La esperanza es en sí misma una especie de felicidad

EsperanzaCon los ojos vendados,
me entusiasma la idea
de lo que va a pasar.
La esperanza es en sí misma
una especie de felicidad.

Aunque me caiga, aguardo lo mejor.
Cada pequeño paso es un logro
que me impulsa a continuar.
Y si tropiezo con las piedras, 
lo acepto.
Es lo que necesito en ese momento.

Cierro los ojos y confío
porque veo con el corazón.
Creo en mí, aunque me cueste.
Y por dentro una luz se enciende e ilumina el exterior.
La vida tiene sentido, 
a pesar del resultado final o el destino.

Cada amanecer me regala
una página en blanco
para llenarla de luz y color,
con palabras creadoras,
escogidas con amor.

La esperanza es la certeza
de que veremos la luna y luego el sol.
Y aunque el día haya sido difícil,
al anochecer mis ojos se cierran
cargados de ilusión.