Dibujo neurográfico: el arte sana

El dibujo neurográfico o neurografía es un método creado por el psicólogo ruso Pavel Piskarev en 2014. El objetivo es integrar el poder del arte con el funcionamiento del cerebro y acceder a la información inconsciente.

Está inspirado en símbolos antiguos, geometría sagrada y diversas modalidades terapéuticas como el mindfulness. Utiliza el dibujo como medio para tomar conciencia, desbloquear y sanar, ya que dibujar es una forma de escuchar, sentir y modificar por dentro.

La neurografía ofrece un enfoque holístico para la transformación personal al abarcar aspectos físicos (visual, kinestésico), lógicos y creativos del cerebro. Aunque la satisfacción estética genera bienestar, la finalidad es el cambio. No se necesita saber pintar para realizarlo.

Premisas

La autopercepción:

Una de las premisas del dibujo neurográfico es la autopercepción. Se trata de conectar con tu cuerpo, hacerte consciente de sensaciones, emociones, pensamientos, imágenes, recuerdos y voces que van surgiendo a medida que realizas el dibujo.

A menudo durante la práctica aparecen respuestas y pistas relacionadas con la solución de un problema o con formas inesperadas para alcanzar nuestro objetivo.

 

Trabajo inconsciente:

Muchas emociones, bloqueos y estrategias de adaptación para sobrevivir vienen de la infancia y se arraigan de manera inconsciente. La mayor parte de nuestras decisiones, emociones, pensamientos y sensaciones también vienen del inconsciente individual y colectivo.

Por ejemplo, quiero tener más dinero pero creo que es difícil ganarlo o que la gente rica es desagradable o me han dicho eso de que el dinero no cae de los árboles. Esa creencia inconsciente sabotea mi deseo.

 

Rutas neuronales:

Las estrategias de supervivencia repetitivas se convierten en patrones de comportamiento, rasgos de personalidad y rutas neuronales. Al transitar tantas veces el mismo camino, a nivel cerebral se activan reacciones de manera automática cuando algo relevante ocurre, cuando hay un interruptor o detonante.

Modificación de las conexiones neuronales:

A través del dibujo de símbolos, representaciones, colores, etc., accedemos al inconsciente, ya que éste entiende y codifica la información visual y sensorial. Entonces, modificar las conexiones y rutas neuronales es posible gracias a todo lo que sentimos mientras realizamos un dibujo neurográfico. El cerebro aplica estos cambios mientras dormimos.

 

¿Qué necesitamos para hacer un dibujo neurográfico?

  • Es necesario enfocar la intención en eso que queremos: sanar, encontrar una solución, etc.
  • Disponer de tiempo para uno mismo.
  • Permitir la curiosidad, la creatividad, la sorpresa.
  • Abrirse al cambio.

Materiales:

  • Hojas en blanco: sin cuadrícula ni otros elementos visuales.
  • Marcadores: preferiblemente negros y permanentes. Uno de 0,5-1 mm y otro de 1,5-3 mm.
  • Lápices de colores.

 

Cómo funciona el método

Funciona con pasos establecidos (algoritmos) para acceder a la mente subconsciente, fomentando así el autodescubrimiento y la sanación.

Hay que seguir el paso a paso determinado con un tema específico, enfocándose en la autopercepción. No hacemos dibujos de manera espontánea.

Además, existen protocolos o algoritmos para diferentes situaciones: salud, dinero, relaciones, niño interior, manifestación, confianza, etc. Por ejemplo, hay un algoritmo básico para eliminar limitaciones.

Trazamos líneas neurográficas y luego modificamos el dibujo para suavizar el conflicto (los ángulos) y conectar con el inconsciente. Los bordes redondeados dan una sensación de seguridad, armonía y tranquilidad.

Las líneas neurográficas se parecen a los patrones de la naturaleza. Por ejemplo: ramas, raíces, hojas, rayos, ríos, alas de mariposas, corales, colmenas, caparazón de tortuga, etc.

 

Reglas de seguridad:

  1. Solo hacemos un dibujo neurográfico al día para no confundir al inconsciente.
  2. Realizamos el dibujo sin interferencias como la música de fondo o ruidos.
  3. Se recomienda dibujar sin interrupciones, por lo menos hasta redondear todos los ángulos antes de colorear.
  4. Es un trabajo personal e individual. No podemos dibujar por otros.

 

Práctica

En un folio blanco se trazan líneas curvas, suaves e irregulares. Se trazan despacio y notando las resistencias porque estamos buscando la ruptura de nuestros patrones habituales. Se hacen pequeños cambios de dirección de manera consciente.

En las intersecciones entre líneas se generan ángulos que nuestro cerebro interpreta como conflicto. Cuando las líneas se cruzan entre sí se redondean para suavizarlas. Cuando en lugar de curva nos salen picos, se redondean las aristas.

Buscamos sensación de equilibro y suavidad.

Pasos para cambiar creencias limitantes:

  1. Durante dos o tres minutos, escribimos la fecha, el tema y todas las creencias limitantes relativas a lo que queremos trabajar. Puede hacerse a lápiz por el reverso del folio en el que vamos a dibujar.
  2. Elegimos la creencia más profunda o incómoda. Cerramos los ojos y conectamos con las emociones asociadas.
  3. Para expresar esas emociones, realizamos un garabato rápido, como salga. Representa el conflicto.
  4. Envolvemos el garabato en un círculo. Esto indica al inconsciente que lo estamos cambiando.
  5. Redondeamos los ángulos y alargamos las puntas hasta el círculo. Redondear calma e indica que estamos suavizando el conflicto.
  6. Luego prolongamos las líneas hasta el borde de la hoja con un delineado neurográfico. Si hay pocas líneas en el dibujo puede significar que hay poca energía. La hoja representa el todo. (figura-fondo)
  1. Añadimos más líneas neurográficas.
  2. Escogemos con intención o al azar tres o cuatro colores. Coloreamos (mínimo dos zonas contiguas del mismo color), al menos un 70% de la imagen.
  3. Luego delineamos de un borde de la hoja al otro unas líneas de campo (entre 1-3) más gruesas. Representan la conexión con el absoluto, con la conciencia.
  4. Elegimos una zona en el dibujo para trazar la figura de fijación final que es un círculo. Representa la solución del asunto.

* Autopercepción: en cada paso hay que conectar con lo que sentimos (emociones, visiones, sensaciones, sonidos, resistencias, preguntas).

* Autocoaching: Se recomienda apuntar por detrás de la hoja las tomas de consciencia, nuevas creencias o ideas que hayan surgido en el proceso.

 

Los mensajes del dibujo neurográfico

Un dibujo puede abrirte la puerta a trabajar temas profundos. Es decir, puede ayudarte a identificar, sentir y transformar.

Observar tu dibujo con atención puede revelarte mensajes. No se trata de significados teóricos sino de lo que despierta en ti ahora.

¿Reconoces alguna forma? ¿Qué significan para ti?

¿Qué colores predominan en tu figura de fijación?

¿Qué representan en tu vida?

¿Dónde se concentran más líneas?

¿Por dónde pasan las líneas de campo?

¿Qué zonas están más vacías o en pausa?

Si cierras los ojos y conectas con tu dibujo, ¿qué nueva idea, comprensión o creencia potenciadora surge?

 

Espero que esta información te sea útil y que te animes a probar el dibujo neurográfico. Y cuéntame tu experiencia. ¡Gracias!

 

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Arteterapia: ¿qué es y cuáles son sus beneficios?

 

Referencias:

Webinar: Neurografía para cambio de creencias limitantes con María Mikhailova en enero de 2026.

Fluir con el cambio

Todo cambia, aunque no nos demos cuenta. ¿Sabes fluir con el cambio?

Crisálida, dibujo a lápiz. N.M. Parga

¿Cómo vives en un mundo cambiante?

¿Cómo sientes los cambios dentro y fuera de ti?

¿Dejas que sucedan con facilidad y gracia?

Desde mi experiencia, fluir con el cambio es más fácil cuando le haces caso a tu intuición, cuando agradeces lo vivido y cuando sueltas con la confianza de que algo más acorde con tu ser presente va a llegar a tu vida o a sintonizar contigo.

¿Reaccionas o respondes?

En una situación, durante algún cambio, ¿observas o juzgas lo que sucede? Los condicionamientos y creencias de tus padres, sociedad, etc. te han moldeado por mucho tiempo. ¿Identificas cómo?

¿Cómo vives en cada momento lo que ocurre?

¿Reaccionas?

Reaccionar es reproducir de manera automática un programa instalado en tu primera infancia y repites lo que has visto o vivido. Estás en estado de alerta y en modo supervivencia. Es como apretar un gatillo o una herida. Te haces parte del problema. Este es el viejo paradigma. Es la programación que genera emociones densas: rabia, miedo , tristeza, envidia, angustia, ansiedad, celos, etc.

¿Respondes?

Te dices: «elijo la respuesta que voy a dar y decido de manera consciente a lo largo del día». Eres consciente y estás en modo: «disfruto de la vida ahora. Pase lo que pase soy capaz de mantenerme en mi centro y en mi paz». «Estoy programada para X pero escojo actuar desde el amor».

Al elegir cómo actúas ante lo que sucede, ejerces tu libre albedrío. Al reconocer y cambiar tus programaciones y creencias puedes cambiar tu destino. Sí, puedes. Eso es libertad.

El crecimiento espiritual más importante no ocurre cuando estás meditando o sobre una estera de yoga. Sucede en medio del conflicto, cuando sientes frustración, rabia, miedo y estás haciendo lo mismo de siempre, y de pronto te das cuenta de que tienes la opción de hacerlo de otra manera.

El cambio está sucediendo

Según el calendario Maya, en el 2012 hubo un gran cambio energético y astrológico. Algunas personas lo sentimos en nuestros cuerpos. Yo tuve un ictus, estuve a punto de morir y gracias a este evento, día a día, comencé a ampliar mi estado de consciencia.

Para sanarme necesitaba generar nuevas conexiones cerebrales y liberarme de todo aquello que me pesaba. Por eso, me propuse hacer cosas nuevas y diferentes todos los días. Esto me facilitó abrirme al cambio y ser más flexible.

En el exterior vemos caos, incertidumbre, sistemas obsoletos que no funcionan y que causan dolor. Necesitan desintegrarse para ser recreados con una energía más amorosa como base.

Nosotros también lo necesitamos. Si nos apegamos al pasado, a nuestra antigua forma de ser y nos resistimos al cambio, la vida será más difícil, nuestro sistema interno se romperá.

Cambiar es ir más allá de lo conocido y ser valientes. Cuando nada es seguro, todo es posible.

Fluir con el cambio

Sin embargo, el cambio es fluido al aceptar que somos parte de una gran conciencia esperando a que le permitamos expresarse a través nuestro. Esta conciencia nos habla a través de la intuición y para comunicarnos mejor, hemos de soltar capas y velos, programaciones y creencias.

Para que el cambio fluya con suavidad, también nos ayudan: el desapego, la gratitud y la intención.

La intuición como guía

Amémonos a nosotros mismos lo suficiente para confiar en lo que nos transmita la intuición porque ella es la conciencia que nos guía en el camino individual. Esa guía está disponible en cualquier momento si nos relajamos lo suficiente para sentirla y escucharla. Permitamos que nuestra intuición sea más importante en nuestras vidas.

La intuición es una certeza libre de emoción, de mente y de impulsividad. Es una información clara y pacífica que se hace más presente a medida que le prestamos atención.

Todo lo que cause duda, separación o malestar viene de la mente egóica.

El ruido externo puede ahogar el susurro de la intuición. Por es importante desconectar de la política, de las noticias, de la tele, del miedo. Dejar de darles importancia y atención. Acallar la barahúnda para calmar las emociones y enfocarnos más en lo que sucede en el interior.

En calma y en un relativo silencio se hace más fácil conectar con la intuición. Sintamos las respuestas que están en el interior.

Fluir con desapego, el arte de soltar

Qué importante es soltar y cuánto nos cuesta. ¿Por qué nos aferramos tanto a ciertas personas, cosas, situaciones, creencias, incluso a la idea que tenemos de lo que somos?

Imagina una bombilla encendida y cubierta de bichos por completo. Estos no permiten que se vea la luz. Algo así nos pasa. Y cada ser decide si suelta y se quita (o no) ese montón de bichos para que su luz brille.

Los «bichos» son todo aquello que no te permite conectar con tu esencia y te drena tu energía. Por ejemplo, programaciones, condicionamientos, creencias limitantes, miedos, emociones densas, pensamientos negativos, acuerdos desventajosos, automatismos, etc.

Si tu cuerpo y tu mente están en piloto automático, han perdido su libre albedrío por un programa. No están creando tu realidad personal. En ese caso, algo externo puede controlar o manipular cómo te sientes y cómo piensas.

Cambiar es superar el condicionamiento a vivir en el pasado con programaciones y creencias limitantes. Es dejar comportamientos automáticos e inconscientes en una rutina que se adquiere a través de la repetición: los hábitos.

Agradecer facilita el desapego

El acto de soltar es más fácil cuando agradecemos a las personas, eventos, ciudades, cosas, animales, situaciones que se han presentado en nuestra vida y que queremos dejar.

Agradecer es valorar lo que ya tienes y eres. La gratitud es la llave que abre la puerta de la abundancia. Así que agradece y suelta con confianza. A medida que cambies, lo que llega a ti también será diferente porque sintonizará con tu estado actual.

En el momento en que tomas una decisión diferente entras en el río del cambio, en lo desconocido. El siguiente momento será impredecible. Entras en la incertidumbre que es el estado perfecto para crear algo nuevo. —Alcazar.

La intención le da sentido al cambio

¿La vida te lleva como a un camarón que se duerme o capitaneas tu barco con intención? Me gusta la idea de transformar mi presente y tomar las riendas hacia un mejor futuro. Ya sé que al cambiar las programaciones y las creencias puedo modificar mi destino.

Si no te expresas, otro hablará por ti. Si no decides, otro decidirá por ti.

La mejor manera de predecir tu futuro es creándolo. […] En el momento en que sientes abundancia y dignidad estás generando riqueza. En el momento en el que haces tuyo el sentimiento de empoderamiento te estás encaminando hacia el éxito. En el momento en que te enamoras de ti misma/o y de la vida crearás un igual. Y en el momento en que comienzas a sentir gratitud comenzará tu curación. En el momento en que sientas asombro por la vida tendrás una experiencia mística. Eso es causar un efecto. —Dr. Joe Dispenza.

Ejercicio de escritura terapéutica

¿Es posible tener el trabajo, la vida o la relación de mis sueños?

Cuando te haces esa pregunta enciendes el centro de creatividad en tu cerebro, el lóbulo frontal, que es el director de la orquesta. Abres nuevas posibilidades y creas una intención. Le das a tu cerebro una probada del futuro.

Te invito a que respondas esa pregunta por escrito y a mano. Imagina cómo sería la vida de tus sueños. ¿Qué ves? ¿Qué haces? ¿A qué huele? ¿Qué sonidos escuchas? ¿Hace frío o calor? ¿Montaña, desierto o playa? ¿Hay luz o sombra? ¿Qué sabor te deja esa experiencia? ¿Tienes una sensación de ligereza o de pesadez? ¿Qué pasos das para llegar hasta ahí? ¿Hay aprendizajes y experiencias por el camino? ¿Necesitas cambiar o ajustar algo?

Las excusas para no fluir con el cambio

El cuerpo: «No tengo ganas. estoy cansado, me duele la cabeza». Usas los sentimientos como un barómetro para el cambio y así te alejas de las posibilidades.

El entorno:  seduce para volver a la realidad actual. «Tengo que, debo…».

El tiempo: «No había/tenía suficiente tiempo».

¿Qué es lo peor que podría pasar? ¿La muerte? La muerte es la solución biológica de la vida para recrearse de nuevas maneras. La vida está llena de pequeñas muertes, de pequeños y grandes duelos. Por ahí dicen que lo que no te mata, te hace más fuerte.

El primer paso para cambiar es ser la conciencia que observa el programa y las creencias. Es darte cuenta de tus pensamientos, acciones y comportamientos automáticos. Es abrir una puerta para que tu subconsciente se comunique contigo y comparta las fichas perdidas del rompecabezas.

Podemos aprender y cambiar en un estado de dolor y sufrimiento. También podemos aprender y cambiar en un estado de alegría e inspiración.

¿Cuál escoges?

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El arte de soltar

El poder de la gratitud

El poder de la intención

Referencias

Dispenza, Joe. Rewired. What is change? Gaia

KRYON- Channelling, «Magnetics«, Youtube, 21-dic-19, Alcazar, Min: 8:27-25:30

Claves para escuchar y calmar el dolor

Hay dolores que nos sacuden y nos espabilan. Hay dolores que no empiezan en nosotros. Vienen de lejos, como un eco que se hereda de generación en generación a través de las cadenas de ADN.

Guerras, pobreza, abusos, hambrunas, pérdidas, desalojos, exilios, injusticias, secretos, traiciones, abandonos, incendios, inundaciones, amputaciones, etc., quedan grabados en la memoria colectiva y modifican la biología, en especial, afectan al sistema nervioso.

Hasta que un día alguien valiente se detiene. No para juzgar ni para vengar. Sino para sentir, para mirar el dolor a la cara y decir: «Ya ha sido suficiente».

Alguien decide dar amor donde hubo heridas. Decide ofrecer ternura y luz donde hubo sufrimiento y sombra. Decide cortar con ataduras invisibles, soltar y sanar.

Porque sanar no es olvidar. Sanar es honrar el amor verdadero y elegir un camino donde la violencia no tenga herederos. Hoy celebro a quienes se animan a sanar la historia, aunque tiemble el corazón a hacerlo. Porque su coraje es un regalo, no solo para ellos, sino para todos los que vendrán después. —Yesse Frecuencia.

Sanar es habitar el cuerpo con amor, presencia y descanso. Sanar no es silenciar el dolor sino escuchar los mensajes que tiene para nosotros. Porque todos hemos sentido dolor.  

Y como hablo desde mi experiencia, aquí comparto parte de mi proceso por si puede darte algunas ideas.

Nota: Si te duele algo, lo mejor es ir al médico.

¿Estamos somatizando?

Somatizamos cuando, de manera involuntaria, manifestamos temas emocionales o psicológicos o situaciones estresantes a través de síntomas físicos (dolor, malestar, cansancio, enfermedades, etc.), sin que exista una causa médica clara.

A veces, ese dolor emocional desatendido produce dolor físico (somatiza) y así nos hace prestar atención al cuerpo.

La mente y el subconsciente nos hablan a través del cuerpo e influyen en él. Esta puede ser una comunicación de doble vía. Al escuchar, cuidar y trabajar en el cuerpo, al atender el origen del malestar, enviamos señales de que todo está bien y podemos revertir la situación, sanar.

Yo somatizo mucho y he comprobado en mi cuerpo que sí se puede restaurar e incluso llegar a sentir mayor bienestar. Algunas recuperaciones son rápidas; otras, tardan más.

 

Podemos cambiar la programación

Estamos programados para sentir dolor como una señal de protección. Por ejemplo, quienes no sienten dolor, debido a fallos del sistema nervioso, pueden mutilarse y quemarse sin sentir nada.

Cuando estamos ocupados o distraídos, nos golpeamos y no nos damos cuenta. Esto indica que prestar atención intensifica el dolor. El dolor necesita nuestra atención.

Heredamos programaciones, miedos y duelos que se manifiestan como hipervigilancia, desconexión, ansiedad, perfiles hormonales alterados, patrones alimentarios modificados, problemas de salud sin causa aparente, excesos que dan origen a trastornos, pensamientos obsesivos, etc.

La buena noticia es que podemos transformar la programación ya que los cambios epigenéticos no son permanentes. ¿Cómo? Con terapia, con nuevos hábitos y ampliando el estado de consciencia.

 

Identificar el dolor

Hay dolores que alertan y otros que anclan. Unos pasan rápido; otros, se intensifican. En mi caso, los dolores más fuertes que he sentido han sido los producidos por la hemorragia cerebral que tuve en el 2012 y por las contracciones y la episiotomía del primer parto en el 2005.

Ante semejante intensidad, al comienzo ignoré el dolor lumbar que empezó hace unos tres años. No le di importancia hasta que se intensificó y se combinó con dolor en el nervio ciático a finales del 2024. Me dolía cada paso que daba y a mí me encanta caminar. Entonces, saltaron todas las alarmas. Durante el proceso, el dolor me ha hecho descubrir aspectos de mí que desconocía y hacerme muchas preguntas:

¿Qué me dice este dolor? ¿Qué causa el dolor? ¿Con qué se relaciona (emociones, eventos, memorias, programación)? ¿A qué me recuerda? ¿Cómo funciona el dolor? ¿Qué alimenta? ¿De qué depende su intensidad/umbral? ¿El cerebro activa el dolor? ¿Prestar atención al dolor lo intensifica? ¿Qué creencias tengo acerca del dolor? ¿Por qué me duele? ¿He normalizado el dolor? ¿Cómo calmo este dolor?

Descubrí que el dolor puede iluminar algo a atender. Puede hacernos recordar quiénes somos y qué cargamos de tiempos remotos. Es un mensaje a través del cuerpo que sacude y espabila: mi salud está en mis manos.

Entonces, dejé de ignorarlo y me hice responsable de mi dolor. Fui al médico funcional, al traumatólogo, a fisioterapia, a shiatsu. Consulté durante meses con una psicóloga holística que tiene una percepción bastante amplia para observar este dolor desde otra perspectiva más sutil.

Biodescodificación

También, revisé el significado de ese dolor según la biodescodificación. La lumbalgia se relaciona con preocupación por el dinero o el futuro. Muchas veces refleja miedos relacionados con el sustento, el hogar, la seguridad económica y la estabilidad. Invita a confiar en la propia capacidad para sostenerse. La ciática con irradiación a la pierna refleja un conflicto entre lo que haces y lo que deseas porque no te estás moviendo hacia donde tu alma quiere. Invita a escucharse y a avanzar desde la propia verdad.

¿Qué estaba sucediendo en mi vida? Resulta que más o menos al mismo tiempo que apareció el dolor, hace tres años, compramos una casa a reformar. Llevamos tres años en trámites, permisos, licencias y cambios para hacer realidad un sueño que cuesta dinero y está relacionado con el hogar, el sustento y la estabilidad.

Entonces, puse en práctica lo siguiente:

Claves para escuchar y calmar el dolor

  1. ¿Estoy haciendo o pensando en algo que me está lastimando? Dejé de alzar pesas durante un mes, descansé y dejé de hacer movimientos que tiran de la espalda baja. Me había lastimado con unos ejercicios que hacía por mi cuenta.

 

  1. ¿Hay alguna postura con respecto a algún tema que me esté afectando? Presté atención a la posición de mi cuerpo de pie, sentada frente al ordenador y acostada. Resulta que mi postura física causaba parte del dolor lumbar.

 

  1. ¿Me estoy moviendo con soltura o con rigidez? El movimiento es muy importante: caminar, bailar, nadar, masajear y estirar con cariño. También probé la técnica Munz floor en la que todos los estiramientos y contorsiones se hacen acostados en el suelo. La desarrolló un bailarín francés que tenía problemas de columna y dolor crónico.

El 80 % de los dolores músculo-esqueléticos mejoran con ejercicio adecuado.

 

  1. ¿Me estoy nutriendo adecuadamente? Comencé a tomar suplementos de magnesio, potasio, fósforo, zinc, hierro. Y en momentos puntuales para dormir mejor: Ashwagandha y Traumel.

 

  1. ¿Estirar y masajear es suficiente o hay que enviar señales positivas al sistema nervioso? En mi caso, fue necesario calmar el sistema nervioso con respiraciones lentas y profundas durante la práctica de algunas posturas de relajación muscular progresiva que vi en Pain Academy y que me sirvieron mucho.

 

  1. ¿Hay alguna forma natural para disminuir el dolor? Decidí reírme más. La risa y el buen humor reducen el dolor y retroalimentan al cuerpo y a la mente con señales de bienestar.

 

  1. También le di las gracias a mi cuerpo por esta experiencia de vida y al dolor por invitarme a conocerme mejor y a superar bloqueos.

 

  1. ¿Cómo llego al origen del dolor? Entender el origen es clave para sanar. Seguí con el trabajo interior de autoconocimiento y limpieza de capas y de emociones estancadas, utilizando la meditación y la autoobservación como herramientas.

 

  1. Tuve paciencia y solté.

 

El arte sana

*Mi dolor lumbar, arteterapia

Además, en clase de arteterapia expresé y dibujé mi dolor en un trozo de tela porque fue lo que vi y sentí durante una meditación en la que quise conectar con el origen del mismo. ¿Qué vi? Vi a una mujer en Egipto hace muchos siglos. Alguien le daba una patada por la espalda y caía a una fosa llena de serpientes. Vi a un humanoide con cabeza de perro con el que ella había firmado un contrato. Vi un planeta precioso que aceptó ser engullido por la oscuridad y sentí mucho pesar.

Y por supuesto, escribí sobre el dolor. Un ejemplo es este artículo. La terapia narrativa me ayudó a identificar y a cambiar creencias limitantes, como la de normalizar el dolor. Escribir también me facilitó reconocer que sí estaba avanzando por etapas y a mi ritmo: con amor a mí.

El arte sana. Expresar en palabras o en imágenes lo que siento es liberador.

Y,  después de probar y hacer, ¿sabes qué paso? Que el dolor desapareció por etapas y ya no siento dolor. Lo que te cuento aquí, me funcionó a mí. Te invito a comprobar qué te funciona a ti. Y recuerda:

 

No duele para que sufras. Duele para que cambies, para que quites lo que te impide crecer.

 

A «mayor grado de consciencia», menor dolor

En un estado de consciencia básico, el dolor nos protege y es inevitable. Sin embargo, la necesidad de protección nace del miedo que en términos energéticos tiene una frecuencia densa, lenta y baja.

En un estado de consciencia más amplio, el dolor es una herramienta opcional para observarnos, para conocernos, para saber por qué duele y crecer a partir de él. Es un aliciente para meditar, para conectar con lo más profundo de nuestro ser.

Con un alto estado de consciencia, entendemos que no necesitamos el dolor para protegernos porque podemos recibir la información de que algo no está bien sin necesidad de que duela. Somos capaces de comunicarnos con la inteligencia de nuestro cuerpo. —Loni Multidimensional.

Con una percepción amplia, nos conocemos, nos escuchamos, hablamos con nuestro cuerpo. Sabemos que todo se mueve con la intención: «No acepto esta programación de dolor. Conecto con la información sin dolor».

Conocernos implica identificar cómo conectamos mejor con la información. Algunas personas necesitan estar en movimiento; otras, descansar. Algunas, hacen preguntas; otras, prefieren sentir y estar en silencio.

¿Cuál es tu experiencia con el dolor?

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Referencias:

Pain Academy

Munz Floor

15 miradas a la salud emocional

Luego de varios meses de trabajo y coordinación grupal, sale a la venta —en España— un libro coral: 15 miradas a la salud emocional, editado por Almuzara (Arco Press). Será el séptimo de la colección 15 miradas.

Somos quince autores en este proyecto colectivo que ha fluido como el agua. Gracias a la invitación de Marian Ruiz Garrido, autora y correctora, escribí el último capítulo titulado: Un ictus para cuidarnos mejor.

15 miradas a la salud emocional, portada completa

¿De qué va el libro?

«Este libro tiene un transformador objetivo: ayudarte a fortalecer la relación más importante de todas; la que tienes contigo mismo.

¿Qué mensajes nos envían nuestras emociones? ¿Es el sufrimiento una causa de enfermedad? ¿Cuál es el significado real del amor propio? ¿Qué impacto tiene la calidad de nuestras relaciones con los demás en nuestra satisfacción? ¿Podemos convertir el cuidado de la salud mental en un hábito? ¿Existe una educación para la felicidad? ¿Cómo gestionar los sentimientos negativos ante situaciones adversas?

15 autores revelación para 15 sorprendentes y sugerentes relatos que exploran la importancia de la salud mental para disfrutar de una vida plena y satisfactoria. Experiencias reales, testimonios inspiradores, confesiones íntimas, narraciones divulgativas y útiles consejos que te acercarán a una comprensión más profunda de ti mismo y de los demás.

Disfruta de una lectura ágil a través de capítulos breves y directos, con los que descubrirás que la felicidad no es un destino, sino una decisión: la de vivir en un proceso constante de adaptación, aceptación y gratitud.

¡Desafía los límites autoimpuestos, deja atrás las excusas y descubre el poder sanador del bienestar emocional!»

Aquí te dejo el enlace a una charla sobre salud emocional en Radio Nacional Española para el programa «Mente abierta» en la que participan tres coautoras del libro: Ana María Nuñez, Carmen Carrión y EZAO.

https://www.rtve.es/play/audios/mente-abierta/salud-mental-emociones-11-07-25/16660775/

Esperamos que te animes a leerlo porque tu salud física y emocional está en tus manos.

Disponible en la web de la editorial Almuzara.

Otros libros de N.M. Parga:

El gozo de existir, la felicidad tras superar mobbing e ictus

Adiós, niña buena. ¿Cómo surge la idea de esta novela?

Método SPEC para manifestar lo que quieras

Helene Hadsell, pionera de la manifestación, (1-jun-1924, 30-oct-2010), fue una estadounidense que recibió el título de «reina del concurso» (the contest queen), al ganar miles de premios en dos décadas. Ella creó el método SPEC para manifestar lo que quieras.

Todo empezó en 1948, cuando Helen leyó El poder del pensamiento positivo de Norman Vincent Peale. A partir de ese momento, decidió practicar una idea que le fascinó: «los pensamientos crean resultados» para conseguir todo aquello que ella y su familia desearan. Helen creía que «la mente crea la realidad», esta creencia cambió su vida para siempre.

Primero, se presentó a un concurso de eslóganes para una marca de refrescos que regalaba un motor de fuera de borda. Para ello, visualizó a su marido disfrutando del barco, ya que a él le gustaba pescar los fines de semana. Escribió las 25 palabras solicitadas, las mandó por correo y se preguntó: ¿cuánto tardarán en decirnos que hemos ganado? Dos semanas después, recibió la llamada de confirmación.

Helen quería pruebas de que su método funcionaba. Se presentó a muchos concursos y entre 1950 y 1970, Helen ganó miles de premios: televisores, muebles, bicicletas, dinero, vacaciones e incluso una casa.

A partir de 1967, Helene participó en seminarios de control mental y actividades sobre habilidades psíquicas y mentales. En 1971 escribió un libro titulado: El concurso ¿Lo quieres? Lo tienes, (Contesting: The Name It and Claim It Game). En él revelaba cómo ganaba los concursos.

En 1972, Helene comenzó a trabajar con José Silva, el creador del método Silva. Ella se convirtió en maestra del método y contacto para el seminario en Dallas. A partir de 1973, también impartió clases sobre telepatía, clarividencia y sanación psíquica. En el 2002, Helene publicó un libro titulado En contacto con otros reinos: experiencias de un aventurero en la consciencia, (In Contact With Other Realms: An Adventurer’s Experiences in Awareness).

No solo se centró en los concursos. Helene creía que su sistema funcionaba para todo en la vida y lo aplicaba a su salud. Afirmaba que curaba enfermedades visualizando su cuerpo sano. Ella creía que la mente no era sólo una herramienta para el éxito, sino para la curación. Más que afortunada, Helen tenía un sistema para conseguir sus objetivos.

Método SPEC para manifestar lo que quieras

Su sistema se basa en la claridad, la disciplina y la alineación. El mensaje de Helene es sencillo: «No necesitas suerte. Necesitas concentración». La atención dispersa te hace fracasar.

  1. Seleccionar:

Ten muy claro lo que quieres. Helen elegía los concursos que deseaba ganar.

Puedes tener todo lo que quieras, ¡siempre y cuando sepas lo que quieres!

  1. Proyectar:

Crea un escenario y visualiza vívidamente tu éxito en tu mente con todos tus sentidos. Por ejemplo, oye cuando dicen tu nombre, sostén el premio en tus manos, experimenta la emoción de ganar eso que querías.

¿Quieres un coche? Visualiza su color, su forma, siente su olor y las sensaciones que te produce conducirlo, escucha el ruido del motor. Así estás poniendo tu energía en lo que deseas.

  1. Esperar:

Helene creía que había que prever el éxito con confianza y creer que lo proyectado ya es tuyo. Aquí es dónde la mayoría de la gente falla porque la duda bloquea la manifestación. En cambio, la certeza con una actitud de gratitud abre la puerta.

Las cosas mejoran cuando esperas lo mejor en lugar de lo peor. La razón es que, estando libre de dudas, puedes poner todo tu ser en ello. Cuando la concentración total de toda tu fuerza física, emocional y espiritual se pone en práctica, la consolidación de estos poderes empleados de la manera adecuada es irresistible. Esperar lo mejor significa que pones todo tu corazón en lo que quieres lograr. —Norman Vincent Peale.

  1. Cobrar, recolectar:

Helene estaba atenta a las señales que la llevaban a su objetivo y pasaba a la acción. Escribía las consignas, lanzaba los mensajes, hacía el trabajo. Ella creía que «el universo recompensa la acción, no la fantasía» y «con una perspectiva de pensamiento positivo, no puede haber fallos, solo un retraso en los resultados.»

La neurociencia confirma lo que Helene practicaba:

  • La visualización reconfigura el cerebro.
  • Los pensamientos y las emociones crean vías neuronales.
  • La concentración aumenta la capacidad para resolver problemas.

La realidad es creada por la mente. Podemos cambiar nuestra realidad, cambiando nuestra mente. Platón (Reality is created by the mind. We can change oir reality by changing our mind. —Plato

¿Qué te parece este método? ¿Has probado algo parecido?

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La risa y sus virtudes terapéuticas

La risa y sus virtudes terapéticas El estado de ánimo influye en el funcionamiento de las células. El buen humor, la alegría, la risa nos mantienen saludables y nos conectan con los demás.

La risa, aún siendo fingida, cambia la química del cuerpo, en otras palabras, eleva la frecuencia vibratoria. Además: ¡reír es gratis y libre de efectos secundarios!

Esbocé una sonrisa a medio camino de todas partes, parecía la media sonrisa del desánimo y la abdicación, cuando sólo era esa media sonrisa que es a la curación del alma lo que el dolor terapéutico a la mejoría definitiva. —Andrés Trapiello, Apenas sensitivo.

La risa y sus virtudes terapéuticas

La risa y el buen humor tienen múltiples beneficios para la salud física y mental. Por ejemplo: calman el dolor, liberan endorfinas y serotoninas, producen mayor oxigenación, fortalecen el sistema inmune, mejoran la memoria y la capacidad para resolver problemas, facilitan la digestión y reducen el estreñimiento.

También, diluyen el miedo, reducen el estrés y la tensión; facilitan la conexión profunda con otras personas y la aceptación de similitudes y diferencias; nos ayudan a ver las cosas desde un ángulo diferente; nos permiten soltar preocupaciones y angustias; potencian la creatividad y la flexibilidad; elevan la vibración (aligeran lo pesado) y amplían el estado de consciencia.

Norman Cousins: «la risa es la medicina más barata y efectiva»

La risa es una fuerza curativa que puede transformar nuestras vidas. Es la medicina más barata y más efectiva del mundo. Es un refugio seguro en tiempos de adversidad, nos da fuerza para seguir adelante. —Norman Cousins.

Norman Cousins fue un periodista y profesor estadounidense, autor de varios libros. Uno de sus libros más conocidos es Anatomía de una enfermedad, en el que cuenta cómo curó su espondilitis anquilosante gracias a la risa.

Ante el diagnóstico de una enfermedad degenerativa y mortal, Norman se preguntó: «Si los estados de ánimo negativos influyen químicamente para acelerar las enfermedades, ¿pueden los estados de ánimo positivos retrasarlas?».

Norman había investigado sobre la influencia de las emociones en la salud y le propuso a su médico dejar de tomar los medicamentos, tomar solo vitamina C, y seguir monitorizando para valorar si los efectos de la risa eran positivos.

Durante este tratamiento experimental, Norman vió varias películas cómicas, vídeos y espectáculos de humor al día y descubrió que reírse le ayudaba a dormir un par de horas sin dolores. También, pidió que le leyeran libros de chistes y a punta de risas y carcajadas recuperó la movilidad, logró girar el cuello 90 grados, disminuyó el dolor y volvió a hacer una vida normal.

Al recuperarse, Norman fundó la Clínica de la Risa, en donde miden el impacto de la terapia de la risa en el sistema inmunológico y neuroendocrino. Los estudios realizados demuestran que la risa tiene efectos significativos sobre dos hormonas: las betaendorfinas, que son sustancias químicas que elevan el estado de ánimo y la hormona del crecimiento humano, que contribuye a mejorar el funcionamiento del sistema inmunológico.

El humor es un ingrediente esencial en la vida, nos facilita encontrar equilibrio y perspectiva. El humor es el salvavidas de la humanidad, nos ayuda a mantenernos a flote en tiempos difíciles. El sentido del humor nos permite enfrentar los desafíos de la vida con valentía y optimismo. El humor es una forma de creatividad, nos invita a ser más flexibles en nuestra forma de pensar. —Norman Cousins.

El yoga de la risa, Dr. Madan Kataria

En 1995, el Dr. Madan Kataria creó el yoga de la risa, una práctica meditativa sin fines de lucro que incluye ejercicios de respiración y risa. El Dr. Kataria abrió el primer club de la risa en Bombay, India. Ahora existen cientos de clubes en distintos países y sus libros sobre el yoga de la risa se han traducido a varios idiomas.

El cuerpo no distingue la risa verdadera de la falsa, por lo que reírse sin razón puede mejorar la vida. El yoga de la risa produce los mismos beneficios físicos y mentales que la risa espontánea. —Dr. Kataria.

El sistema linfático funciona gracias al movimiento de los músculos, a los masajes y a la respiración diafragmática profunda, que se logra con la risa. Cuando nos reímos, la respiración se hace más profunda y el diafragma sirve de bomba para que los linfocitos B y D pasen al torrente sanguíneo, lo que mejora la inmunidad, según el Dr. Kataria.

A medida que envejecemos nos reímos menos y nuestra respiración se hace más corta y menos profunda. De ahí la importancia de respirar hondo, con atención plena cada vez que nos acordemos y mucho mejor si lo hacemos con una sonrisa.

Aquí te dejo un vídeo (en inglés: Laughter Yoga with Seniors) de algunas prácticas de yoga de la risa para personas mayores. Una amiga filósofa practica ejercicios similares con su madre y me parece un acto de amor muy hermoso.

El buen humor se entrena toda la vida, Dani Delacámara

Dani Delacámara es monologuista de El Club de la Comedia, licenciado en periodismo y arte dramático, es profesor de comedia y oratoria. Salió de una mala racha de problemas de salud gracias a su enfoque humorístico zen y a su capacidad de observar sin pelearse con lo que le sucedía. Además de eventos y funciones de teatro, en su web zencomedy.es ofrece talleres personales y empresariales para entrenar el humor, la creatividad, el hablar en público con energía, etc.

El humor no se pelea con el ego sino que juega con él, lo integra y lo transforma porque cuanto más en serio te tomas las cosas, más fuerte se hace el ego. El humor es un entrenamiento entre dos fuerzas opuestas que son dos caras de la misma moneda. El humor es dar. —Dani Delacámara en una entrevista para Salud sin dramas.

Parafraseando a Dani, podemos entrenar el humor con dos enfoques:

  1. Fortalecer todo lo que ayuda a tu alegría, a disfrutar, tu creatividad, tu paz, tu amor propio, etc. (Lo que juega a nuestro favor).
  2. Desentrenando todo lo que te hace daño, el miedo, la seriedad, la rabia, la exigencia, las pérdidas, el diálogo interno saboteador, etc. (Lo que juega en nuestra contra). Se trata de «transformar la mierda en abono» y adaptarse a los reveses de la vida con humor.

Un truco para desentrenar es identificar esos personajes que llevamos dentro y ponerles una voz caricaturesca para sacarlos. Es un juego. La idea es lograr reírnos de nuestros propios «defectos, fallos, áreas de mejora, dilemas».

3 tips para entrenar tu sentido del humor:

  1. Coge papel y lápiz, concéntrate en tu respiración lenta y profunda, y tan pronto como un pensamiento interrumpa, escríbelo y ponle un nombre al personaje. Por ejemplo, «esto no lo hiciste bien, has debido hacer esto otro.» ¿Quién habla? La/el juez.
  2. Juega con ese personaje, repite la frase en voz alta y le cambias la entonación, la velocidad y el ritmo (imitando a alguien que te de risa o con un acento de otro país) para que ese pensamiento que era serio se vuelva gracioso.
  3. Juega con la emoción. Los pensamientos generan emociones y cuando hay un patrón de pensamiento ya no lo distingues pero sí sientes la emoción. Mira hacia dentro, siente si esa emoción tiene un color, un sabor, una forma y la dejas hablar como si fuera un personaje de un dibujo animado.

Ya estoy entrenando mi buen humor como lo hizo Norman Cousin porque me encanta reírme a carcajadas. Y cada vez que me acuerdo, sonrío sin motivo. También, asistí a Risiliencia: cómo superar putadas con humor, la función que Dani hizo en diciembre de 2024 en Madrid.

Además de sonreír más, me he propuesto mejorar lo de ser más graciosa y escribir comedia.  Y a ti, ¿te gustaría empezar o ya estás entrenando tu buen humor?

Te invito a encontrar la gracia en medio del caos, a recordar que la vida es hermosa a pesar de sus desafíos, a aceptarnos y reírnos de nosotros mismos sin tomarnos tan en serio. Es liberador.

Me encantaría que compartieras en los comentarios algún testimonio tuyo relacionado con la risa y sus virtudes terapéuticas o lo que quieras.

¿Conoces o practicas algunos ejercicios para fomentar la risa, el buen humor o la respiración diafragmática?

¡Gracias!

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Ámate, vales la alegría

Salir del drama

Referencias:

En mil palabras, episodio 116: La risa, remedio infalible con Dani Delacámara para saludsindramas.com Youtube, 9-dic-24.

Anne Igartiburu, Tres claves para aplicar humor ante los bloqueos personales. Aprendiendo con Dani Delacámara. Youtube, 20-sep-20

Dani Delacámara, comunica con el poder de tu humor, zencomedy.es 

Salir del drama

¿Qué es y cómo salir del drama?

salir del drama

El drama es una forma de expresarse con intensidad y exageración, en la que los detalles se interpretan de manera subjetiva y en la que prevalecen acciones y situaciones tensas y pasiones conflictivas. Hacer un drama es reaccionar con emoción excesiva o crear conflicto innecesario para llamar la atención o para interpelar la sensibilidad de los espectadores. Solemos caer en el drama cuando nos tomamos lo que sucede de manera personal, una tendencia humana.

Las emociones densas que genera el drama pueden contagiarse cuando las relaciones perduran en un ambiente cargado. Así mismo, pueden guardarse como memoria corporal y producir diversos síntomas y enfermedades.

Además, existe el cosmodrama transgeneracional que se perpetúa y se transfiere en un grupo social. En algunos casos, ya no se trata de drama sino de trauma.

El trauma no es la situación difícil en sí, es una herida psicológica que deja una huella en la mente y en el funcionamiento del cuerpo. Nos desconecta de las emociones, del cuerpo y del ser. La buena noticia es que todo trauma, toda herida se puede sanar. Y la sanación (healing) consiste en volver a sentirnos seres completos e íntegros. Nuestra capacidad de ser heridos nos permite crecer, eso es la vulnerabilidad. —Dr. Gabor Maté.

 

Las personas dramáticas

No sabemos qué historia se esconde tras cada persona. En griego, «persona» significa máscara (πρὀσωπον) y detrás de cada máscara hay un drama (δράμα), es decir, un hacer que tiene consecuencias.

Las personas dramáticas, histriónicas o teatrales tienden a ser demasiado sensibles ante la crítica y la desaprobación; creen que las relaciones son más íntimas de lo que son; alimentan el sufrimiento y la crispación; culpan a otras personas de sus fracasos y decepciones. También, suelen estar confundidas, victimizarse, caer en la indefensión aprendida y tener problemas de comunicación y baja autoestima. Validar sus sentimientos y ayudarle a buscar explicaciones alternativas son dos formas de lidiar con esa actitud.

Vivimos en el drama o nos dejamos contagiar por el drama cuando nos identificamos con el personaje que está cubierto de máscaras, como si fuéramos protagonistas de una telenovela. Las máscaras son envolturas que usamos para protegernos, disfrazarnos y/o justificarnos. Son capas o programaciones autoimpuestas, a veces de manera inconsciente, que nos limitan y atrapan.

Es nuestra decisión quitarnos esas máscaras limitantes, modificar la tendencia negativa y salir de la programación dramática. Ante cualquier hecho, por difícil que sea, podemos cambiar la forma en que lo percibimos y eso genera bienestar en medio de la adversidad.

Sí, se puede.

 

Salir del drama

Nuestra mente nos propone un amplio catálogo de ilusiones a experimentar y el sistema en el que vivimos en este planeta nos proyecta todo tipo de dramas de manera frecuente y a través de todos los medios posibles. Ya sabemos que la violencia genera más violencia y que el mal rollo alimenta al mal rollo. ¿Es eso lo que queremos perpetuar? 

Recordemos que cada ser es responsable de tomar la decisión y actuar con coherencia para salir del drama o seguir alimentándolo. 

Además del amor propio y del autoconocimiento, que son básicos en todo proceso de crecimiento personal, aquí te propongo algunas ideas interrelacionadas para desdramatizar. Por ejemplo, activar el modo observador, soltar el personaje, asumir la responsabilidad, vivir el presente con atención plena y potenciar el buen humor.

 

Activar el modo observador y soltar el personaje

Los culpables no existen cuando tomamos consciencia de que somos el observador que da lugar a lo observado. Entonces, somos responsables de nuestra creación y de entender la información contenida en cada suceso, ser, cosa, etc.

En palabras del filósofo estoico Epicteto: «No nos afecta lo que sucede sino aquello que nos decimos acerca de lo que sucede».

No nos afecta lo que sucede sino aquello que nos decimos acerca de lo que sucede. —Epicteto.

Esta frase nos recuerda el impacto que tiene cambiar el diálogo interno que es una serie de interpretaciones subjetivas. Un ser que es consciente de que es el actor y no el personaje puede salir del guion dramático y transformar la escena, el escenario, la historia y el desenlace. Para el actor nada es personal y todo pasa.

Algo deja de afectarnos cuando soltamos la identificación con el personaje, cuando entendemos que es una puesta en escena, un juego, y que nada puede dañarnos, ya que el verdadero ser siempre está a salvo. Si sentimos las heridas, las molestias, las emociones densas es porque de alguna manera seguimos apegados al personaje humano con una mente y un cuerpo programados para la supervivencia y aún nos quedan emociones bloqueadas que necesitan ser reconocidas y liberadas.

Es parte de la experiencia humana. Para ampliar nuestro entrenamiento existencial, jugamos el juego de la vida y nos comunicamos e interactuamos con personajes que tienen estados de consciencia distintos. El reto es hacerlo sin contagiarnos, como espectadores de una película. Y esto se logra ampliando la consciencia y elevando la frecuencia vibratoria. Cada situación nos prepara para disfrutar el siguiente nivel del juego.

Activar el modo observador significa contemplar nuestros pensamientos, emociones, expresiones y acciones sin que nos consuman. Podemos hacerlo sin juzgar, sin drama y sin convertirlo en un dilema personal. Así sentiremos la presencia calmada y libre del ser que se expande más allá de la mente. La libertad radica en aprender a responder desde la calma, no a reaccionar desde el ego o la herida, ante cada situación.

¿Te observas antes de responder o estás en modo automático? ¿Respondes desde tu paz o reaccionas desde tu malestar? ¿Qué te hace reaccionar o tergiversar? ¿Qué te centra y armoniza? ¿Asumes la responsabilidad de tus emociones, palabras y acciones o culpas a los demás? ¿Atiendes tus heridas y te cuidas?

Nadie es libre si no es dueño de sí mismo. —Séneca.

 

Asumir la responsabilidad

Ser responsables significa tomar las riendas de nuestra vida, pensamientos, emociones y acciones en cada situación. Así como asumir las consecuencias. Responsabilizarse es liberador porque lo único que podemos cambiar de verdad es a uno/a mismo/a.

Sufrimos más en la mente que en los hechos debido a los pensamientos que alimentamos. Por eso, somos responsables de cambiar el foco de atención cuando una idea, emoción, pensamiento nos está hundiendo en el drama.

Entonces, en lugar de concentrarnos en los problemas del mundo que no podemos resolver ni controlar, sí podemos trabajar en nosotros mismos, en lo que depende de nosotros, en lo que podemos modificar.

Trabaja en aquello que un naufragio no te pueda arrebatar. —Zenón de Citio.

Tenemos el poder de romper los acuerdos, transmutar las interferencias, limpiar las emociones densas y sanar las heridas si así lo decidimos desde lo más profundo de nuestro ser. Podemos dejar de dar credibilidad a pensamientos que perturban nuestra paz. 

 

«Vivir como las flores» 

«Un joven en búsqueda de la paz interior encontró un sabio en el camino de su peregrinaje y le preguntó:
—Maestro, ¿qué debo hacer para no enojarme? Algunas personas hablan demasiado, otras son ignorantes, algunas son indiferentes; siento odio por aquellas que son mentirosas y sufro con aquellas que calumnian.
—¡Pues, vive como las flores! —respondió el maestro.
—Y, ¿cómo es vivir como las flores? —preguntó el joven.
—Mira con atención a esas flores —continuó el anciano, señalando unos lirios que crecían en el jardín—. Ellas nacen en el estiércol, sin embargo son puras y perfumadas. Extraen del abono maloliente todo aquello que les es útil y saludable, pero no permiten que lo agrio de la tierra manche la frescura de sus pétalos. Es justo responsabilizarse de lo propio, pero no es sabio permitir que los vicios de los demás te incomoden. Los defectos de ellos son de ellos y no tuyos; y si no son tuyos, no hay motivo para molestarse. Ejercita, pues, la virtud de rechazar todo el mal que viene desde afuera y perfuma la vida de los demás haciendo el bien. Esto, es vivir como las flores. No te tomes nada personalmente. Cuando seas inmune a las opiniones y a los actos de los demás, dejarás de ser la víctima de un sufrimiento innecesario.

El joven reflexionó observando los lirios. Agradeció al sabio sus palabras y se marchó proponiéndose seguir el ejemplo de aquellas flores». —Autor desconocido.

 

Vivir el presente

La vida sucede en el ahora. Si recodamos mucho el pasado podemos sentir tristeza y nostalgia. Si lucubramos en el posible futuro caeremos en la ansiedad. La preocupación no resuelve nada, solo nos confunde y nos bloquea. En cambio, ocuparse y actuar con atención plena en el momento presente nos permite manifestar lo que queremos y sentirnos realizados.

Recordemos que lo que existe y lo que sentimos es creado en el momento presente. Entonces, la transformación sucede en el ahora.

Por eso, no necesitamos más tiempo sino más enfoque, porque ahí donde ponemos atención, ponemos nuestra energía. Saber lo que queremos nos marca la dirección.

Tú eres el maestro de este momento. Eres el creador de tu propia realidad. Solo existes a través de la presencia consciente, que es el ahora eterno. —Eckhard Tolle, El poder del ahora.

El gozo, el enfoque, la paz nos centran en el momento presente. Cuando hacemos algo que disfrutamos, el cerebro está inmerso en esa experiencia y la mente deja de divagar.

 

Potenciar el buen humor

El buen humor, la alegría, la risa nos mantienen saludables. El estado de ánimo impacta el funcionamiento de las células. Así que es posible salir del drama con buen humor, quitando peso, intensidad y seriedad a lo que nos decimos sobre eso que sucede.

Podemos potenciar la risa y el buen humor viendo una película, un vídeo, una comedia teatral o una serie divertida. También hay libros, canciones graciosas y personas y mascotas que nos hacen reír, sonreír y pasar ratos agradables.

La risa y el buen humor tienen múltiples beneficios. Por ejemplo: diluyen el miedo, reducen el estrés, calman el dolor, liberan endorfinas y serotoninas, producen mayor oxigenación, fortalecen el sistema inmune, mejoran la memoria y la capacidad para resolver problemas, facilitan la digestión y reducen el estreñimiento.

La risa cambia la química del cuerpo, en otras palabras, eleva la frecuencia vibratoria. Además: ¡reír es gratis y libre de efectos secundarios!

El humor es una forma de sabiduría, nos enseña a no tomarnos la vida demasiado en serio. —Norman Cousins, periodista, profesor, autor estadounidense.

¿Quieres salir del drama y vivir con más amor, paz y alegría? 

 

¡Gracias por dejarme un comentario!

 

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Envidia: ¿es mejor despertarla que sentirla?

«Envidia: es mejor despertarla que sentirla», decía un antiguo anunció de champú en el que una modelo meneaba su preciosa cabellera. Y hoy escribo sobre el tema porque hace poco viví un episodio inesperado que me ha hecho reflexionar al respecto.

Detrás de la envidia puede haber problemas de autoestima, autocrítica, comparaciones, miedos, inseguridad, ansiedad, hostilidad, rabia, depresión. La envidia está condicionada por la carencia, por sentir que lo que el otro tiene o es no está al tu alcance.

La envidia es una declaración de inferioridad. — Napoleón Bonaparte / Vicente Huidobro.

Desde niña he sido objeto de la envidia, esa admiración perversa de la gente que quiere verte caer. Sufrí el desprestigio de lenguas viperinas en el colegio, acoso moral en el trabajo y encontronazos con supuestas amistades que dejaron de serlo. ¿Quién no ha tropezado con gente envidiosa en el camino?

Me costaba entenderlo porque yo casi nunca siento envidia. Aprecio, felicito y me alegro por los logros, capacidades y talentos de los demás. Disfruto y agradezco lo que tengo y lo que soy. Todos tenemos fortalezas y debilidades, ¿qué sentido tiene compararse para sentirse insuficiente?

«Al clavo que sobresale le dan un martillazo», dicen los japoneses. La paradoja es que he intentado pasar desapercibida, no destacar, ser amable con todos y aún así tropiezo con gente envidiosa que intenta hundirme en el fango denso del que ellos no logran salir y tergiversan lo que digo y hago.

Soy discreta y no alardeo de lo bien que me va en algunos aspectos a pesar de las dificultades. Amo y soy amada. Me siento afortunada y agradecida. Vivo en paz. He sentido alegría y tristeza, placer y dolor, como todo el mundo.

¿Es esto tan especial o extraordinario como para causar semejante emoción? Yo creo que no porque todos podemos lograrlo, pero hay personas que se comparan, se sienten menos de alguna forma porque no se aman a sí mismas y de ese desamor nace la envidia.

Por otro lado, ser el objeto de la animadversión y agresividad de una persona envidiosa no es agradable. Los envidiosos critican, buscan faltas donde no las hay, minimizan los éxitos en lugar de reconocer los esfuerzos, hacen comentarios dañinos, distorsionan, desean que otros no posean lo que ellos no tienen. Pueden llegar al acoso moral, a la divulgación de mentiras o descalificación en forma de insinuaciones, chismes o cotilleos para perjudicar a la persona envidiada. Incluso pueden causar daño físico.

Y ante esa baja vibra me pregunto: ¿cómo me fortalezco para que toda esa negatividad proyectada hacia mí no me afecte?

Con amor propio, autocuidado y consciencia.

Recordatorio: Hay personas a las que incomodas por lo que tu presencia les detona. No es personal. Es lo que no quieren mirar de sí mismas.

Escucharse y establecer límites claros refuerza el amor propio. La dignidad, ese respeto hacia ti mismo/a, es fundamental para poner límites en nuestras relaciones.

Toda acción tiene una reacción. Toda causa tiene un efecto. He probado a ser generosa con la gente envidiosa y parece que funciona por un rato. Pero no aprecian lo que das o haces de más porque se enfocan en lo negativo y si no hay se lo inventan.

Luego vuelven a sus pensamientos rumiantes y a los mismos patrones viciosos, ya que para cambiar, necesitan trabajar en sí mismas, amarse a sí mismas. Así que termino por alejarme de la gente con la que no resueno.

En esta experiencia humana todos somos espejos de otros y a veces vemos en otros una proyección de lo que no queremos ver en nosotros mismos. Al ser conscientes de la ley del espejo, el juego de la vida humana se hace menos dramático.

Muchas veces me han puesto etiquetas que no tenían nada que ver conmigo sino con el espejo porque el juicio y la crítica hablan del que juzga. También se han enfadado porque pienso distinto y no tomo partido a favor o en contra de algo o de alguien. Para rematar, me atrevo a cuestionar el discurso oficial.

Ante el juicio y la crítica, me amo y me cuido al recordar que aunque me estén echando el agua sucia a mí, esas etiquetas son asunto de ellos. Cada uno percibe la realidad desde su estado de consciencia y por eso es que percibimos tan distinto, a menos que estemos con seres que vibren en una frecuencia parecida.

Amor propio también es hacerme responsable de atender lo que me afecta y de cuidarme a mí misma lo suficiente como para que toda esa «mala baba» me resbale. Y en ello estoy. Como parte del autocuidado, suelo recurrir a la escritura como desahogo, para aclarar mis ideas, quitarme pesos negativos y sanar en positivo. A otras personas les puede resultar mejor hacer deporte, pintar, bailar, cantar o ir al campo, por ejemplo.

Cuando vibro en amor y alegría nada de lo que hagan o digan puede afectarme. En ese estado de consciencia puedo responder con firmeza desde mi paz y no reaccionar desde el personaje que se siente atacado y herido injustamente.

Aunque suelo estar en paz y centrada, a veces me pillan fuera de base, lo admito. Entonces, por andar distraída siento una bofetada que me abre algunas viejas heridas y me recuerda el trabajo interno pendiente. Y esta toma de consciencia, aunque dolorosa, también es positiva.

La envidia, ya sea al despertarla o al sentirla, es una emoción de las tantas que hemos venido a experimentar en estos cuerpos humanos. En cualquier caso, es un mal trago que podemos remediar con amor propio, autocuidado y consciencia.

Y como me dijo una amiga: «No hagas tuyo un problema ajeno. El que siente envidia es responsable de ella. Siéntete orgullosa de ser como eres.»

Así que volemos alto, más alto que la envidia, ahí donde las palabras no pueden ofendernos ni los gestos herirnos.

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Arteterapia: ¿qué es y cuáles son sus beneficios?

La arteterapia es un método que utiliza las artes plásticas como medio de expresión y comunicación para regular el sistema nervioso, recuperar o mejorar la salud mental y el bienestar emocional y social de las personas.

No es un taller de arte ni de técnicas de pintura ni un espacio de competición. La idea es reconocer y sacar eso que queremos identificar, expresar o mostrar a través del arte. Se trata de jugar, soltar, sorprenderse. Darse permiso y disfrutar el momento presente con los materiales, la inspiración y las compañeras.

Además de las artes plásticas, también hay alternativas de tratamiento como la musicoterapia, la danza-movimiento-terapia, la dramaterapia, la risoterapia.

Beneficios

Entre sus múltiples beneficios, facilita la expresión de emociones, percepciones y sentimientos; mejora la autoestima; reduce el estrés y la ansiedad; potencia la creatividad y la imaginación; fomenta el autoconocimiento y la introspección; favorece el respeto, la empatía y la confianza individual y grupal. Facilita la conexión con la consciencia intuitiva sin la censura de la mente analítica.

Temas

Son tan variados como queramos. Por ejemplo: los espacios de autocuidado, el vacío, el maltrato, el buentrato, la violencia de género, la gratitud, las caretas que nos ponemos, lo fácil que es destruir y lo difícil que es reconstruir, el movimiento, nuestra relación con el cuerpo, lo que nos gusta y disgusta, los eventos significativos de la vida, el caos, las emociones, lo que no decimos, lo que queremos mostrar, nuestras emociones a lo largo de la vida en pantone (propuesta de la arteterapeuta y profesora universitaria Marian López Cao), etc.

El proceso de arteterapia

En cada sesión de arteterapia partimos de un tema, idea o evento para crear una obra tangible y única, cargada de significados, recuerdos, emociones, percepciones de aquello que hemos querido expresar.  Así permitimos que la energía fluya y hacemos visible parte de lo intangible. A veces, reconocemos aspectos de nuestro propio ser a los que no les habíamos prestado suficiente atención.

Con el tiempo y gracias a cada obra podemos observar un hilo conductor, elementos que se repiten y que nos permiten hacer puentes para el autoconocimiento y la comprensión consciente del pasado que aún cargamos en el presente.

Materiales

Durante la exploración es interesante usar materiales distintos y dejarse llevar por las sensaciones que nos produce estar en contacto con diversas texturas y técnicas. Así como por las posibilidades de cada material durante el proceso creativo, que suele ser un acto de atención plena.

Podemos usar materiales como: papeles de variados colores y texturas, revistas, cartones, pegantes, cola, tijeras, tela, hilos, lana, algodón, plumas, palitos, plastilina, pegatinas, arena, piedras, conchas, hojas, botones, acuarela, témpera, acrílico, lápices, crayones, agua, etc.

Interacción

Cada taller es distinto y depende mucho de la persona facilitadora/dinamizadora y del grupo. En los procesos de arteterapia en los que he participado, el taller empieza y se termina como un círculo de mujeres en el que compartimos cómo llegamos, qué traemos al espacio, cómo fue el proceso creativo, qué sentimos o qué se removió dentro durante la creación y cómo nos vamos. Nos sentimos acompañadas.

Acordamos hablar y compartir con respeto, desde la experiencia propia y sin juzgar ni criticar a las demás ni a sus obras. El respeto y el no juicio son básicos en cualquier grupo o círculo de mujeres y permiten que tejamos una red de confianza creciente entre todas.

Es muy enriquecedor y conmovedor compartir con otras mujeres estas experiencias creativas, vitales y de catarsis. Es nutritivo escuchar con el corazón y ver lo que se refleja de cada una en el espejo de la vivencia ajena. En esa escucha atenta, activamos nuestra propia sabiduría y expandimos el amor.

Reímos, lloramos, se nos agua el ojo, nos abrazamos, nos damos ánimos, nos damos permiso para decir o hacer parte de aquello que reprimimos en otros espacios. En general, nos vamos mejor de lo que llegamos, con el corazón lleno de calor humano y con una sonrisa tatuada en la cara.

Durante la actividad, puede haber música escogida con cuidado para reforzar lo que estamos tratando. A veces la música sirve de catalizador y el proceso expresivo fluye; a veces hace ruido. Otras veces invita al movimiento.

En ocasiones el proceso arteterapéutico puede ser removedor. En este caso, nos vamos con una tarea pendiente de trabajo interior, autoconocimiento y autocuidado. Por eso se dice que «la terapia no es la sesión, sino lo que haces contigo después de la sesión».

Agradezco con mucho cariño a Adriana Velásquez, la arteterapeuta con quien he descubierto y practicado la arteterapia durante los últimos siete meses, y quien nos invitó a escribir una carta al yo del pasado sobre esta experiencia.

Collage y uso de tizas, pluma y plastilina.

Carta a mi yo del pasado sobre arteterapia

Te felicito por apuntarte y asistir a los talleres de arteterapia. Empezaste sin saber qué te encontrarías y el proceso ha sido gozoso y muy enriquecedor.

La riqueza, la expansión y el sentido están en lo que compartimos y en las relaciones que se tejen en cada momento de la vida y que nos permiten ir más allá de nuestros propios límites.

Las interacciones arteterapéuticas fomentan la empatía y la confianza ya que requieren escuchar con respeto, sin ego y sin juzgar.  Permiten el autoconocimiento a través de la práctica artística y al poner en común nuestro proceso o lo que hemos querido expresar. Funcionan como un espejo que nos muestra, en otras personas, algunos aspectos propios parecidos o contrarios. Ese “yo también lo he vivido y sé cómo te sientes” o “para nada, yo no soy así, no lo veo de esa forma, sin embargo respeto tu punto de vista” o «no lo había entendido de esa manera y me parece interesante lo que traes a este espacio».

Gracias a la arteterapia, te encuentras a ti misma en otras sonrisas, en otras palabras mágicas, en otros ojos llenos de luz o de lágrimas. En cada sesión, la belleza humana te sorprende y hace vibrar tu corazón como las cuerdas de una guitarra. Y cada vez, sales de allí ligera, liberada, agradecida, con el amor encendido y con ganas de abrazar, de dar, de expandirte, de seguir creando.

Día a día encuentras el sentido y la libertad al permitirte crear sin exigencias, sin necesidad de agradar o gustar a nadie más que a ti. Te entregas feliz al momento presente porque tu niña interior se expresa a través de tus manos. Juegas.

Y si te sientes perdida, ves una luz interior que guía tu camino con una creciente esperanza. También se despliega un abanico asombroso de posibilidades y nuevas oportunidades.Te sientes arropada, apapachada y maravillada con las obras de tus compañeras.

Es un nuevo espacio para disfrutar el gozo de existir que ya conoces y del que tanto hablas.

🧡 🧡 🧡

Y tú, ¿ya has probado la arteterapia? ¿Cuál ha sido tu experiencia?

Con amor,

Nohora

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Recapitulación: ¿qué es y para qué sirve?

La recapitulación es un proceso natural del organismo y sucede, por ejemplo, en el momento de dejar el cuerpo (muerte). También podemos recapitular experiencias y emociones sin resolver de manera consciente en el presente.

Ahora podemos acceder a la información de la experiencia en la que se produjo aquello inconcluso o con carga emocional que está afectando la salud o el comportamiento actual. Podemos descubrir y sanar en el presente cualquier evento traumático.

La recapitulación permite revisar los eventos y emociones que no hemos soltado y que siguen drenando energía en el presente. Recapitular es una forma de recoger con consciencia la energía bloqueada y deshacer vínculos emocionales o cargas emocionales que quedaron sin resolver. La recapitulación sirve para liberar los miedos profundos, de raíz, anclados a los primeros momentos de la vida. Es una herramienta de armonía, libertad y limpieza energética que nos permite hacer consciente lo inconsciente.

Si un aroma, una imagen o una canción te hacen sentir el impacto de un evento traumático vivido en el pasado es porque aún llevas en el cuerpo la emoción incrustada. Y eso te está drenando.

Cada situación es una oportunidad para reconocernos y recordarnos

Da igual el tiempo que haya pasado, podemos extraer toda la información en este momento. Solo necesitamos relajarnos, cortar las distracciones y restablecer la conexión con la consciencia.

Con una mente lineal creemos que el pasado ya pasó y no lo podemos cambiar. Es una programación, una creencia limitante muy afianzada. Sin embargo, desde la consciencia, el pasado es dinámico y modificable. Toda la información queda grabada en la consciencia (campo cuántico) en sus distintos niveles de frecuencia vibratoria y es posible acceder a ella con un poco de práctica.

Al recapitular también expandimos la consciencia y completamos la conexión con el ser en distintos niveles. Cuando conectamos con el amor amplio ya no necesitamos lo que está afuera porque sabemos que todo lo que necesitamos es nuestro amor propio.

Entonces, podemos recordar una escena traumática y editarla para liberarnos de las emociones pesadas.

Los hilos de energía

De cada ser humano salen hilos de luz que nos conectan a cada persona y situación que hemos vivido. Los hilos de luz tienen que ver con la toma de responsabilidad, es decir, querer estar de forma activa en el proceso como protagonista de mi vida. 

No solo los parásitos nos absorben energía, cada situación vivida y no comprendida nos está drenando energía que queda atada al pasado. Son memorias de dolor que fraccionan al ser y lo dejan atascado. Son apegos emocionales que no nos dejan avanzar y ni nos permiten ver lo que realmente somos. 

Hay accidentes que no podemos evitar. Hay desafíos que necesitamos vivir. Aún así somos inocentes. Hemos hecho lo que hemos podido con lo que teníamos en cada momento. Hay que quitarle el drama a la vida. Incluso la muerte, por dolorosa que nos parezca, es una puerta a otra forma de existencia.

Al comprender con consciencia qué pasó y para qué se ha dado esa situación podemos liberar y recuperar la energía.  Podemos desbloquear el patrón y dejar de repetir el mismo programa.  Así también expandimos la consciencia y completamos la conexión con el ser en distintos niveles. 

Lo inconcluso se repite hasta que logramos concluir. El ciclo se repite hasta que comprendemos a fondo. Cada situación es una oportunidad para reconocernos y recordarnos. Da igual el tiempo que haya pasado, podemos extraer toda la información en este momento.

¿Necesitamos esos hilos, apegos, cadenas, lastres? ¿El amor es apego?

No. De manera consciente podemos reconocer qué tipo de hilos, vínculos o apegos tenemos con otros seres o situaciones para soltarlos y liberarnos.

Podemos despedirnos de esos seres que ya no están reconociendo que tienen todo el potencial para transmutarse.

Formas de recapitulación

Recordar y editar:

Recordamos o visualizamos un evento, miramos lo que pasa como si estuviéramos viendo un film y lo cambiamos.  ¿Qué cadena de sucesos llevaron al evento traumático? ¿Cómo se hubiera podido evitar? ¿Qué factores influían en los personajes implicados? Si pudieras darle un mensaje a tu ser o a otro ser en esa escena, ¿qué le dirías o mostrarías para cambiar el curso? Con tu intención puedes transmitir ese mensaje y cerrar esa herida.

Aunque parezca un cuento, date permiso para editar y soñar un final feliz.

Romper vínculos emocionales sin influir en el desenlace:

Se rompen los vínculos emocionales. Aceptamos sin apego, sin querer influir en el desenlace, porque sabemos que eso no afecta lo que somos y por tanto, no nos puede afectar. Si nos creemos los insultos, le damos al otro nuestro poder. Con autoobservación, identificamos en qué parte del cuerpo o cómo se han guardado las emociones densas para liberarnos de ellas y de los hilos que nos atan. Cada vez que nos quitamos creencias, apegos y emociones densas es más fácil elevar la vibración y ampliar la percepción.

Cuando sabes lo que eres, entiendes que las críticas del otro hacia ti, hablan del otro no de ti.

Comprensión y desapego:

A través de la comprensión profunda de una información y de que eres mucho más que un personaje. Entiendes que todos están cumpliendo con un rol, con un guión interno consciente e inconsciente. Y puedes ver como un observador que todo el escenario está creado como una obra de teatro. Sabes que el ser humano es un vehículo de experimentación y que eres energía.

Cabañas de oscuridad:

Es una meditación en total oscuridad de uno a cuarenta días. Las glándulas funcionan de manera diferente. Por ejemplo,  se potencia la pineal porque la sangre se llena de melatonina y así conectas mejor con el astral y percibes el infrarrojo. En la oscuridad los sentidos se intensifican y se crean nuevas conexiones neuronales. Esta práctica permite respirar situaciones sin concluir.

Eventos con la misma programación:

También podemos ver todos los eventos en los que se repite la misma programación hasta ir a la causa del problema, al momento en que se originó. Incluso se puede recapitular en vidas pasadas.

Barreras a la práctica de la recapitulación

Intelectualización:

No se puede hacer desde la razón, el análisis, la descripción. El secreto está en sentir sin juzgar. Sentir el escenario: la temperatura, los olores, los colores, los sonidos, la iluminación, las sensaciones.

Resistencias:

Lo queremos todo ya, que me lo den hecho y que me lo den ya. Distracción. Falta de atención. Búsqueda hacia afuera. 

«No tengo tiempo».

La recapitulación es una práctica que implica dedicación. Encontrar los patrones comunes repetitivos en tu vida hasta llegar a la causa que programó eso en tu subconsciente. Ahí puedes desbloquearlo.

 

Tips para una recapitulación efectiva

La respiración es de gran ayuda. Moviliza la energía para que sea más fácil extraer la información para darte cuenta de lo que está sucediendo.

Respiración de barrido: en una postura cómoda, con la cabeza recta, inspiras moviendo la cabeza hacia la izquierda (para acceder y extraer la información del pasado). Y luego la llevas a la derecha para traerla al presente.

Tener un anclaje neuronal que ayude a superar las resistencias. Puede ser un espacio, objeto o vínculo que te ayude a conectar con la información.  Por ejemplo, siempre sentarse en la misma silla, sentarse en la tierra con la espalda pegada a un árbol, tener un cuaderno o un archivo digital para tomar notas sobre tus recapitulaciones.

Catalizadores: El calor y la naturaleza (ríos, árboles).

 

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Referencias

Nota: la información de este artículo es un resumen de la información transmitida por la consciencia de Jacobo Grinberg a Siyoko en: Vida Multidimensional, Jacobo Grinberg y la recapitulación, las aventuras astrales de Siyoko, Youtube, 25-jul-22.