el arte medieval románico amoroso muestra un alto contenido sexual en las iglesias cristianas del siglo XII.

Sí, el arte religioso adornaba el exterior de innumerables iglesias con pinturas y esculturas eróticas e incluso explícitas. La mayoría de ejemplos se encuentran al sur de Cantabria y al norte de Palencia y Burgos, en España.

Tres hipótesis distintas dan una explicación a este hecho. La primera afirma que exponer escenas eróticas en el exterior de las iglesias era una forma de avisar contra los pecados de la carne y su correspondiente castigo.

La segunda teoría afirma que la sociedad medieval era más liberal que la actual en lo referente al sexo. Los conceptos morales eran distintos y la represión sexual era menor. Para ellos las escenas eróticas eran cotidianas, hacían parte de las costumbres normales y no tenían necesidad de ocultarlas.

Una tercera teoría sostiene que las escenas eróticas en el exterior de las iglesias tenían como objetivo estimular las relaciones sexuales y con ello contribuir al aumento de la reproducción. En esa época, la mortalidad infantil era muy alta y la esperanza de vida era muy baja. De alguna manera había que estimular el crecimiento de la población.

El masaje genital y la histeria

El masaje genital fue el remedio médico para aliviar el “útero ardiente” o «histeria femenina» desde la antigüedad.

Galeno, importante médico del siglo II, escribió que la histeria era una enfermedad causada por la privación sexual en mujeres particularmente pasionales. La palabra histeria viene del griego hystera que significa útero.

El tratamiento para calmar los síntomas era el masaje genital. Un médico o una comadrona masajeaba la zona genital de la mujer hasta que esta llegara al “paroxismo”, que en realidad era un orgasmo.

Cansado de masturbar manualmente a sus pacientes, el médico británico Joseph Mortimer G. patentó el primer vibrador electromecánico en 1870. Durante los primeros años, el vibrador solo tuvo una connotación médica. Después, con la aparición del porno, cambió el concepto de su uso y al entenderse como un objeto relacionado con el placer, se hizo menos visible. Casi tabú.

Es importante recalcar que fue en el siglo XIX cuando se planteó el conflicto entre el sexo como reproducción y como satisfacción. Y no para poner en valor el placer sino para condenar cualquier práctica sexual no reproductiva. En la época victoriana, la mujer «ideal» solo tenía sexo para reproducirse lo que hizo caer en picado la tasa de fecundidad. Este ideal influyó en la insatisfacción sexual de muchas mujeres, lo que aumentó la demanda de tratamientos contra la histeria.

La histeria era un diagnóstico donde caía cualquier estado que no se podía identificar fácilmente. Esto cambió e incluso la histeria desapareció como diagnóstico médico cuando el psicoanálisis profundizó en el estudio de la mente y en los trastornos de conversión.

Hoy existen expertos en masaje corporal completo con distintos enfoques. Unos se centran en el masaje con el fin de llegar al orgasmo y existen sitios donde puedes pedir masajes a la carta.

Otras personas tratan este masaje como una terapia, ya no contra la histeria, sino para sanar emociones de patrones inconscientes repetitivos que han cristalizado en forma de pequeñas bolitas en la zona genital e ingles. Los masajes ayudan a disolver estas tensiones, así como ayudan a identificar otros bloqueos propios y heredados.

¿Quieres saber más sobre este tema? En el capítulo 41 de Adiós, niña buena Sara, la protagonista explora esta posibilidad.

El origen de la palabra feminismo

La palabra feminismo fue inventada en 1871 por un especialista en tuberculosis francés que escribe un tratado sobre la feminización de los hombres que sufren de tuberculosis y pierden las características masculinas. A estos hombres les salían pechos, se les agudizaba la voz y se les caía la barba.

Así que la palabra feminismo aparece por primera vez como un significante médico sobre una patología de hombres tuberculosos en el siglo XIX.

Después, el hijo de Alejandro Dumas, un escritor sarcástico y panfletario, usa la palabra feminista (tuberculoso afeminado) para referirse a los hombres que defienden la causa y los derechos políticos de las mujeres de su época durante el movimiento sufragista en Francia.

Feminista era el hombre «afeminado» que defendía la causa de las mujeres en la esfera pública del siglo XIX, afirma el filósofo, investigador y catedrático transgénero Paul Beatriz Preciado autor del «Manifiesto contrasexual».

Ahora, la palabra feminismo encierra la noción de un horizonte de transformación política y cultural.

¿Te sorprende?

Son solo cinco ejemplos de costumbres, conceptos y expresiones de la sexualidad en distintas épocas y culturas que nos permiten relativizar un poco y entender que nuestras ideas y prácticas son social, política y culturalmente construidas.

Y te lo recuerdo porque se nos olvida la historia.

Somos el efecto de un borrado sistemático de los saberes subalternos sobre el cuerpo. —Paul Beatriz Preciado.

¿Qué opinas? ¿Lo sabías? ¡Déjame un comentario!

¡Gracias!

 

Referencias

Arteguías, el enigma del arte románico erótico.

Lichtenfels, Sabine, «Temple of love». Ed. Verlag Maiga. Alemania. 2011.

N.M. Parga, «Adiós, niña buena», Amazon, 2018.

Preciado, Beatriz. Presentación «La muerte de la clínica«. (Minuto 41- 47).

Tasso, Valéri, Mujerhoy.com ¿Por qué hay hombres «heteros» que se resisten al sexo anal?

Terapia de masaje genital, Innana massage

Una mujer que se ama a sí misma

Una mujer que se ama a sí misma

Mujer: somos la esperanza. Óleo. N.M. Parga

Nos hemos desvalorado con patrones de pensamiento heredados.

Nos han dicho que somos el sexo débil. Miden nuestra belleza en colores, kilos y tallas. Han dudado de nuestras habilidades intelectuales.

Nos han impedido el derecho al voto y el acceso a la educación. Nos es casi imposible llegar a puestos de poder. Nos pagan menos que a los hombres por hacer el mismo trabajo.

Nos acosan. Nos violan. Nos matan. Las leyes no nos protegen lo suficiente. Incluso durante una época se nos consideró seres asexuados, relegados a la satisfacción del macho y a la reproducción.

Y todavía la ablación es una práctica común en más de 32 países. Al año, tres millones de niñas sufren esta tortura. Lo peor, es que la realizan mujeres.

¿Por qué? ¿Para qué?

La potente sexualidad femenina

Algunas personas piensan que nos reprimen más a nosotras porque nuestra sexualidad es más amplia y potente.

Nosotras, a diferencia de los hombres, tenemos clítoris cuya única función conocida es la de proporcionar placer sexual. Nosotras no tenemos período refractario durante el sexo y podemos tener múltiples orgasmos sin perder energía.

Nosotras somos vehículo de vida porque gestamos a nuestros hijos y creamos proyectos vitales. Nosotras nutrimos el cuerpo y el alma. Amamantamos, primero. Alimentamos, después. ¡Hasta nuestra sangre menstrual es fertilizante!

Nosotras tenemos más inteligencia y fortaleza emocional. Nosotras ofrecemos nuevos puntos de vista para el desarrollo de la ciencia y las humanidades, como lo demuestra una larga lista de mujeres ejemplares. Y eso es muy valioso.

Somos valiosas. Deberíamos estar orgullosas de decir: «Soy una mujer, en un cuerpo de mujer y me encanta serlo».

Además, si mujeres equilibradas gobernaran no habría guerras. ¿Qué madre enviaría a la muerte, a la tortura y al sufrimiento en vano a un hijo propio o ajeno? ¿Qué mujer utilizaría el cuerpo de otra mujer como arma de guerra? *

Nosotras preferimos la colaboración a la competición. No tenemos que estar demostrando nuestra fuerza física, ni nuestro poder. Preferimos mostrar nuestras habilidades.

Pero nos educan y nos moldean para que seamos obedientes, para que traguemos entero y no intentemos salirnos de la norma. Nos educan para que nos creamos lineales olvidando que somos cíclicas. Y, ¿quién impone esas normas? Una minoría masculina que traza los parámetros para la mayoría. Hombres y mujeres.

Y aquí quiero recalcar que los hombres que aman a las mujeres (sean madres, hermanas, amantes, amigas, colegas…) están a favor de nosotras. No todos los hombres son depredadores, violadores, abusivos, etc. Dejar de enfrentarnos es un paso necesario para recuperar nuestro poder en tanto que seres humanos.

Además de enfrentarnos nos reprimen. Y la represión disminuye el valor natural y vital que tiene la sexualidad. Reprimir la sexualidad es una forma de quitarnos poder. Es una herramienta de manipulación y de desvalorización.

La sexualidad es mucho más que el sexo y el sexo es mucho más que el coito. La sexualidad es tu propio modo de vivir el hecho de ser mujer/hombre/transexual, etc., tu manera de situarte en el mundo, mostrándote tal y como eres.

¿Te muestras tal y como eres?

Adiós, niña buenaEmpoderarse significa ponerse en valor e influir en el mundo. «El poder personal es la capacidad que tenemos como mujeres de ser capaces de crear la vida que anhelamos, a través de una elección consciente de aquello que deseamos experimentar».

Para conectar con nuestro poder personal hemos de liberarnos de miedos, mitos y culpas. Y eso es lo que hace Sara, la protagonista de Adiós, niña buena. Ella decide deshacerse de límites, prejuicios y creencias. Decide aceptar su cuerpo y darse permiso para gozar. Decide expresarse con libertad y pedir lo que quiere. En el camino, aprende a conocerse mejor y a amarse a sí misma.

Paso a paso, Sara reflexiona sobre las relaciones de pareja, el matrimonio, la monogamia, la infidelidad y el poliamor para llegar a un nuevo equilibrio. Sara explora, entre otros temas, el masaje tántrico, los círculos de mujeres, el tantra, la terapia sexual de pareja, el cibersexo y los juegos de rol. Y lo hace desde la mirada curiosa de su niña interior.

Sara aprende que es necesario ser dueña y protagonista de su propio placer, de su vida. Es decir, ser responsable de su sexualidad. Empezar por ella. Ser su mejor amante. Eso implica conocer el propio cuerpo, los deseos, fantasías, necesidades, bloqueos y límites.

Y por supuesto, comete errores y vive experiencias placenteras y dolorosas que llaman su atención sobre la importancia de amarse a sí misma.

Una mujer que se ama a sí misma

Una mujer que se ama a sí misma, conoce sus límites, se respeta y se hace respetar. Se pone en valor y se compromete consigo misma. No acepta que la usen, humillen o maltraten. Se cuida. Se aprecia. Se acepta. Se da permiso para gozar. Toma decisiones y aprende de sus errores. Se hace visible. Se informa. Se forma. Crece en sabiduría.

¿Dónde está la sabiduría que hemos perdido con el conocimiento? ¿Dónde está el conocimiento que hemos perdido con la información? — T.S. Elliot.

Una mujer que se ama a sí misma sabe que no es una media naranja sino un ser completo y decide compartir o no su tiempo con otras personas llámense marido, pareja, hijos, amigos, padres, conocidos, compañeros de trabajo, etc. Una mujer que se ama a sí misma aprende del conflicto y se aleja de las personas y situaciones que le hacen daño cuando no las puede cambiar.

Una mujer que se ama a sí misma, en una sociedad de represión moderada como la nuestra, recupera el poder que ha ido cediendo en otras personas e instituciones. Recupera la confianza en sus propias capacidades, decisiones y acciones. Se responsabiliza de los propios éxitos y de los errores necesarios para el crecimiento y el aprendizaje. Aprende a gestionar sus finanzas lo que le da independencia.

Una mujer que se ama a sí misma se expresa con libertad, sin importar el qué dirán, y participa en el cambio social.

No podemos modificar lo que ya ha sucedido. Aunque sí podemos escoger la propia actitud ante cualquier circunstancia. **

Una actitud responsable, no guerrera. Luchar no es reivindicar. Creo que la lucha está sobrevalorada***. Nos enfrenta. Nos debilita. No es la solución. Hace parte del sistema jerárquico patriarcal, del divide y vencerás, del discurso bélico. Hace que pierdas el foco y que uses tu energía en atacar no en crear.

Lo que sí funciona es tejer redes de solidaridad y sororidad. Compartir los aprendizajes y hacer eco. Transformar desde la creatividad, la colaboración y la educación. Hacer valer los derechos adquiridos.

Se trata de recuperar nuestro propio poder, nuestra confianza e influir en el cambio de perspectiva a pequeña y gran escala desde hoy.

Dentro de ti tienes un reloj biológico que late y vibra para que veas lo esencial y practiques todo lo que significa ser una persona que —de verdad— se ama y se valora a sí misma.

Estas son algunas ideas. Me encantaría que compartieras en los comentarios otras formas de empoderamiento y amor propio. ¡Gracias!

Referencias

Parga, N.M. «Adiós, niña buena», Amazon, 2018.

Ruiz Ruiz, Isabel, «Mujeres». Colección de libros ilustrados.

Notas

* Se calcula que un 1-2% de la población es psicópata, de la cual el 50% son mujeres.

** Parafraseando a Viktor Frankl.

*** Creo que las palabras «luchar y lucha» podrían cambiarse por otros verbos y sustantivos más apropiados y enriquecedores. Las palabras que utilizamos son importantes y definen nuestra cosmovisión.

Las palabras: ¿el mejor estímulo sexual?

Las palabras son importantes, ¿lo sabías?

palabrasLas palabras tienen tono, volumen, temperatura, textura. Pueden acariciar o pueden herir. Pueden alegrar o entristecer, abrir o cerrar. Hay palabras que nos hacen temblar, que nos llegan al corazón. Hay palabras que nos encienden y otras que nos apagan. Hay palabras amorosas, respetuosas que nos acercan; otras cargadas de fastidio, desprecio y envidia que nos alejan.

«Gracias», «por favor», «me gustas», «lo siento», «te quiero», «¿por qué no?» son palabras llave. Abren puertas y almas.

La vida que albergan tus palabras te dice que tipo de persona eres […] Nuestra manera de hablar refleja nuestra manera de ser. —Luis Castellanos.

Al expresar tu amor y deseo, ¿te entienden?

Las palabras, cuando son habladas van acompañadas de miradas, gestos, movimientos, presencia corporal, olor, ruidos, pausas, atención o desinterés y todo esto comunica un mensaje que puede ser sincero o incoherente. Y muchas veces no nos damos cuenta de que decimos una cosa pero con nuestro cuerpo damos una información distinta. Cuando esto pasa, no resultamos creíbles y nos mal interpretan. El cómo nos expresamos, la comunicación no verbal, y el contexto influyen en la comprensión del mensaje.

A veces somos sinceros y no resultamos convincentes porque no nos estamos comunicando en el mismo nivel sensorial (visual, auditivo, kinestésico) de la persona con quien interactuamos. De nuestros cinco sentidos hay uno o dos con los que nos expresamos más y cuyos estímulos percibimos mejor.

Visual: Las personas más visuales necesitan ver para creer, y cuando hablan suelen decir: “ya veremos”, “qué panorama”, “no me digas que me quieres, demuéstramelo”, «lo veo claro», «sin sombra de duda».

El alma que hablar puede con los ojos, también puede besar con la mirada. —Gustavo Adolfo Bécquer.

Auditivo: Las personas más auditivas prestan mucha atención al tono, volumen y calidez de la voz. Dicen: «me suena», «te escucho». Necesitan oír una voz convincente que diga: “te quiero”, “me gustas”, “te lo recomiendo”, “perdóname”.

Kinestésico: Las personas kinestésicas necesitan el tacto, la velocidad, el movimiento, la temperatura y la textura en sus relaciones y aprendizajes. Se expresan a través de la experiencia en sí misma. Dicen: «esto huele mal», «es una razón de peso», «creo que no te sigo».

Los estímulos sensoriales están presentes en todos los ámbitos de nuestra vida. También en la sexualidad y el amor. Y a ti, ¿qué te hace sentirte amada/o?

Podría ser ver el interés, el deseo y el aprecio en la mirada o el comportamiento del otro. Pasar tiempo juntos y sentir que esa persona hace cualquier cosa para estar contigo. Que te diga que te ama de cierta manera. Sentir el contacto físico.

Podemos demostrar el amor y el aprecio con miradas, regalos, preparando una cena deliciosa. Con palabras, llamadas, mensajes de texto. Con caricias, masajes, besos, intimidad y sexo. Compartiendo tiempo juntos. Con tu presencia y atención.

A veces somos sinceros pero no nos hacemos entender. Un caso real:

Ana es auditiva. Necesita que le pidan las cosas de cierta manera. Su marido, Pedro, es kinestésico y habla poco. Prefiere la acción y el contacto. Por la noche, cuando ambos llegan del trabajo, Ana le da a Pedro un beso en la boca dos segundos más largo de lo normal. Pedro interpreta esto como una señal de ganas y le mete mano. Ella se siente agredida y le dice:

—¡Así en frío no, chico, es como si me estuviera metiendo mano el frutero. Pon música, enciende una vela, dime algo bonito. —Resopla—. ¡Parece que ya no me quieres!. —A él le molesta el comentario, se siente rechazado y responde de malas maneras.

—¡Claro que te quiero! —Y ella, por supuesto, no le cree del todo. Y si además a él le cuesta hablar, la relación se resquebraja.

¿Qué está fallando aquí? Falta expresar el estímulo adecuado para producir la sensación y facilitar la comunicación efectiva. ¿Te ha pasado? ¿Qué estímulos necesitas para creértelo?

Y uno de los estímulos más importantes y esclarecedores es la palabra.

Di lo que piensas, pide lo que quieres

Pedir lo que te gusta y escuchar lo que le gusta a tu pareja es clave para el placer de ambos y mejora la relación.

Imagina que estás en la peluquería. Te están lavando la cabeza y el agua está hirviendo. Puedes comunicarlo de diferentes maneras:

  1. Lo dices.
  2. Haces un gesto de dolor y te apartas.
  3. Lo dices, haces un gesto de dolor y te apartas.

¿Cuál crees que será más efectiva? La tercera porque utilizas todos los medios para reforzar el mensaje.

Lo mismo pasa en la cama cuando te molesta o te apetece algo en concreto. Susurrar cosas como: «Umm», «Aah», «Uy», «Oh», «Sí», «Uf» no es hablar y se presta a confusión. Recuerda que somos distintos y que también lo somos durante el sexo. Es mejor pedir lo que quieres en lugar de esperar a que tu pareja lo adivine.

Cuando hablas con tu pareja de lo que te gusta y de lo que no, puedes elegir expresarte de manera directa o indirecta.

Directa: «Creo que nos vendría bien hablar de nuestra sexualidad como hablamos de cualquier otro tema, las vacaciones, la repartición de tareas domésticas, etc.».  Es mejor comenzar por lo positivo, por decirle lo que más te gusta, lo que hace bien. Ya después y con cariño puedes comentar lo que te gustaría cambiar.

Indirecta: Por ejemplo, si quieres practicar el spanking. «He leído en una revista que cuando se azota el culo durante el sexo la intensidad del orgasmo crece, ¿por qué será?». Después de escuchar su respuesta podrías añadir: «Podríamos probarlo la próxima vez, a ver si es verdad».

Claves para verbalizar tus preferencias

Ten claro qué quieres decir, cuándo y cómo quieres decirlo.

Lo mejor es expresar lo que quieres en voz alta, de manera clara y con respeto. Si solo recurres a los gestos, gemidos o le pones la mano donde quieres que te toque, tal vez la otra persona no lo capte. Llama a las cosas por su nombre.

Es mejor hablar de estos temas en momentos tranquilos, sin interrupciones, sin enfados, sin cansancio. Puede ser después de ver una peli en casa, durante el desayuno o la cena un fin de semana, durante un paseo o un día sin prisa.

Es más fácil empezar con comentarios positivos. Después, dile lo que te gustaría hacer o lo que preferirías dejar de hacer. Por ejemplo: Me gustaría que me susurraras al oído lo que me vas haciendo. Me gustaría que me dieras un masaje por todo el cuerpo antes de. Preferiría que no me buscaras sexualmente después de una discusión. Preferiría que no me chuparas la oreja.

Cómo usar las palabras para subir la temperatura durante el sexo

Da instrucciones precisas

«Succióname más fuerte, así, sí», «prueba a ir un poco más rápido o más suave, mira de este modo —y en ese momento, sobre su mano, le haces el movimiento a la velocidad y con la presión que deseas—».

«Hazme, besa, acaricia, chupa…».

«Quiero tu… en mi… ahora».

Cuéntale cuánto te gusta y cómo te hace sentir

Nos encanta sabernos deseados y muchos nos sentimos inseguros con nuestros cuerpos.

Prueba con: «Mmm, me encanta»,

«qué sexi eres»,

«cómo me excita tu…»,

«quiero… contigo».

Habla sucio

Puedes decir palabras obscenas o subir la temperatura sin utilizar un lenguaje soez. Es una cuestión de gustos.

Practica a solas: Si nunca lo has hecho, es más fácil empezar por practicar a solas y en voz alta mientras te masturbas. Fíjate cómo te sientes y qué te excita. Irás soltándote y tomándote el pulso.

Literatura erótica: Otra opción es leer juntos alguna escena de una novela erótica. Hay toda una gama de estilos y de escenas: poética, sutil, explícita, pornográfica. Te recomiendo «Adiós, niña buena«, por supuesto.

Tantea: Puedes medir la temperatura inicial con una pregunta: ¿Qué quieres que te haga?

Empieza con frases sencillas y naturales. Utiliza tu propio estilo. Al comienzo usa palabras suaves y a medida que la cosa se pone más caliente vas subiendo el tono para decir y escuchar guarrerías. Si eso es lo que prefieres.

Describe lo que haces durante el sexo. Dile lo que vas a hacer o lo que está sucediendo como: «siento tus dedos dentro de mi cuerpo y me encanta».

También puedes relatar alguna fantasía que tuviste o un recuerdo de algo vivido juntos que te excita.

Ten en cuenta el factor sorpresa. Si siempre usas las mismas palabras y haces lo mismo, se convierte en una rutina y pierde su encanto.

Aclara los límites. Si una palabra te parece muy fuerte o si tu pareja está siendo brusca, díselo con tacto. «Prefiero que me digas…» o «me está doliendo…».

Recuerda que es mejor pedir lo que quieres y decir lo que prefieres antes de esperar a que la otra persona lo adivine o te mal interprete por no hablar.

La palabra es un estímulo sexual. ¿El mejor? Eso lo decides tú.

 

Referencias

De Béjar, Sylvia, Tu sexo es tuyo, Editorial Planeta, Barcelona, 2011.

Parga, N.M. Adiós, niña buena, Amazon, 2018.

Robbins, Tony, Poder sin límites, Penguin Random House Ed. Barcelona, 2015

Roca, Nuria; Sexual-mente, Espasa Libros, Madrid, 2007.

Traba, Raquel; Higón, Beatriz, Los placeres de Lola, Santillana Ediciones, Madrid, 2008.

 

Sexualidad plena y Adiós, niña buena: ¿cómo surge la idea?

La portada que aparece bajo estas líneas es la de mi novela Adiós, niña buena, a la venta en Amazon desde el 14 de noviembre de 2018. La puedes adquirir en papel y en ebook en esa plataforma o en mis talleres y eventos.

Adiós, niña buena

Ilustración: N.M. Parga – Diseño de portada: Jean Assemat

Esta novela romántica adulta lleva detrás el trabajo de más de dos años que empezó con una idea, con un «¿qué pasaría si…?

Si descubriera el orgasmo cósmico…

¿Has leído El gozo de existir?, tal vez recuerdes que en el segundo capítulo, el del ictus, narro la experiencia mística que tuve tras la segunda cirugía a cráneo abierto.

…me relajé y el calor subió de mis pies a mi pecho […] atravesé un agujero negro y del otro lado no había ruido, ni dolor ni frío. Me expandía libre como un gas en una mezcla infinita de amor, paz, bienestar y un inmenso gozo de existir.

Esta experiencia mística (orgasmo cósmico, nirvana, despertar de Kundalini, alucinación debido a la anestesia) o como quieras llamarlo, fue el origen de la idea. Fue una experiencia maravillosa que yo viví de manera espontánea, y que también es posible gracias a la meditación, al yoga Kundalini o al sexo tántrico.

Entonces, me pregunté: ¿Qué pasaría si Sara, la protagonista de la historia, se atreviera a probar algo que nunca antes había hecho? ¿Qué pasaría si ella quisiera sentir un orgasmo cósmico? ¿Qué pasaría si, gracias a un círculo de mujeres, ella decidiera vivir su sexualidad de una manera distinta?

Sinopsis de Adiós, niña buena

Sara lo tiene casi todo: una pareja estupenda, una hija maravillosa, un trabajo que le gusta y un problema: la gula. A sus cuarenta años se ha cansado de ser una niña buena y se siente atrapada en la rutina. Gracias a sus amigas del círculo de mujeres y a Katy, la sexóloga, abrirá su mente y su cuerpo a nuevas experiencias, y descubrirá que nunca es tarde para gozar de una vida sexual plena.

Un viaje a Lanzarote y un encuentro inesperado, la llevarán a debatirse entre lo correcto y la transgresión, entre la seguridad y la aventura, entre el amor duradero y la pasión efímera. ¿Se atreverá Sara a cruzar la línea? ¿Dirá adiós a la niña buena?

Hablemos de sexo…

Let’s talk about sex, baby. Let’s talk about you and me. Let’s talk about all the good things and the bad things that may be… Salt-N-Pepa.

Que pasaría si… tejiésemos una acogedora red para compartir confidencias y anécdotas, sin temor a dejar salir lágrimas y risas, con el corazón en la mano.  Una red donde la naturaleza —femenina y masculina— aflorara sin miedo ni vergüenza. Un espacio de encuentro en el que cada silencio, cada mirada, cada gesto de conexión significara: «sé lo que es y te acompaño» o «no lo he vivido y te respeto».
Un ambiente así —de escucha atenta—, sea en un círculo de mujeres, en un taller de sexualidad o en pareja, abriría nuestra mente y nuestro corazón a nuevas posibilidades, y eso es lo que descubre Sara, la protagonista de Adiós, niña buena.
Aún en una sociedad moderna del siglo XXI, nos quedan algunos tabús sexuales y bastante por aprender. La sexualidad —que es mucho más que el sexo—, es la base de nuestra vida. Sin ella no hubiéramos nacido.
¿Qué pasaría si conversáramos sobre nuestra sexualidad de manera abierta y natural? ¿Qué pasaría si escogiéramos el amor en lugar de la guerra?
Sexualidad plena, placer
Adiós, niña buena es una historia que nos invita a retomar ese diálogo con nosotros mismos o en pareja, con un enfoque de curiosidad, respeto y autoconocimiento. Es un granito de arena, en la enorme playa de la sexualidad.
Sensual, abierta, amena, Adiós, niña buena, te invita a explorar tu sexualidad, tu placer y tus sentidos a través de un amplio abanico de posibilidades.

¿Quieres probar?

 

Adiós, niña buena, está a la venta en Amazon, en Los Placeres de Lola y en la Librería Tierra de Fuego en Madrid. También me puedes escribir a escritora@nmparga.com si quieres que te la venda en directo (España).

Los 7 espejos del alma

Ojo espejoLa herramienta de los 7 espejos del alma nos ayuda a conocernos mejor, a sanar y a tomar decisiones acertadas.

En cada momento de nuestra vida, lo que somos se refleja en el exterior a través de nuestras relaciones personales.  Estas nos muestran lo que no vemos de nosotros mismos a través de las palabras, las acciones y las decisiones de quienes nos rodean.

Los 7 espejos del alma

Los antiguos esenios identificaron el rol de nuestras relaciones personales y las clasificaron con el nombre de los 7 espejos del alma. Hoy comparto la explicación que da el geólogo y científico Gregg Braden sobre dichos espejos.

Tu cuerpo es espejo de tus creencias. Reconcilia y redefine el significado de los sucesos en tu vida. Mira tus logros sin compararlos con los de los demás para permitir mejores posibilidades. —Gregg Braden.

El primer espejo: el momento presente

A veces, lo que vemos alrededor es lo que irradiamos en ese instante, en el momento presente. ¿Ves un patrón que se repite en las personas que están contigo? ¿Es rabia, cansancio, tranquilidad, alegría?

¿Es eso lo que sientes? ¿Las personas alrededor son tu reflejo ahora?

Si la respuesta es no, entonces pregúntate: ¿me están mostrando lo que juzgo en este momento?

El segundo espejo: lo que juzgamos

Todo lo que nos irrita de otros, nos lleva a un entendimiento de nosotros mismos. —Carl Gustav Jung.

A veces juzgamos a las personas que nos rodean o los otros nos juzgan y nos ponen etiquetas.  Si el comportamiento de la persona con la que estamos nos frustra o irrita, si su actitud desencadena una discusión, tal vez estemos juzgando alguna emoción. La ira y el odio nos muestran nuestra propia herida, dónde no nos estamos amando a nosotros mismos.

Lo que veo en los demás es un reflejo de lo que hay en mí mismo/a.
Los consejos que doy son los consejos que me doy.
Las necesidades que veo en los demás son mis propias necesidades.
Juzgo en otros lo que condeno en mí.
Lo que me molesta de los demás es lo que me molesta de mí mismo, y lo que me agrada de otros también es lo que me agrada de mí mismo.

El tercer espejo: el amor olvidado

En el momento en que miras a alguien a los ojos y sientes una conexión, una familiaridad, una atracción magnética en tu cuerpo, y quieres pasar más tiempo con esa persona, pregúntate: ¿qué es lo que veo en esta persona, de mí mismo/a, que he perdido, que he traicionado o que me han quitado?

El tercer espejo refleja lo que hemos perdido, dejado, perdido de nosotros mismos/as durante la vida, (inocencia, alegría, capacidad de disfrutar, juventud, etc.), con el fin de alcanzar nuestros objetivos, o conseguir más poder o control sobre los demás.

También refleja la atracción que sentimos por alguien que encarna eso que hemos perdido o que otros nos han quitado. Y confundimos esta atracción con el amor. Cuando esa carga que reflejamos el uno en el otro desaparece, muchas parejas se rompen porque creen que ya no se aman, cuando nunca lo han hecho. Otras parejas se dan cuenta que disfrutan mucho la mutua compañía y deciden seguir juntos cuando desaparece ese carga-espejo-atracción.

El cuarto espejo: patrones, adicciones y obsesiones

Este espejo tiene que ver con los patrones de comportamiento repetitivos, las adicciones y obsesiones que se desarrollan despacio y de forma gradual. Este espejo nos permite ver si, poco a poco, estamos dejando a un lado lo que más apreciamos en nuestra vida.

¿Qué hay detrás del alcohol, de las drogas, del sexo, del dinero, del juego, del ahorro, del control? ¿Qué pierdes cuando caes en ese patrón? ¿Qué ganas cuando sanas una adicción, una obsesión?

El espejo de la madre

El quinto espejo: padre y madre

El padre y la madre son los espejos más potentes y más cercanos que tenemos. Ellos nos permiten ver por qué vivimos la vida que vivimos. Ellos nos muestran nuestras expectativas y creencias. Ellos son un ejemplo de lo que queremos repetir y de lo que preferimos evitar. Cuando tomamos consciencia, los liberamos de esa tarea.

Un ejercicio es hacer una lista con las cualidades positivas y negativas de las personas que nos cuidaron cuando éramos pequeños. ¿Reflejan estos adjetivos nuestras expectativas actuales?

Otro ejercicio es cerrar los ojos, respirar profundo y pensar qué nos gustaría decirle a nuestro padre y nuestra madre si nos quedara un minuto de vida.

Y, ¿qué nos gustaría oírles decir a ellos?

Nuestros padres son, por encima de cualquier otra persona, los que nos dan las mayores oportunidades de descubrirnos. Ellos son, durante gran parte de nuestra vida, nuestros mayores espejos. Son los que nos muestran desde su ejemplo de vida lo que no debemos repetir o, en el mejor de los casos, lo que sí es excelente. —Virginia Blanes.

El sexto espejo: la noche oscura del alma

Este espejo nos recuerda que la naturaleza y la vida tienden al equilibrio. Los desafíos (enfermedades, problemas, duelos) suceden cuando podemos superarlos con maestría para liberarnos de nuestros apegos, para vernos de otra manera.

Nosotros creamos esos grandes conflictos cuando tenemos las herramientas y la maestría para aprender de ellos y salir adelante. Son una oportunidad, sin punto de referencia previo, y solo llegan cuando somos capaces de vivirlos.

El sexto espejo nos muestra la percepción condicionada de lo que entendemos por luz y oscuridad. Tanto la luz como la oscuridad existen para mostrarnos algo y existen como un mismo fenómeno. El miedo surge cuando vemos estas dos fuerzas como algo separado.

Al reconciliar las dos fuerzas (luz y oscuridad, bien y mal) y al entender que no pueden existir la una sin la otra, abres la puerta de la compasión. A medida que sanas tus recuerdos, ayudas a sanar la memoria universal del miedo. —Gregg  Bradden.

El séptimo espejo: la perfección en la imperfección

Cuando percibimos los desenlaces de nuestras acciones como logros o fracasos, lo hacemos al compararnos o medirnos con algo externo. El séptimo espejo nos invita a aceptar cada aspecto de nuestra vida, ya sea nuestro físico, nuestro intelecto, nuestras habilidades y experiencias, tal y como son en este momento. Solo juzgamos cuando comparamos con una referencia externa.

¿Te permitirías ser tu única referencia, compararte contigo mismo/a? ¿Con qué regla te mides? ¿Con qué criterio juzgas? ¿Has dado lo mejor de ti?

Este espejo nos invita a permitir ver la perfección en la imperfección de la vida. Es decir, aceptar que todo pasa por una razón y que podemos ser felices, así como somos. Solo nos sentimos imperfectos cuando nos comparamos con algo externo.

En tus manos está la alternativa del cambio, de la evolución, del amor. Los espejos nos ayudan a ver aquello que aún no vemos de nosotros mismos.

¿Qué te parece la herramienta de los espejos? ¿Qué te están mostrando las personas a tu alrededor? ¿Qué necesitas sanar?

Siempre fuiste mi espejo, quiero decir que para verme tenía que mirarte. —Julio Cortázar.

Referencias

Braden, Gregg. [LamatX], 6-may-2012. The 7 essene mirrors, Youtube, (2 h).

Blanes, Virginia. Amar sin sufrir. El libro de los hijos. No todos somos padres, pero todos somos hijos. Ediciones Gaia. Móstoles, 2017.

 

Escribir para sanar: 5 ejercicios de escritura terapéutica

Escribir para sanarEl acto de escribir es terapéutico. Escribir para sanar es una herramienta que nos puede servir para expresar y canalizar nuestras emociones cuando nos sentimos bloqueados o desbordados.

La escritura es la forma visible de nuestras ideas, emociones, sensaciones, deseos, problemas, expresados en palabras. Al plasmarlas en una hoja las soltamos, las liberamos y así permitimos que nuestra mente descanse.

Nota: La escritura no reemplaza el tratamiento de un psicólogo o de un médico. Si te sientes mal, lo mejor es pedir ayuda a un profesional de la salud.

Beneficios de la escritura

Cuando escribimos para nosotros mismos, la escritura nos permite desahogarnos, desbloquear emociones, conocernos mejor y mucho más.

Organizar el caos y encontrar el sentido

El hecho de escribir ayuda a que ordenemos los pensamientos de forma coherente, dando por tanto esta sensación de “sentido” a lo que sucede. Al aclarar nuestras ideas es más fácil identificar una situación que estemos viviendo y de la que no seamos conscientes.

Avanzar y encontrar soluciones

Al escribir podemos definir unos objetivos (específicos, medibles, alcanzables, importantes) con unos plazos dentro de un plan de acción. Este acto, en sí mismo, nos dará la sensación de logro.

Reconocer conflictos existentes

Al escribir sacamos a la luz lo que sentimos, los pro y los contra de una situación o de una relación y podemos explicarnos aquello que antes no habíamos entendido. Al reconocer el conflicto, la escritura rompe con la repetición de los pensamientos negativos. Es decir, dejamos de rumiar.

Y vistos algunos de sus beneficios, también me gustaría compartir algunos ejercicios en los que podemos escribir para sanar, soltar y sentirnos mejor. Antes, tengamos en cuenta que:

Las palabras tienen poder: algunas hieren; otras, sanan. Con las palabras podemos hacer reír o llorar, animar o desalentar a alguien. Las palabras que elegimos para narrar nuestras experiencias vitales son importantes. Es nuestra decisión escoger y cuidar bien las palabras que utilizamos para comunicarnos con nosotros mismos y con los demás. Parafraseando al filósofo Luis Castellanos.

Nota: todos los ejercicios a continuación son solo para ti. Comparto algunos ejercicios que practico y otros que he leído en libros o en blogs de psicología o para escritores.Escritura terapéutica

5 ejercicios de escritura terapéutica

1. Sácalo de ti

Este es el recurso más rápido y efectivo para encausar las emociones que nos desbordan.

  1. En una hoja en blanco, escribe a mano lo primero que se te pase por la cabeza, sin borrar, sin tachar, sin el freno del juicio o de la vergüenza. Puedes escribir palabrotas, insultos, lo que quieras. Se trata de vaciarte de emociones negativas.
  2. Quema o corta en trocitos ese hoja. Este es un acto simbólico para soltar esas emociones.
  3. Ahora, en otra hoja, escribe cómo te gustaría sentirte, cómo te gustaría que fuera la situación en ese mismo instante. No hace falta romper esta hoja.

2. Escribe una carta

Escribir una carta nos permite aclarar y descubrir nuestras emociones, liberarlas para intentar solucionar un conflicto. Este ejercicio es solo para ti. Después puedes guardar o romper la carta.

La carta de desahogo

  1. En un folio, escribe a mano por qué estás enfadado/a, qué es lo que te molesta de una situación o persona. Deja salir toda la ira que tengas.
  2. Ahora cuéntale a esa persona qué es lo que te causa tristeza, lo que te hace sentir mal o te ha hecho daño. Mira dentro de ti, sin acusar.
  3. Escribe qué miedos o temores identificas bajo esa rabia o tristeza. Qué es lo que te causa temor de esa situación.
  4. ¿Has metido la pata? ¿Has dicho algo que no debías? ¿Hubieras podido reaccionar de otro modo ante esa situación? ¿Hubieras querido utilizar otras palabras? Escríbelo.
  5. Ahora reconoce todo aquello que quisieras agradecer a esa persona. ¿Por qué la aprecias? ¿Qué te gusta de ella? ¿Qué te ha hecho feliz? ¿Qué has aprendido? ¿Qué te ha aportado esa situación o persona?

La carta para hacer las paces

Otra versión de este ejercicio es escribir una carta a una persona que te haya lastimado con el fin de reconciliarte con ella. También puedes hacer las paces contigo si has hecho algo que no querías o de lo que te arrepientes.

  1. Cuéntale cómo te sentiste, sin reproches. Dile cómo te hubiera gustado haber sido tratado/a. Cómo hubieras preferido que fuera la situación. Las palabras tienen poder: algunas hieren; otras, sanan. Ten cuidado.
  2. Después mete la carta en un sobre y pon tu nombre y las iniciales de tus apellidos en el remitente, y en el destinatario pon el nombre del destinatario, y échala a un buzón. Este ejercicio es un acto simbólico por lo que esta carta no lleva ni sello, ni ninguna dirección.

La carta al niño/a que fuiste

Esta carta puede ayudarte a desahogarte, perdonarte, aprender a comprenderte y quererte.

  1. Recuerda al niño/a que fuiste. ¿Qué le gustaba? ¿Qué le alegraba? ¿Qué le daba rabia o tristeza? ¿A qué le temía? ¿De qué era capaz? ¿A qué jugaba? ¿Qué quería ser de mayor? ¿Cuál era su sueño?
  2. Muéstrale tu cariño, tu agradecimiento, tu perdón, tu orgullo, tu comprensión, tu apoyo. Eras pequeño/a y no entendías todo lo que te pasaba. Ahora con ojos de adulto, puedes explicarle sus incógnitas infantiles y reconfortarle.

La carta para leer en tu funeral

Este ejercicio es muy potente porque te hace reflexionar sobre lo que es de verdad importante en tu vida, qué quieres, qué valoras, qué te gustaría hacer antes de morir. Se supone que es una carta para ser leída en tu funeral.

  1. Busca un rato de tranquilidad y, preferiblemente a mano, escribe a las personas a las que quieres dejarles un mensaje o una petición. Comparte una historia que no conozcan o de la que te sientas orgulloso/a. Cuéntales una anécdota divertida para que te recuerden con una sonrisa en sus labios. Expresa palabras de amor y gratitud a las personas que amas. Recuerda que están tristes porque ya no estás con ellos.
  2. Puedes guardarla o destruirla.

3. Reconstruye un recuerdo

Revive alguna anécdota de tu vida que quieras recordar de una forma más amable, puede ser de la infancia o de la adolescencia. Para tomar distancia, escríbela como un relato en tercera persona y haz que el protagonista sea diferente a ti (género, edad, algún rasgo significativo).

Y si no quieres cambiar de protagonista, intenta ver lo sucedido desde otro punto de vista. Quizás puedas comprender mejor las reacciones de otras personas o lo que aprendiste de esta situación. Tal vez veas, escuches o sientas algo que antes no habías visto, escuchado o sentido.

4. Haz una lista o un diario de la gratitud

Como te comentaba en artículos anteriores, escribir un diario de la gratitud ofrece múltiples beneficios para tu salud física y mental. Una lista de agradecimientos nos ayuda a sentirnos mejor, más abundantes y a relativizar los problemas.

  1. Haz una lista de todas esas pequeñas cosas que te hacen sonreír, sentirte a gusto, cómodo/a, feliz. Desde el hecho de haber nacido hasta que hace buen tiempo y brilla el sol. Puedes agradecer por las personas que hay en tu vida, un café con las amigas, una comida en familia, la salud, el amor, algún pequeño logro. Lo que quieras.
  2. En una libreta y por la noche, puedes escribir tres o mas cosas por las que te sientas agradecido/a ese día.

5. Escribe la vida que quieres

Este es un ejercicio de PNL (programación neuro-linguística) y de visualización. Podemos programar nuestra mente con las palabras para crear una realidad como si fuera una profecía autocumplida.

  1. En un folio en blanco, describe, con lujo de detalles, la vida que quieres: tu trabajo ideal, la pareja de tus sueños, la casa que quieres, tu salud, tus logros profesionales, deportivos, artísticos. Cuanto más concreto y específico, mejor.
  2. Escríbela en presente, como si ya la estuvieras viviendo. Puedes adjuntar fotos y volver a escribirla tantas veces como sea necesario para fijarla en tu mente como una realidad.
  3. Puedes leer ejemplos reales de este ejercicio y más información sobre PNL en Poder sin límites de Tony Robbins.

¿Te animas a escribir para ti? Cuéntamelo en los comentarios.

Referencias:

Robbins, Tony. Poder sin límites. La nueva ciencia del desarrollo personal. Ed. Peguin Random House. Barcelona, 2015.

Diana P. Morales. Técnicas de escritura terapéutica.

La gratitud mejora tu salud

La gratitud mejora tu saludLa gratitud mejora tu salud, te ayuda a sanar, te da energía y alegría. Apreciar lo que te da la vida ofrece múltiples beneficios, como lo confirman numerosos estudios médicos.

La gratitud nos ayuda a sanarnos más rápido de una enfermedad y a superar la adversidad

Yo descubrí el poder de la gratitud dos semanas después de mi ictus, cuando recuperé la memoria a corto plazo. Al tomar consciencia de lo que me había pasado, lloré de alegría, a pesar del dolor físico y de que no me podía mover en ese momento.

Ser agradecida aumentó mi energía vital, lo que me permitió sanarme más rápido, volver a caminar y valerme por mí misma. Te lo cuento en el tercer capítulo de El gozo de existir.

Ser agradecida me permitió ver todo lo que me había pasado como un regalo y apreciar mejor el valor de la vida.

Beneficios físicos de la gratitud:

  • Mejora el sueño
  • Reduce la depresión
  • Disminuye el ritmo cardiaco
  • Baja la presión arterial
  • Disminuye el riesgo de sufrir Alzheimer
  • Refuerza las defensas naturales.

La gratitud es vacuna, antitoxina y antiséptico. —John Henry Jowett

La gratitud nos ayuda a dormir mejor por las noches

Así lo demuestran numerosos estudios como el de la profesora en psicología Nancy Digdon, quien afirma que escribir un diario de la gratitud todas las noches ayuda a preocuparse menos y a dormir mejor.

La gratitud aumenta los pensamientos positivos y disminuye los negativos a la hora de dormir, esto ayuda a que nos durmamos más rápido y durante más tiempo, según un estudio de la Universidad de Manchester en Inglaterra. [1]

La gratitud neutraliza las emociones negativas

Lo que tiene un gran impacto sobre nuestra salud. Las emociones como la envidia, la tristeza y el resentimiento nos enferman y destruyen nuestra capacidad de disfrutar y de ser felices.

Si potencias la gratitud, las emociones tóxicas disminuyen y te relacionas de una manera distinta con el mundo, según Robert Emmons, profesor de psicología en la Universidad de California [2].

El remedio es la gratitud. Es poner el foco en lo que ya tienes y ya eres en lugar de centrarte en lo que has perdido o quieres tener.

La gratitud convierte lo que tenemos en suficiente. Es la señal de las almas nobles. —Esopo.

La gratitud mejora nuestra salud y nos hace felices. ¿Vives el poder de la gratitud?

AcuarelaAmapola

Acuarela. N.M.Parga

Ideas para fomentar la gratitud

Primero, para y mira todo lo bueno que ya hay en tu vida. Después, reconoce la fuente de ese bien.

Siempre hay flores para aquellos que quieren verlas. —Henri Matisse.

  1. Escribe un diario de gratitud o, cada noche, piensa en cinco cosas que quisieras agradecer cuando estás en la cama antes de dormir.

2. Agradece, cada día, a las personas que te rodean (familia, trabajo) por algo que hagan o por lo amables que son.

3. Todas las mañanas, al despertar o cuando desayunas, da gracias por un nuevo día lleno de oportunidades.

4. Enfócate en lo que va bien en lugar de darle importancia a lo que va mal. Aprecia lo que ya tienes.

5. Disfruta de las pequeñas cosas: una sonrisa, un beso sorpresa, un amanecer…

6. Incluso, agradece las dificultades porque son lecciones de vida. Estas experiencias se repetirán hasta que aprendamos a apreciar lo que nos hace únicos.

 

Transformarnos en quien queremos ser pasa por aceptar y amar a la personas que ya somos.

¡Gracias por leer este artículo!

Referencias

[1] psychologytoday.com how-gratitude-helps-you-sleep-night

[2] Robert Emmons Why Gratitude is Good

[3] Santé Nature Innovation. Les cinq lettres qui guérissent: MERCI

El poder de la gratitud

Poder de la gratitud¿Hace falta estar al borde de la muerte para darnos cuenta de todo lo que tenemos y del poder de la gratitud?

A veces necesitamos vivir una situación dramática para tomar consciencia de quienes somos y del privilegio de estar aquí.

La emoción más intensa que sentí después de la primera cirugía fue en el momento en que me di cuenta de que había estado a punto de morir pero seguía viva. Una punzada creciente de agradecimiento, amor y felicidad sacudió mi cuerpo en lágrimas. Comenzaba a descubrir el poder de la gratitud.

La cercanía de la muerte me había abierto los ojos para disfrutar más de la vida, que nos ofrece a cada instante una oportunidad, aunque seamos incapaces de verla. Al agradecer cambiamos nuestra percepción para que parte de eso que no vemos se haga visible de alguna manera y se convierta en conocimiento. Allí radica su poder transformador. El gozo de existir, pág. 95.

Nuestra percepción es limitada pero la gratitud hace que veamos más allá, mejora nuestra energía y nuestra visión. Tiene el poder de revelarnos nuestra propia abundancia. Eso lo descubrí después de haber tenido un derrame cerebral y dos cirugías a cráneo abierto.

Ahora me siento afortunada porque sigo viva. Porque puedo caminar cuando se suponía que iba a quedar en silla de ruedas. Agradezco ver, leer y escribir por mí misma aunque haya perdido la mitad del campo visual.

Doy gracias por el regalo de compartir más con las personas que amo. El tiempo que me queda es oro y lo aprovecho lo mejor que puedo. Me siento en gracia por la suerte de estar aquí, ahora.

La gratitud no es una emoción sino una decisión. Nos abre la mente a la idea de que nada de lo que sucede es «malo» para nosotros. A lo que te resistes, persiste decía C.G. Jung. El poder de la gratitud es que cesa la resistencia, afirmó Neale Donald Walsch en Being One Madrid.

 

Pequeñas cosas que nos hacen felices

En los momentos difíciles, me ha ayudado fijarme en todas esas pequeñas cosas que me hacen feliz. Por ejemplo, el cielo azul, el amanecer, las sonrisas de pillos de mis hijos, los besos sorpresa, los abrazos, las palabras amables, los gestos cariñosos, una mirada sincera, un trozo de chocolate, el olor del café por la mañana, un paseo entre los árboles, el sonido de las hojas al viento, las olas del mar que vienen y van, mi camita rica y tantas cosas más.

Incluso aprendí a dar gracias por los tropiezos, problemas y adversidades porque nos enseñan lecciones. También nos empujan a superarnos, a conocernos, a buscar nuevas salidas y soluciones. Así como la lluvia nos permite ver el arcoíris, después de llorar volvemos a reír y con más ganas.

La gratitud es la tabla de salvación que nos permite llegar a la orilla cuando sentimos que nos ahogamos.

Y es que somos abundantes. Necesitamos poco, a menos que nos empeñemos en lo contrario. A menos que vivamos en la insatisfacción de la escasez que siempre pide más. Nadie nos debe nada.

Dejemos de fijarnos en lo que no tenemos o en lo que perdimos. Es mejor apreciar todo lo bueno que hay en nuestras vidas, por pequeño, ajeno e insignificante que parezca. En lugar de luchar contra algo, es más efectivo potenciar el valor contrario. ¿En donde pones tu energía?

 

Ideas para fomentar la gratitud

Dar las gracias nos conecta, nos acerca, nos abre las puertas a la felicidad, al bienestar y a la generosidad.

Para y mira:

El primer ejercicio es muy sencillo: «Para, mira, anda». Es el método para ser felices y ver las oportunidades en cada momento. Perdemos las oportunidades porque no sabemos parar. Abre todos tus sentidos a esta maravillosa riqueza que nos ha sido dada, dice D. Steindl-Rast.

No es la felicidad la que nos hace ser agradecidos, es la gratitud la que nos hace ser felices, afirma el monje benedictino David Steindl-Rast.

La caja de la gratitud:

NMPCajaGratitud

Caja y acrílicos de N.M. Parga

Hay muchos buzones de quejas, reclamos y sugerencias, pero, ¿cuantos para dar las gracias? Este es un ejercicio a realizar en familia, en clase, con amigos o incluso en la oficina.

La idea es dar las gracias a alguien por algo ya sea firmando el mensaje o de forma anónima. Se puede escoger un día a la semana para leer los mensajes entre todos.

Mira este bonito ejemplo de el Aula de Elena.

 

Tres agradecimientos y dulces sueños:

Este es un hábito que tenemos en casa. Todas las noches, cuando los niños están en la cama les pido que den gracias por tres cosas «hoy».

A veces repiten lo mismo: he comido rico, he ido al parque, he jugado con mis amigos. Otras veces agradecen por lo que va a suceder e incluso por algo «malo» que les haya pasado.

Alguna noche están pletóricos y me toca parar, con alegría, la retahíla de agradecimientos.

 

Cuando amanece:

Comencemos el día dando gracias por una nueva hoja en blanco para escribir lo que queramos. Abro los ojos, ¿sigo viva?… ¡Gracias! Por muy enferma o deprimida que pueda estar una persona, siempre hay algo que agradecer. Algo por lo cual ha valido la pena nacer y crecer. Fíjate en los pequeños detalles que te hacen sentir a gusto.

 Cada vez que dices «gracias», el Universo te responde: ¿Qué más te puedo dar?, Mabel Katz.

 

El diario de la gratitud:

Imagina qué bonito sería leer dentro de unos meses o años tus recuerdos gratos. Evocar esos instantes de plenitud en los que has sentido la vida vibrando dentro de ti. Recordar lo que te ha hecho sonreír y estar a gusto en un momento dado.

 

Y tú, ¿cómo practicas la gratitud?

¡Gracias por compartir y por dejar un comentario!

Gracias al Being one Forum

Afortunada, agradecida, conmovida y feliz. Así me sentí el domingo 14 de mayo, gracias al Being One Forum.

Pero empezó siendo un completo caos. Y lejos de toda expectativa, nos dejó variados aprendizajes.

¿Qué nos enseña esta experiencia tan surrealista como inolvidable? ¿Para qué ocurrió tal y como sucedió?

 

El negocio de la espiritualidad

BeingOneGreg

Gregg Braden en Being One Forum Madrid, 12-May-17.

El Being One Forum se vendió como un «foro de diálogo plural y libre sobre qué o quiénes somos y nuestra relación con el universo» que reunía a 12 super-ventas internacionales de la talla de Gregg Braden, Anita Moorjani, Jeff Foster y Neale Donald Walsch.

Previsto para el 12, 13 y 14 de mayo, en el Madrid Arena, cambió a la plaza de toros de Leganés, dos días antes, alegando desacuerdos en las condiciones del contrato con los intermediarios del recinto.

El viernes 12 comenzó con dos horas y media de retraso, sin traducción simultánea a seis idiomas (como prometían), en gradas de cemento frías, con problemas de acústica y goteras. Cosa rara en Madrid, ese día llovió a cántaros. Se cancelaron las actividades paralelas a las conferencias porque la plaza de toros no era el lugar idóneo. Los stands estaban en unas carpas al exterior y muchos asistentes no se enteraron.

La primera ponente y presentadora, Alicia Sánchez, no dio su charla (que empezaba a las 11 am) y a la tercera, Sonia Fernández-Vidal, no se le entendía nada. El eco era tremendo. Por fortuna Sergi Torres y Gregg Braden articularon cada palabra y transmitieron sus mensajes con maestría.

El sábado 13, la entrada estaba prevista para las 8:30 am pero las puertas permanecieron cerradas hasta las 2 pm.

Durante horas, reinó el caos y la desinformación. Ni siquiera los conferencistas sabían lo que pasaba. Como afirmaron en los vídeos y declaraciones que colgaron en las redes sociales ese mismo día. Y lo más surrealista estaba aún por llegar.

Ante la mirada atónita de las miles de personas que estábamos allí, el organizador, Antonio Moll, salió al balcón y pidió más dinero a los asistentes para pagar a los proveedores y personal de seguridad que se negaban a abrir las puertas de la plaza de toros. Aunque ya habían recaudado más de 500.000 euros por las entradas cuyo precio oscilaba entre 70 euros (acceso streaming) y 900 euros (primera fila). No vendieron entradas suficientes para cubrir los costes del evento.

¿Inexperiencia, fracaso empresarial o estafa? Lo cierto es que la espiritualidad también es un negocio. Además de viajar en business, algunos de los ponentes cobran 50.000 euros por conferencia.  Sin embargo, comparten información en sus libros y de manera gratuita en múltiples vídeos en internet.

Y si es un negocio también somos responsables los que pagamos por ello. ¿No nos bastaba con ver los vídeos gratis en Youtube? ¿No nos bastaba con creer en nosotros mismos? ¿Para qué fuimos? Somos responsables de nuestras decisiones y de las consecuencias de nuestros actos, punto.

La gente feliz consume menos y mejor. —Serge Latouche.

Aquí también hay una lección sobre el dinero que Yoselyn Quintero de ArmoníaF explica con claridad. ¿Qué trae el dinero o su falta a mi vida?

El Being One Forum no salió como esperábamos. Eso es verdad. El sábado fue un completo desastre. Aún no sé cómo ni por qué, las puertas se abrieron y el evento continuó. Al parecer hubo gente muy generosa que donó cantidades de hasta cinco cifras.

Los que nos quedamos y volvimos el domingo 14 comprobamos que si la vida te da limones, lo mejor es hacer una limonada.

Distintos puntos de vista

Asombro, tristeza, rabia, frustración, gratitud, compasión, aceptación entre otras emociones mezcladas y contrarias sentimos los que pagamos por ver y escuchar en directo a los ponentes.

Todos los puntos de vista son respetables. Por eso incluyo el de la ARP-Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico en contra de afirmaciones y terapias «pseudocientíficas», para quienes este evento era un «peligroso circo de charlatanes».

Una vez allí, durante las horas de fila el viernes y el sábado, algunos hicimos nuevos amigos y tratamos de reírnos de la situación y de nosotros mismos. La vida es demasiado corta como para no gozarla. Y cuando te lo pasas bien, el tiempo vuela.

Otros, más enfadados, despotricaron contra los organizadores, llenaron hojas de reclamación, crearon una plataforma de afectados, interpusieron demandas en los juzgados de Leganés. Incluso pidieron cárcel para Antonio Moll, el creador del evento.

También hubo quien agradeció a los organizadores por esta «experiencia de limpieza y cambio de consciencia para sanar. Por la oportunidad de crecimiento personal a todo nivel».

Todo esto con una tranquilidad y respeto que no se vería en ningún concierto, evento político o partido de fútbol. Era de esperar por el público allí presente. ¿Quién va a este tipo de eventos?

 

El perfil de los asistentes

Escritores, artistas, músicos, coach, psicólogos, terapeutas alternativos, humoristas, médicos, emprendedores, curiosos y supervivientes.

Personas que han sufrido accidentes graves, enfermedades crónicas, procesos difíciles. Gente que ha superado la adversidad y ha cambiado de camino. Y los que todavía siguen intentando salir del del pozo negro. Así como seres que han escuchado la llamada para estar ahí. Como dijo Neale Donald Walsch:

«Estás aquí porque tenías una cita con tu alma. No hay ninguna información nueva en el universo».

¿A qué fuimos? En mi caso, a que me recordaran, de manera clara, interesante e incluso divertida, lo que ya sabía. Y a que me pusieran las pilas. No basta con saber, hay que vivirlo y compartirlo.

¿Para qué?

Sin duda, el Being One Forum nos dejó muchas enseñanzas a manera de metáfora. Aquí menciono algunas.

La primera, a través del retraso y de los problemas de sonido

Esta experiencia es una representación de que no estamos centrados. Si no oyes bien, tienes la posibilidad de encontrar tu lugar. No puedes comunicar ni escuchar si no estás en tu sitio.

Nunca falta ni sobra nada en el presente, si tú estás en él. Si interpretas la interpretación llegarás tarde. Atrévete a vivirlo, afirmó Sergi Torres, fisioterapeuta y conferencista.

 

La segunda, como ejemplo de paz dentro del caos

Con Gregg Braden hicimos una meditación para tomar consciencia del corazón y de su conexión con el cerebro. Nos pidió que cerráramos los ojos para sentirnos a salvo en nuestro mundo interior. ¿Quién le teme aún a la oscuridad?

Cuanto mejor nos conozcamos a nosotros mismos, mejores decisiones tomaremos y mejor aceptaremos los cambios por venir. Conocernos también significa aprender a armonizar cerebro y corazón para que fluya la intuición.

La forma cómo respondes a una pregunta es la respuesta de la siguiente. Es la base de tus decisiones y de tu salud. La pregunta es ¿quién soy?, afirmó Gregg Braden, geólogo y científico.

Con Mooji, el domingo, la meditación fue más larga. Cerramos los ojos y escuchamos su profunda voz.

Deja fuera el pasado y el futuro. Vacíate de todo ahora. Mantén la mente neutra. Presta atención a lo que valoras. Si estás en paz verás que eres uno. No estás probando la vida, eres la vida. Siente tu naturaleza original, dijo Mooji.

La tercera, desde la improvisación y la generosidad de los traductores, presentadores, bailarinas, pianista y ponentes voluntarios

¿Quién soy? ¿cómo reacciono ante una situación caótica? ¿qué puedo dar? Eso lo vivimos quienes estuvimos en el Being One Forum el sábado.

Robin Sharma, Alicia Sánchez, Alex Rovira y Anita Moorjani estuvieron a pie de calle, sonriendo, firmando autógrafos y hablando con las personas que les rodeaban. Sin temor a la multitud cansada, enfadada y sorprendida ante lo que ocurría.

Sergio Cánovas, dejó el curso que estaba impartiendo en Alicante, para desplazarse a Madrid y ofrecer un regalo a los asistentes del evento. Una beca de 1.200 € en cursos del Instituto IFI (organización de formación en desarrollo personal) para todo aquel que tuviera una entrada del Being One.

¿De qué tamaño es el corazón? No lo sé. Solo sé que al ver y escuchar a Anita en el escenario, al ser testigo de tanta generosidad, mi corazón se expandió al tamaño de esa plaza de toros. Sentí mucho amor y gratitud.

 

La cuarta, es la aceptación de que todo tiene cabida

Incluso lo negativo. La decepción, tristeza, rabia, frustración que sentimos cuando las cosas no salen como queremos hacen parte de la vida.

La violencia comienza al separar lo espiritual del cuerpo y de las emociones. Cuando creamos divisiones dentro de nosotros y escapamos de nuestra propia experiencia. Todo es vida y todo tiene cabida. Hasta lo que consideramos «negativo». Ser espiritual es vivir la vida tal y como sucede. Solo recordarás los momentos en los que estuviste realmente presente, afirmó Jeff Foster, astrofísico.

 

La quinta es que podemos agradecer hasta lo que consideramos «malo»

BeingOneNeale

Neale Donald Walsch en Being One Forum, Madrid, 14-May-17.

Porque la adversidad es una oportunidad que la vida nos da para demostrar nuestra divinidad. Es una posibilidad de cambiar la forma como experimentamos todo aquello que se repite en nuestras vidas. A veces, la única forma de entenderlo es viviendo una experiencia dramática.

La herramienta más poderosa que tenemos es la gratitud. Es una decisión, no una emoción. Es la única alternativa a cualquier maestro espiritual. La gratitud abre la mente a la idea de que nada de lo que te sucede es malo para ti. Cuando vemos todo como bendiciones, todo nos bendice, afirmó Neale Donald Walsch, al autor de Conversaciones con Dios.

 

La sexta es el buen rollo de los abrazos y del baile

Con el que Mabel Katz comenzó su presentación sobre el Ho’oponopono. El arte hawaiano de la resolución de problemas. Según Joe Vitale, se centra en cuatro afirmaciones: te amo, lo siento, perdóname y gracias.

Los abrazos son la mejor vitamina. Vamos a tratarnos mejor. A cuidarnos. A darnos las gracias, sin quejarnos cuando todo sale mal. Lo que nos pasa son oportunidades para corregir errores. Porque la felicidad es una decisión.

El dinero es importante porque es la primera excusa para no hacer lo que sí quieres hacer. No necesitas tanto para ser feliz. […] Hay lista de espera para nacer en la tierra. Es un privilegio estar aquí. […] Ya lo sabes todo…¿Qué estás esperando?, afirmó Mabel Katz.

 

Estas y muchas más enseñanzas y vivencias nos dejó el Being One Forum. No era lo que yo esperaba pero salí de allí sintiéndome afortunada, agradecida, conmovida y feliz. Fue una lección de vida inolvidable.

Lo siento por las personas que vinieron de otros países y no hablaban ni español ni inglés. Lo siento por los organizadores porque están metidos en un tremendo lío legal. Lo siento por todos los que se dedican a quejarse y a descargar bilis. Ojo que necesitáis limpieza de hígado urgente.

Antonio Moll pidió perdón el sábado y el domingo. Comprendo que para algunos esto no sea suficiente y quieran la devolución de su dinero. Todos tenemos derecho a equivocarnos.

Yo estoy satisfecha y más que a gusto con lo que pagué. Quisiera haber dado más.

¡Ah! y la vida me tenía otra grata sorpresa. Ahí, en la Plaza de toros de Leganés hay un restaurante paisa donde venden la comida colombiana más rica que he probado en España.

También conocí gente maravillosa, con quienes pienso seguir en contacto.

¡Gracias al Being One Forum! Gracias a todas las personas que lo hicieron posible.

 

Referencias de los ponentes

Sonia Fernández-Vidal, La puerta de los tres cerrojos

Robin Sharma, El monje que vendió su ferrari, El líder que no tenía cargo

Neale Donald Walsch, Conversaciones con Dios

Gregg Braden, La matriz divina

Mabel Katz, El camino más fácil

Joe Vitale, El poder de la atracción

Mooji, Antes de yo soy

Jeff Foster, La vida sin centro

Anita Moorjani, Morir para ser yo

Emmanuel Dagher, Prosperidad fácil

Enric Corbera, El soñador del sueño

Don Miguel Ruiz, Los cuatro acuerdos

Álex Rovira, La buena suerte

Sergi Torres, ¿Me acompañas?

Alicia Sánchez, Tus sueños te están esperando