El arte de soltar

La vida, a través de variadas experiencias, nos enseña el arte de soltar y la libertad que da el desapego.

El arte es la capacidad o habilidad para crear, imitar o expresar lo material o inmaterial y por eso todos somos artistas. Todos somos cocreadores con distintas destrezas y talentos.

Soltar implica liberarnos de creencias y pensamientos limitantes, ampliar la perspectiva y alejarnos de ciertas personas o situaciones para acercarnos a otras que vibran más alto o más acorde a nuestro ser en un momento vital determinado.

Somos seres en permanente cambio. Y ese cambio puede contraernos o expandirnos.

El proceso de soltar, liberar y desapegarse puede ser doloroso o no. Puede ser un duelo o una fiesta. Depende de cómo elijas vivirlo y sentirlo en cada momento.

Dejar ir es salir de cada experiencia sin arrastrar la percepción del momento anterior. Dejar ir es sentir que ya no somos lo que dejamos atrás. Es desidentificarse del personaje humano.

Soltar es tratar un nuevo camino, una nueva forma de pensar y hacer las cosas. Lo que piensas solo es una posibilidad. No es un hecho. Soltar es descubrir que aquello que sientes viene generado por aquello que piensas. —David del Rosario, neurocientífico.

¿Qué pasaría si soltaras el equipaje viejo, todo aquello que pesa y no aporta? ¿Qué tal si haces compost de esas experiencias para que se conviertan en nueva energía? ¿Qué podrías soltar hoy?

Todo empieza por darse cuenta

Dejar ir implica darse cuenta de los pensamientos, sentimientos y emociones, permitirse sentirlos tal y como son, sin intentar cambiarlos, resistirlos ni rechazarlos, y dejar que la energía de los mismos se mueva y se disipe.

Y por eso necesitamos parar y darnos un tiempo y un espacio de autoevaluación, autoconocimiento y transformación.

Permítete sentir el dolor, la rabia, la alegría. Permítete llorar, gritar, patalear, reír a carcajadas o lo que tu cuerpo necesite para expresarse de manera consciente y liberar esa energía en movimiento sin hacerle daño a nadie.

Expresar de manera consciente es distinto a descargar la rabia o culpa (o lo que sea) en el otro.

La vida nos pide soltar, vaciar y dejar ir hasta que veamos la verdad de nuestra esencia. Soltar para vaciar la mochila y recibir nuevos aprendizajes, talentos, posibilidades. Podemos soltarlo todo en este mundo.

Cuando la fuente de la felicidad se encuentra dentro somos inmunes a las pérdidas del mundo. —Dr. David R. Hawkins.

Soltar las creencias e ideas limitantes aprendidas

Soltar nos ayuda a avanzar. El árbol se desprende de sus hojas porque necesita renovarse; nosotros, también.

Desde que nacemos, la sociedad y la familia nos transmiten, de manera consciente e inconsciente, toda una serie de ideas, programaciones y creencias que moldean nuestra percepción de la realidad. Las tenemos tan incorporadas que nos cuesta identificarlas.

El primer paso es darse cuenta de esas ideas, programaciones y creencias limitantes. El segundo, es filtrar, discernir y limpiar.

Porque todo aquello que creemos crea nuestra realidad. Podemos cambiar el curso de la vida cambiando las creencias.

Porque «no nos afecta lo que nos pasa sino lo que nos decimos acerca de eso que nos pasa» .—Epicteto.

Ya es hora de salir del modo automático y soltar todas esas ideas que limitan nuestro potencial creador. Soltar todos los «pero, debería, tengo que, no puedo, no sé, no soy capaz, no soy suficiente, en mi familia/religión/partido solo hacemos X, etc.»

Suelta todo eso y date cuenta de que eres artista. Eres un ser creador con un gran potencial y juntos cocreamos la realidad.

Se necesita valentía para soltar el sistema de creencias y salir de lo conocido y cómodo.

Recuerda que la incertidumbre es el estado perfecto para crear algo nuevo.

Deja de creer en todo eso que te limita y haz lo que amas y lo que te hace feliz. Enfócate en todo lo que sí.

Cuando no eres consciente de tu consciencia vendrá otra consciencia y ocupará su lugar. —Daniel Cipolat.

Soltar las creencias es básico para vivir y trascender en libertad.

Soltar el miedo y trascenderlo

Dejar ir es entregarse a lo que es sin temor. El miedo es la energía dividida dentro de ti. Es el conflicto interno entre tu luz y tu oscuridad.

El miedo y todas sus caras: preocupación, rabia, frustración, rencor, deseo de venganza, vergüenza, etc., son soportables un rato, unos minutos, un día. De manera continuada, estas emociones densas de vibración baja hacen daño.

Te has preguntado: ¿qué es lo peor que te podría pasar? ¿Sabes que tienes la capacidad de superar todo lo que te pase?

El miedo es el mayor peligro al que se enfrenta el cuerpo humano. El miedo y la culpa son la causa de la enfermedad y del fracaso en cada área de la vida. —Dr. David R. Hawkins.

Los sentimientos negativos están asociados con nuestros miedos básicos y primitivos de supervivencia. Las reacciones primitivas se pueden cambiar y curar con amor.

Amar es soltar el miedo y atraer más amor. Amar es permitir la expansión de la consciencia.

Trascender el miedo no es no tener miedo, es tener la valentía de reconocerlo y sentirlo con la confianza de que puedes iluminarlo con la luz de tu amor.

Por tu bien, por nuestro bien, reconoce tus propios miedos y transmútalos porque eres mucho más fuerte que ellos.

Y si tienes temor a la pérdida,  recuerda que esta vida es un flujo constante de dar y recibir. Inspira y expira, coge y suelta el aliento divino que todos compartimos mientras viva el avatar que aquí y ahora le sirve a nuestro ser para la experiencia humana.

Soltar el juicio

Desde que nacemos nos enseñan a juzgar, a compararnos, a criticar de manera automática. ¿Quienes somos para juzgar? ¿Tememos ser juzgados y por ende rechazados? ¿Podemos dejar de juzgar?

Juzgar es rechazar una parte de ti que no quieres reconocer. Es señalar con el dedo al otro porque no quieres ver que la solución, la clave y la respuesta están en ti.

Dejas de juzgar en el momento en que te das cuenta de que todo lo que sucede fuera es una proyección de lo que tienes dentro.

Dejas de juzgar cuando comienzas a verte en el reflejo de los espejos del alma que te rodean. Cuando entiendes que dichos espejos te permiten ver más allá de lo evidente para tu autoconocimiento y crecimiento espiritual.

Dejas de juzgar cuando comprendes que eres amor y has sido creado con libre albedrío y en amor universal, como todo lo demás.

Y aceptas que cada ser ha elegido su camino hacia la luz o hacia la oscuridad.

Y entiendes que no eres ni mejor ni peor que nadie. Eres una expresión única de la creación universal.

Soltar las expectativas y condiciones

Además de creencias, hemos incorporado ideales falaces, difíciles de alcanzar. Y, a veces, después de darnos contra la pared, decidimos soltar las expectativas de lo que creíamos «debería ser».

Poner el listón muy alto nos suele llenar de frustración. Cuando en nuestra mente pedimos a alguien más de lo que puede dar, cuando idealizamos a una persona o una situación estamos limitando las posibilidades de la manifestación. Estamos poniendo condiciones desde el ego.

Una de las claves de la manifestación es crear con una intención pura del corazón, es decir, sin condiciones ni expectativas de cómo, cuándo, cuánto, dónde, con quién, etc., que limitan la expresión de lo que puede ser. Déjalo abierto y libre. La vida te sorprenderá.

Lo que percibimos como realidad en este mundo es un holograma creado momento a momento. Vibrar en amor de manera sostenida permite cambiar la manifestación de esa realidad.

Soltar el apego

¿A qué te aferras?

Un día sueltas el pasado y aceptas con respeto que alguien ya no quiera verte más o que prefiera hacer algo distinto a compartir su tiempo contigo. Aceptas que han pasado veinte, treinta, setenta años con todo lo que eso implica. Y sí, esto puede doler.

Y este dolor te está mostrando una resistencia al cambio. Cuando lo entiendes, lo agradeces de corazón. La gratitud neutraliza el dolor y te permite sentir calma y aceptación para desde ahí crear algo nuevo.

Un día sueltas lo que fue. Sueltas los apegos, los espejismos. Entiendes que eres suficiente o más que suficiente. Te miras al espejo y te dices: «me acepto y me amo tal y como soy ahora». Te parece que tienes demasiadas cosas y comienzas a limpiar, a vaciar. Tú quieres estar contigo.

El apego y la dependencia ocurren porque nos sentimos incompletos. Entonces buscamos cosas, personas, relaciones, lugares y conceptos para llenar esa necesidad interior. Los utilizamos e identificamos como algo «mío», como una extensión de «mí». La pérdida de eso que consideramos «mío» se vive como si fuera la pérdida de una parte del propio ser o una disminución de sus cualidades. El apego crea dependencia y ésta conlleva el miedo a la pérdida. — Dr. David R. Hawkins.

¿A quién temes perder? El cuerpo envejece y desaparece. Todo cambia.

Y todo mejora cuando nos desidentificamos del personaje que creemos ser. Un personaje lleno de «mis cosas, mi gente, mis logros, mis etc.» Somos mucho más que eso. Recuérdalo.

Perdemos la libertad por los apegos. El más grande es el apego al personaje que creemos ser.

Soltar el apego es más fácil cuando agradeces lo que tienes, lo que amas, lo que eres aquí y ahora. Cuando dices y demuestras que amas a quien amas. Cuando das con el corazón.

Soltar la historia que te han contado

¿Y si la mayoría de lo que nos han contado ha sido tergiversado, cortado o cambiado para que no sepamos la verdad?

¿Y si eso que creemos es la realidad es solo una proyección manipulada, un espejismo?

Un mago experto es el que convierte la ilusión del truco en realidad percibida. Un mago experto sabe engañar los sentidos y distraer la atención para que no veas lo que de verdad está sucediendo.

¿Con qué finalidad?

Cada uno/a lo descubrirá en su momento y según su proceso evolutivo. Te invito a investigar.

Soltar la mentira y encarar la verdad

El camino se hace al andar. ¿Qué caminos quieres andar?

Caminar por las vías del amor que somos es un proceso. Por favor, en cada paso, en cada tropiezo, tras cada caída, trátate con amor, bondad y respeto.

Poco a poco y a medida que ganas en experiencia y en expansión de consciencia el proceso se hace más fluido y neutro.

Poco a poco, entiendes mejor el lenguaje de la vida que se expresa en hechos.

Desaprendes lo que te ha enseñado el sistema y conectas con la sabiduría interna de tu esencia. En esa conexión divina es difícil que te vuelvan a engañar y quitas máscaras para encarar las verdades encubiertas. Y como tú has elevado tu vibración, los velos invisibles caen por su propia densidad.

En esta parte del camino, al descubrir las verdades ocultas, puedes sufrir un shock o no. Depende de tu enfoque: centrado en lo negativo o en lo positivo. Tú eliges.

¿En que momento del proceso estás ahora? ¿Has empezado a descubrir las incoherencias del sistema?

Por favor investiga.

Solo te diré que nos han mentido y manipulado desde el inicio de la humanidad. Tras investigar, comenzarás a soltar las antiguas creencias al darte cuenta de que muchas son falsas.

Investiga, si quieres. Tú eliges cómo vives lo que te sucede y lo que descubres.

Algunas verdades duelen. Duele escoger la cura en lugar de la anestesia. Y el dolor pasa.

Ante el dolor, recuerda que todo lo que sucede es parte de nuestra consciencia y algo que puede ser considerado como un castigo también puede percibirse como un regalo. Por ejemplo, una enfermedad.

Y agradece. Como te contaba en «Pasos para manifestar una realidad mejor«, la gratitud neutraliza lo negativo y lo doloroso. Te acerca al perdón y te permite sanar más rápido.

Tu consciencia es la luz que ilumina la oscuridad. Tu consciencia descubre las mentiras y encuentra la verdad. Tu consciencia hace parte de una unidad multidimensional que es la fuente creadora en permanente expansión.

¿En qué estado está tu consciencia ahora? ¿Eres un río que fluye, un gas que se expande o un trozo de hielo durmiente?

Una de las leyes de la consciencia es: estamos sujetos a un pensamiento o creencia negativa si conscientemente decimos que nos aplica. —Dr. David R. Hawkins.

Te lo repito porque es muy importante: tus creencias tienen un gran impacto en tu vida.

Todos somos artistas creadores y podemos cambiar la manifestación de la realidad cambiando las creencias y lo que sentimos momento a momento.

Sugerencia: apaga la tele y tira los periódicos que te venden un futuro tenebroso. Tú decides brillar, salir de las tinieblas y abrazar con el corazón una experiencia renovada y llena de colores vibrantes.

Lo mejor está por venir. Solo puedes llenar la jarra si está vacía. El arte de soltar es el camino de la libertad.

¿Te atreves a soltar?

Artículos relacionados:

Los 7 espejos del alma

Pasos para manifestar una realidad mejor

Trascender el miedo con confianza

Referencias

Hawkins, Dr. David R. «Letting go», The pathway of surrender (Dejar ir: el camino de la entrega), editorial Grano de Mostaza, Barcelona.

Schucman, Helen, «A Course in Miracles» (Un curso de milagros), Foundation for Inner Peace, Mill Valley, CA

Pasos para manifestar una realidad mejor

Somos seres creadores mucho más potentes de lo que nos han contado y podemos manifestar una realidad mejor.

Somos fractales de energía toroidal con polos (negativo y positivo) y nos movemos en franjas de frecuencias. Todo está conectado.

Cada pensamiento, emoción, palabra tiene una frecuencia, puede medirse en Hertz y puede armonizarse con un color y un sonido.

Si fuéramos conscientes del impacto que tienen los pensamientos, emociones, palabras y acciones, prestaríamos más atención a nuestro mundo interior y manifestaríamos un mundo mejor.

Somos responsables de nuestros pensamientos, emociones, palabras y acciones y del impacto o huella que dejamos en el universo. Somos responsables de nuestra atención porque ahí se concentra nuestra energía.

Y para crear necesitamos energía. La manifestación depende de la franja de vibración en la que estamos cuando creamos o imaginamos. Cuanto más alta, mejor van a ser los resultados y en menor tiempo.

¿Has comprobado que al cambiar de pensamientos y emociones cambia la manifestación en tu realidad?

Cuando cambias la forma en que miras, aquello que miras cambia. —Wayne Dyer.

Lo que experimentas en tu realidad cambia cuando al cambiar de perspectiva aumentas la frecuencia vibratoria y pasas a una franja más ligera del toroide energético.

Ahora estamos viviendo una época de transición y mucha confusión. Nos bombardean con falsas informaciones que producen miedo, cargadas de mensajes subliminales que hipnotizan a la mayoría y nos atrapan en una franja de vibración densa.

Visualizar, creer y manifestar

Cuando pensamos, hablamos y deseamos estamos proyectando una realidad. Cada pensamiento, palabra, emoción tiene una frecuencia distinta. Nos enseñaron el paradigma de ver para creer. Nos han programado para que veamos solo una parte mínima de lo que existe.

¿Y si es lo contrario: cambiar las creencias para manifestar?  ¿Qué tal si cambiamos las programaciones y nos liberamos?

 Todo es posible. Si lo puedes soñar, lo puedes crear.

Cuidado con lo que crees. Si crees que las ondas electromagnéticas te enferman o que hay un bicho contagioso en el aire, te enfermarás. Si crees que eres capaz de elevar tu frecuencia para que eso no te afecte, disfrutarás de salud y manifestarás una realidad mejor.

¿Eres consciente de todas tus creencias y programaciones?

Un cuchillo te puede servir para matar. También te puede servir para cortar un bizcocho y celebrar.

La manifestación depende de tu percepción, de tu vibración y del uso que le das.

Estamos en un proceso de transición con muchos cambios. Un proceso que nos pide más consciencia sin juicio de nuestros pensamientos, emociones, palabras, actos.

Todo aquello que repites se cristaliza, crea caminos neuronales y líneas de tiempo o trayectorias vitales que interpretas como tu realidad.

La emoción es energía en movimiento. Es una herramienta poderosa que atrae y alinea. El pensamiento es energía que crea un efecto. Si mueves suficiente energía, tienes materia, la materialización de la energía. Tus pensamientos son energía pura y tus emociones mueven esta energía hasta materializarla. La imaginación son los pensamientos que se manifiestan en la mente. La potencia de la creación viene de la repetición y de la emoción que hay detrás. —Giulia Guerrero.

La acumulación de una emoción aumenta su potencia.

¿Cómo reaccionamos cuando nos enfadamos?

¿Qué hacemos o dejamos de hacer cuando sentimos miedo?

¿Qué impacto tienen estas emociones en nuestra salud, en nuestro entorno?

¿Con qué estamos sintonizando?

¿Cómo neutralizar las emociones negativas?

La gratitud neutraliza lo «negativo»

La gratitud es poderosa y de ella he hablado en varios artículos. Hoy quiero recalcar que agradecer es la clave para neutralizar los pensamientos, emociones, palabras y actos «negativos». Entendiendo por «negativo» todo aquello que nos baja el ánimo y nos muestra un reto, una posibilidad de transformación y crecimiento.

Y aquí hago un inciso. La moral, lo que consideramos bueno o malo, correcto o incorrecto, positivo o negativo son conceptos relativos creados por los humanos para diferenciar la dualidad.

El péndulo de la mente se alterna entre el sentido y el sinsentido, no entre el bien y el mal. —Carl G. Jung.

La energía no es buena ni mala, solo ES. Cuando decimos que algo es bueno o malo ya estamos juzgando. Y cuando juzgamos damos poder a eso que no queremos.

La consciencia no es positiva ni negativa es frecuencia vibratoria

A nivel cósmico no hay malos y buenos, inferiores y superiores, solo seres limitados por falta de amor (franjas densas y oscuras), y seres que aman y se expanden (franjas ligeras y luminosas). Todo lo que nos sucede es una oportunidad para aprender a amar, a recordar quienes somos y disfrutar de la existencia.

La verdadera decisión es el amor. En las matrices de polaridad, solo podemos elegir entre el amor o el miedo. Al elegir el amor, podemos tomar medidas para servir a los demás, pero eso no es necesario. El servicio a uno mismo es lo más importante, ya que no puede conocer o aceptar a otro hasta que lo haga usted mismo. —Giulia Guerrero.

La neutralidad, es el punto cero, es donde colapsan las frecuencias, es la consciencia que observa, es el equilibrio. El objetivo es mantenerse en la calma y en armonía a pesar de presenciar una manifestación «negativa». Eso es estar alineado en tu centro, en la estructura del corazón.

Cuando algo que consideres «negativo» te suceda, da gracias porque te está mostrando lo que falla y lo que puedes equilibrar en tu mundo interior.

Cuando la mente quiera quejarse, haz lo contrario, agradece. —Rumi.

La gratitud ante lo que sucede neutraliza la carga negativa del suceso. Se trata de cambiar el enfoque de lo que percibes. Por ejemplo, en lugar de decir: «solo he escrito 300 palabras», puedes agradecer que has escrito 300 palabras más. La gratitud hará que tu cuerpo produzca más endorfinas (hormona de la felicidad).

Para, transforma y suelta.

Para cambiar de una realidad a otra necesitas parar, ir al punto cero y equilibrar la frecuencia hacia una realidad mejor. La gratitud neutraliza lo negativo. Di: “Gracias por mostrarme lo que está desequilibrado”. Transforma la emoción con la vibración del corazón. Entonces no necesitarás hablar del pasado. Lo sueltas, lo olvidas y perdonas. Cambias a una nueva realidad. En lugar de trabajar la sombra, hablemos de cambiar las estructuras de lo que te ha pasado y ver las lecciones que contienen para transformarlas en algo positivo como el perdón, la gratitud, el amor. —Marina Jacobi, Quantum Manifestation.

Y una vez que has agradecido y neutralizado un pensamiento, emoción o experiencia negativa, pregúntate: ¿qué pensamiento más amoroso puedo pensar ahora?

La intención es lo que mueve el resultado. La intención es lo que mueve tu consciencia astral.

La vibración del corazón es el portal de manifestación

El cerebro, la mente y la razón están sobrevalorados. La vibración del corazón, del amor, es el portal que nos permite manifestar una realidad mejor y ver lo esencial.

Ayuda y da desde el corazón. Si pones condiciones y expectativas en tu proyección vas a recibir una realidad condicionada. Lo que das es lo que recibes.

Recuerda: Somos uno.

La consciencia está hecha de amor. La estructura del corazón es la más elevada. Todo es sonido y luz. Cuando das con el corazón, no pones condiciones y recibes de distintas maneras. Deja ir la ilusión de que necesitas dinero para tener algo, suelta ese sistema de creencia que te ata a la frecuencia de escasez. Haz lo que te gusta y poco a poco cristaliza la abundancia en tu vida. —Marina Jacobi, Quantum Manifestation.

Cuando vemos con el corazón nos damos cuenta de que todo está bien, sea lo que sea. Y aquello que consideramos «malo», «denso» y «oscuro» hace parte de nuestra propia sombra que vemos reflejada para que la iluminemos con la luz de nuestra consciencia. Cuando vemos con el corazón dejamos de rechazar y de juzgar. El corazón acepta, ama, transforma.

Haz todo aquello que te mantenga en la vibración del corazón: comparte, colabora, ama, ríe, da, abraza, escucha, respira, acepta, disfruta, juega, fluye, etc.

Todo lo que se repite son señales que están llamando nuestra atención para ser atendidas. Tenemos la capacidad de hacer consciente lo inconsciente y limpiar patrones repetitivos que nos quitan energía.

Aquello a lo que te resistes, persiste. Carl G. Jung.

Y nuestras creencias nos muestran parte de esa programación inconsciente

¿Creo que venimos a aprender o a recordar? ¿Venimos a sufrir o a disfrutar? ¿Lo que me sucede es un castigo o una oportunidad? ¿Creo que tengo que pedir fuera, orar y obedecer o que el poder está dentro de mí?

En mi caso, el ictus era una programación genética en mi linaje materno. Y fue una oportunidad de morir y volver a la vida en el mismo cuerpo con una consciencia más amplia. La remisión espontánea cuando los médicos dijeron que me iba a morir, tras la primera cirugía, es un ejemplo de salto de la línea de tiempo o cambio de trayectoria.

Algunas experiencias son ocasiones para perdonarnos, dejar ir y dejar de juzgar. Los gatillos que nos disparan, las heridas son oportunidades de autoconocimiento, exploración y alineación con el centro.

La sabiduría divina de la vida nos habla a través de nuestras propias experiencias, de los mensajes del cuerpo. ¿Estás a la escucha? ¿Apagas el runrún del sistema para escuchar los mensajes de tu ser?

La voluntad de ser consciente es una acción de amor propio. —Giulia Guerrero.

¿Ser o no ser? ¿Amar o temer? ¿Manifestar o desfallecer?

Tú decides.

Cuatro pasos para manifestar una realidad mejor

Resumiendo lo dicho antes:

Parar

Toma consciencia de tus pensamientos, emociones, palabras y actos en cada momento. Estos están manifestando tu realidad actual por resonancia. Creamos en el presente. La respuesta auténtica viene del corazón.

Agradecer

Neutraliza lo negativo dando las gracias por la oportunidad de equilibrar tu mundo interior y abre tu corazón sin condiciones y sin expectativas. En el momento en que juzgas y criticas lo que ves o escuchas estás proyectando y te sales del centro, de la neutralidad, del amor. La gratitud neutraliza y cataliza. Agradecer es una forma de visualizar.

Soltar

Deja ir «todo lo que ya no». Perdona, acepta, olvida, limpia. Libera tu cuerpo de memorias celulares densas. Borra los viejos programas, apegos y hábitos. Deja de repetir la historia. Pasa a la siguiente lección. Y concéntrate en experiencias de amor, alegría y paz. Sintoniza con tu consciencia y alinea tu intención.

Lo que aceptas, te libera. Lo que niegas, te somete.

Manifestar una realidad mejor

Enfócate en lo que quieres crear sintiéndolo antes de que exista. Todo tiene una frecuencia de vibración y cuando sintonizas con la misma frecuencia eso que quieres ver aparece. Es como sintonizar con una frecuencia distinta de radio para escuchar una música que te gusta más. Concéntrate en la solución. Y cuando lo pienses o lo visualices, hazlo en presente, en positivo, con alegría.

En lugar de decir: «no me quiero enfermar», di: «Gozo de buena salud y me recupero rápido». Aquí tienes un artículo de escritura terapéutica para practicar.

El mejor momento para manifestar y pedir al universo es cuando sientes alegría o gratitud y tu corazón está en coherencia con tu cerebro. El pensamiento es una carga eléctrica que envía una señal al campo cuántico. La emoción es una carga magnética que atrae situaciones. Cuando se unen en coherencia podemos manifestar y atraer el mejor potencial posible en ese momento. —Dr. Joe Dispenza.

Y recuerda que el colectivo es un espejo de tu mundo interior (la franja vibratoria en la que estás). Al cambiar, mejorar tus vibraciones y agradecer, verás eso reflejado a tu alrededor.

Lo que sucede no te pasa a ti. Pasa a través de ti. La experiencia es un espejo.

¿Qué te dices cuando te miras al espejo?

¿Quieres un mundo mejor?

Empieza por ti. Y deja de darle tu energía a las ideas nefastas que nos venden. Es una ilusión. Borra el hechizo de esa línea de tiempo. Y haz algo positivo, amoroso, gracioso.

Cada pequeña acción amorosa, cada pensamiento que limpiamos, cada emoción que liberamos equilibra la balanza.

Y así como limpiamos nuestro cuerpo físico de parásitos, también es necesario limpiar el cuerpo energético. Aquí te dejo una corta meditación de ejemplo:

Loni multidimensional. Decretos para crear una nueva realidad. Youtube, 3-sep-2022.

¡Gracias!

Referencias

El poder de la gratitud

Escribir para sanar en positivo y manifestar la realidad deseada

Los siete espejos del alma

El arte de soltar

Consciencia astral

The Harmonic Reactor, Marina Jacobi, Youtube, How to literally do anything, Quantum Manifestation, clase 1, temporada 1, 11-mar-2017.

OMnium Universe, Caroline, Cory, Change your subconscious thoughts to manifest your desires, Youtube, 19-ago-20.

Tantra y sexo tántrico

El Tantra es una filosofía de vida que surgió en oriente hace más de 4.000 años. Significa totalidad y expansión de la consciencia.

El Tantra no es una técnica sexual. Es traer consciencia en el momento presente a todas las áreas de tu vida, incluyendo la sexualidad.

Es traer consciencia al cuerpo y saborear la vida en cada momento.

Tantra es llevar la meditación a todas las áreas de tu vida. La meditación nos sintoniza con la frecuencia del presente que permite convertirlo todo en verdadero gozo. —Astiko.

El cuerpo físico nos ancla a experimentar el presente y la mente suele perderse y desconectar. El amor incluye. La mente elige y excluye.

Sin la historia que me cuento, sin mi ruido mental, entro en el aquí y ahora y puedo movilizar la energía y conectar con mi cuerpo y mi placer profundo y expansivo. Lo primero es nutrir lo físico, el cuerpo. Después podemos conectar con la energía, el amor y de allí a lo espiritual. —Elma Roura.

Así que el Tantra nos da herramientas para calmar la mente, limpiar condicionamientos y disfrutar a través de los cinco sentidos del cuerpo en el ahora con aceptación y atención plena.

El Tantra es un tejido que entrelaza la consciencia. Es estar en contacto con tu esencia. Al nacer sucede un trauma de separación. El tantra te lleva a disolver los límites de tu ego y darte cuenta que formas parte de un todo, de algo más intenso, amplio y divino. Si tu corazón está abierto tu relación siempre va a ser íntima. El tantra no funciona si no abres tu corazón. Cada vez que te alejas de ti te cubres de más capas. Con el tantra deshaces las capas para encontrar tu humanidad. El tantra es una propuesta de apertura a todo sin rechazar nada sino acogiendo, abrazándolo todo en el corazón.—Xavi Domènech.

 

La respiración es muy importante

Respirar con consciencia nos trae al cuerpo, nos centra y nos permite expandirnos y relajarnos.

El cuerpo es más de un 70% agua y los líquidos de los tejidos necesitan oxígeno. Así que respira con consciencia y con libertad porque el aliento es divino.

La respiración es uno de los vehículos a través de los cuales viaja la energía. También acompaña y estabiliza el fuego del deseo para que dure más.

Cuando acompasamos la respiración con la de nuestra pareja, nos sincronizamos. Entramos en la misma frecuencia o sintonía. Esto también aumenta y prolonga la conexión que existe entre dos personas.

Existen muchos ejercicios y técnicas de respiración, e incluso una rama del yoga especializada: el pranayama.

Una práctica básica es: sentados o de pie, frente a frente, miramos a los ojos de nuestra pareja y respiramos profundo unos minutos. Poco a poco los cuerpos se van acompasando. Prestamos atención a cómo el aire y la energía se mueven por dentro. Es una danza, un juego y observamos: cómo late el corazón, si hay tensión o relajación, lo que perciben tus sentidos, etc.

Adiós, niña buena

Sus labios húmedos y carnosos cataron los míos con ternura unos segundos. Me senté a horcajadas sobre sus piernas, frente a frente, ojo a ojo, con confianza y sin decir nada, acordamos sincronizar la respiración. Aspirábamos el aire por la boca con los labios en o, como si fuéramos a tirar un beso. El aire silbaba «juuuu» al entrar y se expandía al salir con un largo y placentero «jaaaa». Nuestra respiración se hizo cada vez más audible hasta convertirse en música de goce: «ja-ju, ju-ja». Cuando él expiraba «ja», yo inspiraba «ju»; cuando yo expiraba «ja», él inspiraba «ju». La energía fluía, como una rueda en movimiento, de mi boca a la suya, de sus genitales a los míos, de mi corazón que vibraba como una cuerda con los latidos de su corazón. Cada bocanada nos sumía en un suave baile de ondas. Con mis brazos alrededor de su cuello, sus manos agarraron mis caderas para marcar el ritmo sensual de esa danza aérea y ondulatoria. El vaivén, de este viaje a lomo de dromedario, era exquisito. —Fragmento del capítulo 16, con T de Tantra, «Adiós, niña buena».

Tantra y sexo tántrico

El sexo tántrico es dejarse llevar por el placer y disfrutar sin etiquetas, sin tabúes, sin presiones ni ansiedad ni vergüenza. Se trata de gozar de una forma más paciente, plena y consciente de la energía que circula en todo el cuerpo.

El sexo tántrico no busca sensaciones, se abre a la sensibilidad. Son dos cosas distintas.

Las sensaciones están relacionadas con las cosas que te estimulan y de las cuales necesitas cada vez más intensidad porque te insensibilizan. Por ejemplo, la pornografía, los vibradores y la frotación excesiva de la piel. A mayor repetición mecánica, menor consciencia.

La sensibilidad es la comunicación a través de los sentidos que nos permite profundizar en los sentimientos de forma tan profunda que somos capaces de percibir lo sutil.

La exploración sexual es un viaje de autodescubrimiento que no sólo conduce a ser un amante mejor, con habilidades mejoradas, sino que también puede transformar viejas pautas restrictivas y generar más amor y más felicidad. —Diana Richardson.

Toda relación sexual es un intercambio de energía. El sexo tántrico te permite pasar de una sexualidad adolescente común a una sexualidad más espiritual, que abre, que está en contacto con lo que sientes, con lo que siente la otra persona, de forma relajada y sin control.

Cuando un hombre conecta con el corazón no tiene la necesidad de eyacular. El orgasmo deja de ser una gran descarga. Te abres y es una experiencia que te transforma. Todo el cuerpo te tiembla, hace que el fuego de tu corazón arda. El tantra no funciona si no abres tu corazón. —Xavi Domènech.

En cambio, el sexo duro y mecánico crea corazas y aumenta la distancia entre las personas que lo practican. No permite una elevación de la energía hacia los chakras superiores (corazón, garganta, tercer ojo) que nos conectan con lo divino.

Es muy importante la respiración, el afecto a través del contacto, la mirada…el no racionalizar y dejarse llevar sin buscar ni pedir nada. Dioni, experto en Tantra, Espacio Plural Kerala.

El tantra es un camino que te lleva a ti si te atreves a ver la sexualidad como un espacio de encuentro, de desnudez y de vulnerabilidad.

La vulnerabilidad se refiere al espacio que protegemos: las emociones. Cuando el cuerpo deja de protegerse, se abre. Las emociones son como una ola: suben, llegan al pico y bajan, se convierten en otra cosa. Cuando enjuicias la emoción se queda congelada, se cristaliza, se crea una coraza, una máscara.

Gracias al tantra te puedes quitar las máscaras y lograr el equilibrio entre tu energía femenina y masculina. Estas necesitan tiempo para conectarse, comunicarse e intimar. Le energía masculina crea el contenedor donde la femenina puede expresarse como el agua del río que fluye en el cauce.

La actitud del tantra consiste en ser amoroso hacia una persona. No hay necesidad de planificar nada; no hay necesidad de ensayar nada mentalmente antes, solo hay que ser amoroso y estar disponible. Hay que seguir jugando con la energía del otro. Hacer el amor es meditar. Es sagrado. Por eso, cuando estés haciendo el amor, ve muy despacio […] con gusto, percibiendo el sabor de todo. —Osho, The Open Secret.

Estamos acostumbrados a que la energía sexual se mueva hacia fuera y hacia abajo. Eso da cansancio. Es posible aprender a circular la energía sexual hacia dentro y hacia arriba para abrir una nueva dimensión con mayor vitalidad. Esto se consigue con la relajación, la atención plena y la respiración.

Le energía sexual es la energía de la vida y de la creación. Podemos utilizarla para crear arte, proyectos, empresas, iniciativas y todo lo que se nos ocurra.

Y termino estas pinceladas sobre Tantra y sexo tántrico con una frase de Diana Richardson:

Toda persona tiene la capacidad innata de hacer circular la energía dentro de su propio ser, lo que constituye en última instancia la experiencia del «sexo interior», que es la forma más evolucionada de la expresión sexual humana.

¿Ta animas a vivir con más consciencia corporal en el presente y a saborear la vida en cada momento?

 

Referencias:

Parga, N.M., Adiós, niña buena, Amazon, 2018.

Richardson Diana, Orgasmo tántrico para mujeres, Ed. Gulaab, Móstoles, 2004.

Richardson Diana, Sexo tántrico para hombres. Hacer del amor una meditación. Ed. Gulaab, Móstoles, 2011.

Trascender el miedo con confianza

Kali, óleo sobre lienzo, N.M. Parga

Trascender el miedo no es no tener miedo, es tener la valentía de reconocerlo y sentirlo con la confianza de que puedes atravesarlo con tu luz.

El miedo es la energía dividida dentro de ti.

Aparece cuando una parte de ti espera algo y la otra parte teme que no suceda lo que espera.

¿Estás en conflicto interno entre tu luz (que te acerca a lo divino) y tu oscuridad (que te hunde en el miedo)?

El miedo, que nos separa, es lo opuesto al amor que nos une y que nos permite sentir la divinidad en el corazón.

El miedo es una barrera que envía mensajes negativos y limitantes. Es una niebla que te impide ver la realidad. Es como una capa de aceite que flota sobre el agua y que podemos atravesar y limpiar. Es la montaña de creencias que podemos escalar. —Kryon.

 

El miedo te hunde en la densidad, te enferma y nubla la mente a tal punto que tu percepción se distorsiona, además de hacerte manipulable y dejarte a merced de las mentiras y de la ilusión de la Matrix.

Se manifiesta en ataque, huida, sumisión y sometimiento. También en negación de eso que consideras «no verdadero».

Quien tiene miedo sin peligro inventa el peligro para justificar su miedo. —Alain.

Si actúas por miedo a las consecuencias, estás en el camino de la oscuridad. Si tienes miedo a las represalias y no haces lo que deseas, te están manipulando.

La libertad es la ausencia de miedo. El miedo te esclaviza, te hace presa de tus propios pensamientos.

El miedo no te deja avanzar en la evolución de la consciencia hacia la multidimensionalidad. Este es un tema en el que ahondaré en otro artículo.

El miedo nos hace bajar a la segunda dimensión (yo contra el mundo), nos divide, nos enfrenta. El miedo nos hace ceder nuestro poder. La tercera dimensión es la trinidad, es ser capaz de ver la dualidad. Es observar sin identificarse. Es ampliar la perspectiva. La cuarta dimensión es indagar en mi mundo sutil lleno de posibilidades, en mi inconsciente liberándome de la comprensión lineal. La quinta dimensión es la cohesión, coherencia e integridad del entramado de dimensiones (multidimensionalidad). Con la energía unificada y en coherencia no hay nada que puedan hacernos. —Robert Martínez, astrólogo y politólogo.

 

Respeto tu miedo aunque no lo comparto. El miedo es útil un ratito. No es para regodearse y quedarse a vivir en él. Tiene una función temporal, como el dolor. Tanto el miedo como el dolor son inevitables y son superables.

Todos tenemos derecho a sentir todas las emociones y a liberarnos de ellas. Las emociones son energía en movimiento, si las retienes o reprimes se estancan y crean problemas y enfermedades.

Te invito a tomar consciencia y a liberarte de aquello que te está limitando en cualquier área vital (movimiento, legal, intelectual, condicionamientos, sexualidad, etc.).

¿Reconoces tus miedos?

Las personas que no reconocen sus miedos, se escudan en la precaución, en la seguridad y en la obediencia a la autoridad. Ponen la vida y el amor en pausa por la sensación ilusoria de seguridad, certidumbre, comodidad y protección ante lo que consideran un riesgo. Se mienten a sí mismas.

Donde está tu miedo, ahí está tu tarea. —Carl G. Jung

Lo opuesto a la sanación es el miedo. La sanación se logra con la consciencia de que eso que hacemos envía al cuerpo mensajes de esperanza, alegría, compasión y curación.

Lo primero es escuchar los mensajes de tu cuerpo porque nuestra biología fue creada por una consciencia superior y divina. Por tanto, el cuerpo tiene su propia inteligencia y su lenguaje.

 

Las 4 caras del miedo

Texto inspirado en la charla de Kryon titulada “The four faces of fear”.

Cuando miramos las caras, reconocemos si son amigables o no. Cambian, sonríen, lloran. Mirar el miedo a la cara es reconocer con tu mente a qué temes. Es mirar con ese observador interno que es capaz de percibir la dualidad.

Supervivencia

Es la primera cara del miedo y funciona en el cerebro primitivo que es reptiliano. Es la dualidad pura. Heredamos de nuestros ancestros primitivos el miedo a ser devorados por aquello que no controlamos, ya sea una fiera, la competencia o un problema.

Aunque hemos heredado reacciones instintivas de supervivencia, éstas están programadas y se pueden desprogramar y reescribir. Podemos ir más allá de lo que nos han contado.

Cruza el puente de lo que ignoras hacia lo que vas a saber. Cruza el puente de la consciencia que nos hace pasar del blanco y negro al color, del yin y el yang a un mandala holográfico y sofisticado. Abre la puerta a aquello que no esperas y descubre que eres mucho más de lo que imaginas. Descubre que puedes borrar el miedo de tu cuerpo. —Kryon.

Sobrevivir es el instinto básico. Cuando tienes tus necesidades cubiertas es momento de gozar de la existencia y vivir en plenitud.

El miedo a iluminarte

Cuestionar el discurso oficial puede tener consecuencias negativas, rechazo y castigo o incluso la muerte. Bien lo saben todas las mujeres curanderas que murieron en la hoguera condenadas por brujas durante la inquisición.

Poner en entredicho lo que otros consideran verdadero hace que te señalen como réprobo. Ver el absurdo de las normas cuando otros solo obedecen al que manda puede llevarte a situaciones desagradables. Algunos lo hemos vivido varias veces.

El camino es siempre conocerte a ti mismo/a y honrar tus sentimientos. Tienes libre albedrío. Tú escoges vivir el momento desde la luz o la oscuridad, con amor o con miedo, en paz o en caos.

Reconoce qué es lo que te retiene a dar el siguiente paso y libérate. El miedo no tiene por qué controlar tu vida. Eres luz. ¡Atrévete a brillar!

 

Los miedos que creas

Son la mayoría de miedos que tienes y que programas sin darte cuenta. Tú decides que X es algo que debes temer. Tú te dejas influenciar y contagiar de temor o no.

¿Cuál es tu método para saber qué pasa? ¿Ves, lees, escuchas las noticias? ¿Te has dado cuenta de que las noticias son entretenimiento amarillista? El miedo vende más que cualquier otra cosa.

La solución es muy fácil: apaga la tele, lee noticias positivas, aprende a leer entre líneas y a identificar las falacias, discierne para comprender sin temer. Conéctate con la naturaleza y con la sabiduría de tu alma.

Analiza tus miedos por lo que realmente son y entiende dónde o cómo se generaron.

¿A qué temes?

¿A hablar en público, a hacer el ridículo, al rechazo, a la humillación, a la oscuridad, a los perros, a las arañas, a volar en un avión, a tirarte de un paracaídas, a perder a alguien que amas, a la muerte, etc.?

¿Crees en el infierno y temes el castigo eterno? ¿Crees que hay un bicho en el aire y temes contagiarte, enfermar y morir o que se muera gente que amas?

Son creencias y las puedes desaprender. Son programaciones y las puedes desprogramar. Son falacias y las puedes rectificar.

No eres una víctima.

Eres un ser humano hecho a la imagen del amor divino y tienes las herramientas para crear una realidad mejor. Empieza por tomar consciencia de tus pensamientos y emociones y de cómo éstos influyen en la realidad que percibes y creas.

 

El miedo heredado del linaje, huellas del pasado

¿Es posible heredar el residuo de los miedos y habilidades ancestrales? ¿Es posible heredar miedos y talentos de vidas pasadas?

Honro mi linaje, óleo sobre lienzo, fragmento. N.M. Parga

Quizás ahora evitas el mar porque en otra vida moriste ahogado/a. Quizás tienes instintos suicidas porque en tu árbol genealógico hay varias personas que se suicidaron.

El pasado ya no tiene control sobre ti. Las leyes del karma han cambiado. Los atributos de la nueva energía nos llenan de esperanza y de regalos. Lo que aprendas hoy, lo recordarás la próxima vez. — Kryon.

Los miedos heredados suelen ser irracionales y pueden reescribirse gracias a la visualización y la meditación.

Si temes a hablar en público, visualízate como un gran orador y siéntelo. Si temes a lo desconocido, visualízate descifrando acertijos. Conecta con tus talentos y revelaciones.

¿A qué temes? ¿Dónde o cuándo se generó ese temor?

Identifica tus miedos, plántales cara e ilumina tu propia sombra con la luz de tu consciencia. Tienes el poder de liberarte.

La dualidad se presenta en positivo y negativo. Nos permite elegir.

Tienes libre albedrío para escoger luz u oscuridad. Lo que quizás no sabías es que puedes escoger escuchar la guía de la luz y hacer que la oscuridad cada vez te afecte menos. —Kryon.

La intuición te informa mejores maneras de hacer las cosas. Te avisa de los golpes que vienen para que sepas anticipar y resolver. Cuando escuchas la voz de tu intuición eliges mejor. Nada que temer.

Adiós, miedo

A mí me gusta mirar a los ojos y sostener la mirada, aunque esté mirando alguna cara del miedo. Lo he hecho desde niña y de hecho estoy escribiendo una serie de cuentos de una niña miedosa que va superando uno a uno sus temores infantiles.

Como siempre, el primer paso es reconocer los miedos, para después mirarlos de frente, reírte de ellos o abrazarlos con cariño y despedirlos con gratitud por lo que te han mostrado de ti.

Cuando el poder está fuera sientes miedo. Cuando el poder está dentro sientes confianza. ¿En qué momento has cedido tu poder a los demás? Cree en ti para recuperar tu poder y dar la cara a tus miedos. —Robert Martínez.

Para superar los miedos, también ayuda: hacer lo que te gusta, el contacto con la naturaleza, la risa y el buen humor, los abrazos, hacer deporte, bailar, la presencia con atención plena, estar con la gente que amas y que te hace sentir mejor, hacer ayuno digital (apaga la tele, las redes, etc.).

Hoy te comparto una experiencia que tuve durante un sueño lúcido porque es una manera de encarar el miedo:

Estaba en una casa luminosa y llena de ventanales. Todas las puertas estaban cerradas y me sentía segura y en paz. De pronto, un ser oscuro, encapuchado y con capa negra comenzó a darle golpes a la cerradura del salón donde yo me encontraba. Iba a abrir la puerta a golpes y sentí miedo. Salí corriendo por la casa, me vi en otra casa en la que viví siendo niña, y me di cuenta de que había otras puertas que no se podían cerrar.

¿Y las ventanas? Podía romperlas con una patada. No sabía a donde ir. Mi corazón latía a mil. ¿Cómo protegerme?, me pregunté mientras corría desesperada. Entonces me acordé de lo que dijo el astrólogo Robert Martínez: “es una invasión y tú eres dueña de tu sueño. Si miras a la oscuridad a la cara y soportas la mirada, ella se diluye con tu luz”. Si tengo miedo le doy mi poder, recordé. Adiós, miedo. Mi luz diluye la oscuridad. Así que volví a donde estaba esa figura sombría, que yo podía ver a través de la pared, y le proyecté mi luz como si todo mi cuerpo fuese un potente y luminoso haz. Vete de aquí. Dilúyete, sombra. La cerradura dejó de saltar. La oscuridad se contrajo. Silencio y paz. Me desperté sintiéndome poderosa.

Trascender el miedo no es no tener miedo, es tener la valentía de reconocerlo y sentirlo con la confianza de que puedes atravesarlo con tu luz.

No es porque las cosas parezcan difíciles que no nos atrevemos. Es porque no nos atrevemos que las cosas son difíciles, decía Seneca.

A medida que aprendemos y nos exponemos poco a poco a aquello que tememos, el miedo se reduce y aumentan la confianza y la valentía.

Coraje no es ausencia de miedo, sino hacer lo correcto a pesar del miedo y sin temor a las consecuencias.

No desarrollas valentía cuando todo va bien, sino cuando superas momentos difíciles y desafías la adversidad. —Epicteto.

La ausencia de miedo reduce la oscuridad.

¿Te atreves a superar tus miedos y a creer en ti?

¡Atrévete, tú puedes iluminar la oscuridad que habita en ti! Y todo lo que haces por ti influye en la consciencia colectiva.

 

Artículos relacionados

Miedo, carta a las emociones

Referencias

Kryon Channelling, The blank card, 29-ago-2018

Kryon Channelling, Circle of twelve, 9-feb-21 The four faces of fear, min 20-35

 

La compasión y el amor transformador

Activando pineal, timo y ADN con amor. Dibujo a lápiz: N.M. Parga

¿Qué diferencia hay entre la compasión y el amor transformador?

Quieres cambiar esta situación con la que no estás de acuerdo?

¿Quieres aliviar tu incomodidad y malestar?

¿Quieres transformar este mundo y no sabes por dónde empezar?

Empieza por ti.

Empieza por conectar con el amor en todas sus expresiones.

Nota:

Este artículo ha sido corregido luego de un cambio de percepción. Todo está interferido. Todo. La verdad está entre mentiras y hay que discernir. Si en un contenido hay algo que me resuena, lo tomo y comparto. Y a medida que amplío mi consciencia avanzo. Dejo de resonar con ciertas ideas (las descarto) y descubro otras. Así que nada de etiquetas.

Qué es la compasión

Desde mi previo punto de vista, para mí la compasión era un viaje de ida individual con vuelta en equipo. Era recuperar y sacar a flote a quien se ahoga en el malestar para llevarlo al bienestar, a la paz, con su permiso.

Y aunque para mí la compasión no es sinónimo de lástima ni de desprecio («pobrecito aquel»), sí hay que tener cuidado porque puede implicar una trampa que nos debilita.

La compasión es la percepción y comprensión del sufrimiento del otro y el deseo de aliviar que impulsa a reducir o eliminar por completo tal aflicción.

Ahora desde mi nueva perspectiva me pregunto, ¿es esto una forma de interferencia?

Durante varios años escuché a Kryon canalizado por Lee Carroll hasta que me dejó de resonar. Aunque alguno de sus mensajes todavía me resuena:

La mayoría de la gente ignora el poder de la intención y de las ondas luminosas del amor. Ignoran que la luz avanza en la oscuridad. —Kryon.

Según Kryon, la primera cara de la compasión es la que sentimos por los demás. La segunda, es la que sentimos por el plan divino del alma, del planeta y soltamos la preocupación y el miedo. La tercera es la autocompasión. La cuarta es la acción compasiva.

En mi primer artículo había desarrollado estas cuatro caras. Las borré. Si te interesa, abajo incluyo el enlace a su charla para que lo verifiques por ti mismo/a.

El amor transformador

¿Qué tal si reconocemos, con profundo respeto, la dignidad y la abundancia en ti y en los demás a pesar de las circunstancias?

¿Qué tal si nos amamos a nosotros mismos?

Todos tenemos las mismas capacidades en esencia, aunque en la práctica nuestras condiciones sean distintas. Todos tenemos la capacidad de liberarnos y de ser lo que queremos ser gracias al amor transformador.

¿Amas?

Actúas con amor cuando:

Escuchas con el corazón, sin juzgar ni opinar ni criticar ni burlarte.

Respetas la experiencia y la opinión de otra persona aunque no estés de acuerdo.

Sonríes más allá de la empatía con una presencia de serenidad.

Acompañas con atención plena.

Acoges el dolor propio y ajeno dando un abrazo, una sonrisa, una mano de apoyo.

Reconoces la capacidad que tenemos para superar cualquier dificultad.

Visualizas al que sufre en paz, sonriendo, conectado con su amor interior y capaz de superar la situación que está viviendo.

Escuchas los mensajes de tu cuerpo, te cuidas y cuidas con amor.

Agradeces todo lo que te ha sucedido y que te ha hecho el ser que eres ahora.

Empieza por ti. Amor propio

Es tratarte a ti mismo/a con cariño y bondad ante situaciones dolorosas. Es comprender que los llamados fallos e incompetencias personales son parte del proceso vital y te dan información. Es reconocer que nuestra experiencia es parte de la experiencia de toda la humanidad. Es observar con consciencia las emociones sin juzgarlas, reprimirlas o exagerarlas. Es dejar la crítica y la queja. Es liberarse de la culpa.

Es cuidarte y regalarte momentos de calma, placer y alegría cada día sintiendo que te los mereces, y agradeciendo que tienes la energía para disfrutarlos. Es volver al cuerpo y calmar la mente. Es mirar todo lo que has vivido y agradecerlo. Es mirarte al espejo y decirte: me amo y me acepto tal y como soy. Perdono mis errores, faltas, dudas y temores. Soy suficiente. Merezco amor.

Es darte cuenta de que aunque a ratos te sientas víctima, no lo eres y que puedes salir victorioso/a del círculo vicioso del drama humano.

Practica el amor transformador

Aquellas personas que te ponen de los nervios, aquellos que te critican, aquellos que no soportas y tienes que aguantar en tu trabajo, casa o lugar de estudio, aquella amiga que se queja todo el tiempo y repite la misma historia una y otra vez, ese familiar que te increpa por tus creencias, esa que se burla de ti, ese que no quieres ver ni en pintura…

Todas estas personas te dan la oportunidad de practicar y sentir amor transformador.

¿Cómo?

Observar sin reaccionar:

Escucha con amor y respeto, sin reaccionar, sin quejarte, sin juzgar, sin caer en la controversia, sin defenderte, sin enfadarte, sin enmudecerte, sin salir corriendo.

Pasos para dejar de juzgar y sus beneficios.

Autoobservación:

Relájate. Detecta y desconecta los gatillos que te hacen enfadar.

La razón por la cual alguien aprieta tus gatillos es porque está siendo espejo de la rabia, el odio, la frustración que hay en ti. Te muestra lo que no te has perdonado. La toma de consciencia es poderosa.

Reescribe en tu mente el diálogo que tendrías con esas personas que te enfadan si lo hicieras desde el amor. Visualiza el amor en ellos.

Visualízate en tu centro, en calma, nada puede interferirte si no le das permiso.

Perdonar y soltar:

Perdona la traición, a los que te han herido, un dolor que no quieres recordar. Visualiza a esa persona y mírala a los ojos, aunque ya haya muerto. Mírala con tu mente y tu corazón y dile: “te amo, te perdono, te bendigo”.

No puedes revertir lo que pasó. Sí puedes cambiar lo que sientes ahora y tu reacción ante lo que pasó. Encuentras tu sabiduría cada vez que sanas una herida dolorosa.

Se trata de equilibrar la balanza con amor y dejar de echarle leña al fuego.

Y si aún no lo has leído, te regalo el capítulo sobre el poder de la compasión que aparece en la tercera parte de mi libro «El gozo de existir». Nota: he cambiado de opinión sobre varios temas y tengo que editar el libro otra vez.

    Quiero recibir el capítulo "la compasión"



    Lo recibirás en las próximas 36 horas. Por favor, mira tus carpetas de entrada por si se ha colado en spam o en promociones.

    ¡Gracias!

    Referencias:

    Kryon Channeling, «Heavy lifting», Youtube, 26-mar-2018, 1h28 min, del minuto 31 al 52.

    Kryon channeling, «The four facets of compassion«, 29-mar-21.

    Relatos de amor, discrepancia y contraste

    Te propongo un reto: compartamos historias bonitas, de superación, de salud, de amistad, de valentía, de risa, de libertad, de amor en medio de la contradicción, de alegría en medio del caos, de compasión en medio de la discrepancia.

    Aquí comparto algunas historias que resultarán inspiradoras y bellas para algunas personas o que enfadarán a otras. ¿Observas o juzgas? Esta es la dualidad en la que vivimos. ¡Gracias por leer estos relatos de amor, discrepancia y contraste!

    Incluiré nuevos relatos en esta misma entrada.

    Pequeñas alegrías y momentos fugaces

    Cada vez que salgo de casa a caminar le pido al universo que me despeje el camino.

    Mi intención es sonreír mucho y ofrecer la mejor de mis sonrisas a las personas que van sin la mascarilla puesta en el parque.

    Hoy somos bastantes: ancianos, adultos y algún niño. Unos caminan bajo los árboles, otros descansan en los bancos, una pareja de cincuentones juega al ping pong. Los jóvenes juegan al baloncesto. Un par de mujeres y hombres corren. Una pareja de sesentones camina: él, sin mascarilla; ella, se la pone y se la quita.

    De entre los árboles aparece un elegante abuelo vestido de camisa de lino blanco y pantalón largo. Lleva la mascarilla en la mano y me mira a los ojos. Le sonrío con la más profunda ternura y él me devuelve la sonrisa con reverencia.

    “Eres un valiente y estás sano, a salvo”, le bendigo en silencio y él mantiene su mirada y asiente como si leyera mi mente, mientras nuestros caminos se cruzan y nuestros corazones se tocan en un momento fugaz.

     

    Flechazo

    Vi algo maravilloso un lunes. Nueve meses esperando este momento. El ginecólogo te puso sobre mi vientre y tú levantaste la cabeza y me miraste con esos ojazos de otro mundo para hacer brotar de los míos lágrimas de felicidad, mi pequeño gran amor

    Ver en instagram.

    Amor sin palabras

    Álvaro tiene ocho años y es autista. Leo, mi hijo de once, juega con él en su casa a veces porque es amigo de su hermano.

    Una tarde, su madre me llama y me dice: “tu hijo es un ángel. Hay que ver la ternura con la que trata a Álvaro, la paciencia que le tiene. Es una bendición”.

    Por eso, el día que Álvaro se me acerca en el patio y, al saber que soy la madre de Leo, me da un beso en la mejilla, me invade una serena alegría, una creciente gratitud, una inmensa satisfacción.

    Álvaro no usa ni necesita palabras para expresarse. Un beso sorpresa es más que suficiente para avivar la luz del amor que ha encendido Leo.

    ¡Gracias, amor!

     

    Alegría en medio del caos

    Somos vecinas desde hace catorce años y nos encontramos en el patio de la urbanización muy de vez en cuando. Hace cuatro años, su marido le prohibió tener amigas.

    Cada vez que nos encontramos, nos abrazamos, si él no está con ella. Esta vez, soltamos lo que llevamos en las manos y nos damos un delicioso abrazo apretado. Con los ojos cerrados y con las mejillas pegadas sin mascarillas, nos olfateamos y hacemos ruiditos, como lo hace una madre con su bebé.

    “Déjame verte”, me dice con ojos ávidos y me separa de ella agarrando mi brazo con la delicadeza de una bailarina de ballet. A mí se me enciende el corazón porque sigue viva después de dos intentos de suicidio y de años de maltrato. Ella decidió seguir con él, y aunque no comparto su decisión, la respeto.

    Ella, que no tiene trabajo fijo, ahora vende mascarillas de tela personalizadas y limpia peluquerías varias veces al día. Yo, que uso la mascarilla por obligación, lo menos posible, le deseo lo mejor.

    ¡Que vendas muchas!, le digo de corazón. Ella es un amor y se merece el cielo.

    “¡Si vieras todo lo que vendo, es la locura!”, me dice con una sonrisa de anuncio publicitario mientras abre las bolsas llenas de mascarillas de algodón de distintos colores y precios.

    “No quiero que me multen”, dice mientras se pone una mascarilla de algodón azul celeste salpicada de estrellas blancas.

    Y, a pesar de que ahora ya no veo su bella sonrisa, por primera vez en cinco meses, me alegro de esta locura que estamos viviendo.

     

    Discrepancia compasiva

    Ha pasado más de un mes desde que nos vimos por última vez y noto los cambios en él. Huyó de la ciudad con su familia en busca de la naturaleza porque quería libertad y casi enloquece durante el confinamiento.

    Ahora tiene miedo y no lo acepta. Se ha dejado convencer por la narrativa alarmista bombardeada a través de los medios y rechaza todo lo que no concuerde con ella. Me decepciona.

    Cuando le digo que en España la curva de muertos está plana desde mayo, que la mascarilla sobra al aire libre y que no hay rebrotes sino falsos positivos me llama polarizada sin darse cuenta de que él también lo está, por muy neutral que quiera ser.

    Me duele verlo hundirse en la oscuridad. Creí que estábamos en el mismo barco. No me escucha y por eso me callo.

    «Mañana me hacen la PCR», dice tirando de su cabello enredado entre sus dedos, y siento su ansiedad que viene de lejos y se condensa como la escarcha que cae en un frasco de agua recién agitado. Necesita ese trabajo nuevo que le acaba de salir. Necesita que el resultado del PCR sea negativo. Tiene miedo a enfermarse y a dejar a su familia desamparada.

    “Me han enviado el protocolo de seguridad, es un tocho enorme”, balbucea hundiendo y negando con la cabeza entre sus manos. Y sé que va a acatar a raja tabla todo lo que le pidan aunque no le guste.

    «No me puedo creer que tantos gobernantes se hayan puesto de acuerdo para limitar nuestros derechos solo por poder y dinero», niega frunciendo el ceño. Siento, en el tono de su voz, la lucha interna de los demonios que él mismo ha creado y que solo él puede desvanecer.

    Se distrae para evitar ver su propio vacío. Atenta, le escucho con el corazón y en silencio. Nada que yo diga o haga podrá cambiar el curso de sus pensamientos que revolotean como aves rapaces alrededor de su presa.

    Decido no volver a tocar este tema espinoso. Pensamos distinto. Vivimos en dos realidades paralelas. Lo acepto, respiro, espero. Veo en él a un niño asustado y me invade la ternura. Y cuando se despierta la compasión en mí, deseo que él también la sienta por su propio bien.

     

    Humanidad

    Madame V. es profesora de francés desde hace 15 años. Hoy es el primer día de clases de un nuevo curso después de meses de confinamiento y vacaciones.

    Hoy es un día distinto y raro. Y como todos están enmascarados, dice a sus jóvenes estudiantes: «Vamos a quitarnos las mascarillas unos minutos porque quiero que nos veamos las caras y nos presentemos».

    Los niños y niñas se las quitan de inmediato, y madame V. los mira uno a uno intentando memorizar sus rasgos y sus nombres mientras asiente con una gran sonrisa traviesa. Ella dirige la sinfonía de sonrisas y miradas cómplices tras las mamparas de cristal que los separan. Y durante esos siete minutos de libertad, respiran a sus anchas, se miran y reconocen la belleza de su propia humanidad.

     

    El círculo de mujeres valientes

    Mi mano derecha que hacia abajo da, reposa sobre tu mano izquierda que hacia arriba recibe. Sentadas en círculo, alrededor de una vela, sentimos el contacto, el calor de la piel y la vibración de nuestra energía. El aroma del té verde con fresas y de las galletas de coco recién salidas del horno acaricia nuestras fosas nasales.

    Nos abrimos a compartir lo que salga en ese momento y a escucharnos con el corazón y sin juzgar. Recuperamos el contacto físico, la cercanía, la familiaridad, la confianza, la risa, la ternura, las ganas de vivir, el gran valor de la maternidad, la necesidad de reflexionar, el gozo de una tarde entre amigas, el placer de respirar en libertad.

    Recuperamos en privado lo que nos arrebata el colectivo por temor a un virus. Desencarcelamos las sonrisas, activamos el corazón y disfrutamos del tacto.

    Y así, cogidas de las manos, tejemos una red de solidaridad que da la cara y se expresa desde la profundidad y la alegría. Porque para eso hemos nacido, para gozar de la vida en libertad.

    Somos valientes: nos abrazamos, nos damos dos besos, nos damos la mano. Da igual haber venido en metro. Las mascarillas, el gel y la distancia personal son elementos de una pesadilla de la que hemos despertado. Estamos sanas y así seguiremos porque sabemos que el poder del amor diluye el miedo y cualquier enfermedad.

     

    Escribir para sanar en positivo y manifestar la realidad deseada

    ¿Te escuchas cuando hablas? ¿Has sentido en tu cuerpo el efecto de las palabras propias y ajenas? ¿Qué sientes cuando alguien te dice que no?

    ¿Sabías que los titulares negativos consiguen un 63% más de atención que los positivos? Las noticias, la publicidad, la propaganda, el marketing saben apretar ahí donde te duele. Y después de captar tu interés, inyectan emoción al problema para que compres o hagas algo.

    Si te fijas, aprendemos a hablar y a pensar dentro de una familia, una sociedad y una cultura. Repetimos esquemas y programaciones de manera automática. Además, tendemos a hablar en negativo y eso es contraproducente.

    ¿Lo habías notado?

    En positivo

    Por eso hoy te propongo cuidar la forma en que hablas y escribir para sanar en positivo. Cuando transformas tu diálogo interno, cambias lo que sientes y ves fuera.

    Pensar, hablar y escribir en positivo es un enfoque que te ayuda a manifestar la realidad que sí quieres.

    Como te conté en artículos anteriores, el acto de escribir es terapéutico y ofrece múltiples beneficios como desahogarte, aclarar la mente y facilitar la toma de decisiones.

    Hoy comparto un ejercicio transformador. Para que funcione hay que practicar. Lo primero es tomar consciencia (salir del modo automático) para luego cambiar de hábitos y así alinear idea, palabra y emoción.

    Nota: todas las emociones son bienvenidas y nos muestran algo de nosotros mismos. Lo importante es lo que hacemos con ellas. Validar las emociones es sacarlas a la luz, sentirlas y luego dejar que se esfumen. Una herramienta para honrar las emociones negativas y liberarlas es el EFT tapping (técnica basada en la acupuntura china).

    ¿Sabías que las emociones negativas también son creativas? Eso depende de ti.

    El poder de las palabras

    Las palabras tienen poder: algunas hieren, otras sanan. Pueden unir o separar.

    Además, definimos la realidad con palabras. Las palabras que elegimos para narrar nuestras experiencias son importantes y programan o afectan nuestro subconsciente.

    Lo que te cuentas es lo que te crees y lo que crees es lo que creas porque le das tu energía.

    ¿Sabías que los insultos verbales, las quejas y las amenazas de violencia dañan el cerebro? ¿Cómo te estás hablando? ¿Qué te dices cuando te equivocas?

    Las palabras más importantes que vas a escuchar en tu vida, las que tienen el mayor impacto, son las que te dices a ti mismo/a. —Marisa Peer.

    Esas palabras que te etiquetan, ¿las escogiste tú o alguien más lo hizo, y tú te lo creíste? ¿Te atreves a quitarte las etiquetas?

    Cada palabra, cada lengua, cada estructura tiene una vibración distinta.

    ¿Sabías que el cerebro procesa mal las frases negativas?

    Si tu hijo/a grita y para que se calme tú le dices levantando la voz: “¡No grites!”, le estás dando un doble mensaje negativo e incoherente.

    El “no” acompañado por un tono de voz contradictorio: otro grito. El cerebro bloquea el «no» y se queda con el «grita». Entonces vas a tener más de aquello que querías evitar.

    El poder de las palabras. Palabras mágicas. Acuarela N.M. Parga

    Si tu hijo/a grita, es mejor decir de manera calmada: “por favor, (aquí el nombre del niño/a), baja la voz”.

    También puedes decir: para, deja de, evita, mejor haz X, qué tal si.

    Lo mismo pasa cuando enuncias tus deseos en negativo: «no quiero enfermarme», «no me gustan los conflictos». ¿Qué va a pasar? Que sin darte cuenta estás programando tu cerebro para enfermarte y para tener conflictos.

    Recuerda: Ahí donde pones tu atención, pones tu energía.

    Di lo que sí quieres. Pon tu atención en todo lo que sí deseas manifestar, escoge estar a favor de y tu vida fluirá más fácil.

    El cerebro es literal por eso hay que escoger con pinzas todo lo que nos decimos.

    ¿Y para poner límites?

    El no es útil para definir tus preferencias, para delimitar tu espacio, para evitar caer en distracciones. A veces es necesario un: «no, gracias».

    Es distinto decir no a expresarse en negativo.

    Ahora vamos a hacer un ejercicio para sentir las palabras en el cuerpo.

    Para un momento y respira profundo varias veces. Conecta con tu cuerpo y sus sensaciones.

    Di en voz alta: no a la guerra.

    ¿Cómo reacciona tu cuerpo con esta frase?

    ¿Sientes una ligera contracción en alguna parte, tal vez en la boca del estómago, en la mandíbula? ¿Tu cuerpo se inclina?

    Ahora, di en voz alta: sí a la paz.

    ¿Cómo reacciona tu cuerpo con esta frase?

    ¿Sientes una expansión en el pecho? ¿Te relajas? Como si hubieras soltado tensión o peso…

    ¿Sabías que el orden de las palabras altera el resultado?

    Así es. El orden de las palabras tiene un impacto emocional en las personas. Por ejemplo:

    “La paella estaba deliciosa, pero engorda”.

    “La paella engorda, pero estaba deliciosa”.

    Son dos frases compuestas por las mismas palabras que no dejan el mismo sabor de boca. Lo último que se dice se percibe como más importante que lo anterior.

    ¿Por qué? Porque el pero borra lo que está antes.

    Todos los «pero» te alejan de tus sueños.

    Además, el orden al presentar una estadística influye en la reacción y puede ser una forma de manipulación. ¿Te habías dado cuenta?

    Escribir para sanar en positivo

    Este es un ejercicio de escritura terapéutica que requiere un mayor nivel de consciencia y de atención.

    A veces es más fácil identificar el lenguaje negativo en las personas que nos rodean que en nosotros mismos.

    Así que un primer paso sería observar y escuchar con atención a las personas con las que hablas y lo que lees para identificar cómo estructuran las frases y cómo podrían expresarse en positivo.

    Ejercicio 1: Cambia tu lenguaje, mejora tu vida y causa un efecto positivo

    Premisa: podemos cambiar los modelos de realidad de causa-efecto. Si estás esperando, no estás creando. Puedes causar un efecto en ti y en tu entorno.

    Para modificar la programación de tu mente inconsciente, tiene que haber un cambio fisiológico, de lenguaje y de comportamiento (energía).

    La gente que tiene una visión nítida de lo que quiere conseguir es la que lo consigue.

    Objetivo: prestar atención a la forma en que hablamos y cambiar algunas frases del negativo al positivo para cambiar el efecto.

    ¿Cómo?

    Transforma estas frases para causar un efecto positivo.

    Ejemplo 1:

    Frase negativa: No puedes esperar la riqueza para sentirte rico y próspero.

    Frase positiva: En el momento en que comienzas a sentirte abundante y digno estás generando riqueza.

    Ejemplo 2:

    Frase negativa: No quiero enfermarme.

    Frase positiva: Gozo de buena salud y cuido lo que como, lo que pienso y lo que hago para mantenerme sano/a. Confío en mi sistema inmune.

    Ejemplo 3:

    Frase negativa: No olvides hacer esto.

    Frase positiva: Recuerda hacer esto.

    Ejemplo 4:

    Copywriting negativo: ¿Estás harto/a de perder dinero en publicidad?

    Copywriting positivo: ¿Quieres invertir mejor tu dinero y magnetizar con otra consciencia?

    ¿Cómo transformarías las siguientes frases para causar un efecto positivo?

    No puedes esperar el éxito para sentirte empoderado/a.

    No puedes esperar una nueva relación para sentir amor.

    No puedes esperar tu curación para sentirte agradecido y completo.

    No puedes esperar un momento místico para sentir asombro.

    Expresar la misma idea de manera + positiva:

    La vida es una lucha … + la vida es una aventura.

    Es un fracaso … + es un ensayo.

    Es un error … + es una lección.

    Es un obstáculo …es un reto.

    Es una dificultad …es una oportunidad.

    Me gustaría, necesito …quiero.

    Soy viejo/a …tengo experiencia.

    Soy incapaz de hacerlo …¿cómo puedo lograrlo?

    Voy a intentar …lo voy a lograr.

    Es difícil …es formador.

    Es estresante …es estimulante.

    No está mal …está bien, genial, me gusta.

    Tiene suerte …es tenaz.

    Ejercicio 2: Quema lo que te impide elevarte

    Premisa: la limpieza interior pasa primero por identificar todo lo que contamina tu entorno y tu relación con los demás para después liberarte de eso.

    Objetivo: identificar lo que no quieres y lo que sí quieres en tu vida.

    ¿Cómo?

    Paso 1: Escribe a mano en una hoja A4 todo aquello que ya no quieres en tu vida, todo lo que te pesa, lo que quieres cambiar, lo que te haría bien soltar. Haz una lista detallada de todos los «no quiero…» y cuando hayas terminado, agradece, suelta y quema o rompe la lista.

    Paso 2: Escribe a mano en tu agenda y de manera positiva todo lo que sí quieres en tu vida, lo que quieres que crezca, tus sueños, tus deseos, describe tu mejor versión. Revisa esta lista varias veces por semana y mira si estás haciendo algo para avanzar en esa dirección.

    La vida es como un globo aerostático. Para subir más, hay que saber soltar lastre y arrojar por la borda todo lo que nos impide elevarnos. Raphaëlle Giordano.

    Ejercicio 3: Bellas instantáneas

    Premisa: Observar la realidad desde otra perspectiva te ayuda a abrir la mente a nuevas posibilidades. Todo depende del filtro con el que ves tu realidad. Entrenarte en ver lo positivo, lo bello, lo que disfrutas hace que cada vez veas y aprecies más lo bello, amable y divertido que te rodea.

    Objetivo: entrénate para ver lo bello, amable y divertido.

    ¿Cómo?

    En casa o cuando salgas, en lugar de concentrarte en lo desagradable, feo, irritante, etc., intenta fijar la atención en lo agradable, bello, reconfortante, gracioso. Y cuando tengas un rato describe eso que te ha gustado del día.

    Por ejemplo, «esta mañana el amanecer ofreció un hermoso espectáculo. Las nubes de un rosa pálido acariciaban el azul bebé del cielo como si fueran enormes motas de algodón».

    Cambia los pretextos por propuestas.

    Cambia la queja por la apreciación.

    Deja de preocuparte y refuerza el estado mental que sí te funciona.

    Al elaborar nuestros textos y frases de una manera diferente, nos abrimos a vivir de una manera distinta. Esta es una clave de pensamiento creativo para vivir la vida que queremos.

    Creer y crear están a solo una letra de distancia.

    Usa un lenguaje poderoso que abra posibilidades para ti.

    ¿Te atreves a soltar los viejos paradigmas y a pensar para manifestar?

    ¿Te ha sido útil?

    Por favor, comparte este artículo con alguien a quien pueda interesarle.

    ¡Gracias!

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    Ciclo menstrual: el superpoder de conocer las fases y las hormonas

    Fases del ciclo menstrual. Ilustración: N.M. Parga

    Conocer las fases de tu ciclo menstrual es un superpoder.

    Puedes entender lo que te pasa, organizarte para ser más creativa, más productiva y para estar más tranquila.

    El poder de tu ciclo tiene que ver con tu conocimiento de cómo cuidarte. Es tu capacidad para moverte con las fuerzas de la vida, de la muerte y de la renovación. Es conectar con tu sabiduría.

    Cuando conoces tu ciclo, te conoces mejor y la vida fluye de una estación a otra.

    Así como cada mujer es única, cada ciclo menstrual es único. Por eso es tan importante prestar atención a nuestro ciclo, a nuestro cuerpo y llevar un registro o un diario.

    Somos cambiantes. No menstruamos igual a los quince, a los veinte ni a los cuarenta. Además, el ciclo se modifica con las emociones, la alimentación y el entorno.

    Durante el ciclo menstrual hay cambios en el cuerpo: útero, ovarios, pechos. Estos cambios los producen las hormonas sexuales femeninas que preparan el cuerpo para un posible embarazo.

    Nota: si tomas anticonceptivos no estás ovulando y te desconectas del ciclo natural de tu cuerpo. Además, la intervención química tiene efectos adversos.

    El baile hormonal

    Nuestro cuerpo es una fiesta en la que bailan las hormonas y cuando aparece el primer río rojo comenzamos a sentirnos como varias mujeres en una. No estamos locas. Somos cíclicas y multifacéticas.

    Las hormonas son sustancias químicas mensajeras del cuerpo que le indican, por ejemplo, cuando puede crecer, activar o desactivar funciones corporales, también influyen en nuestro estado de ánimo. Se producen en las glándulas, centros de energía que condensan agua.

    La hipófisis o glándula pituitaria regula el ciclo menstrual y segrega la FSH y la LH. El ovario segrega los estrógenos y la progesterona.

    FSH (hormona folículo estimulante)

    Se segrega al comienzo del ciclo. Estimula al ovario para que genere folículos que son los que guardan óvulos en distintos estados de maduración. Estimula la producción de ovocitos, de estradiol y de estrógeno.

    Esta hormona influye en los procesos para nutrir una idea.

    LH (hormona luteinizante)

    Selecciona el óvulo más maduro y lo hace salir del ovario. Está alta en la ovulación.

    Es la hormona de la valentía. Influye en los procesos de sacar y compartir una idea, o proyecto que está maduro.

    Estrógenos

    Segregados por el ovario, participan en el desarrollo sexual de la mujer y regulan el ciclo. Contribuyen a la producción de moco cervical (abundante, acuoso y elástico) durante la ovulación y también engordan el endometrio. Suelen estar altos en la etapa fértil y en la premenstrual. Con los estrógenos, se activan las feromonas (que nos hacen más atractivas y libidinosas).

    Es la hormona de la esperanza, la creatividad y la belleza de la vida. Influye en los procesos de nutrición y fortalecimiento, que requieren constancia: estudiar, cuidar un bebé, hacer ejercicio. 

    Progesterona

    Segregada por el ovario después de la ovulación. Su función es incrementar el grosor endometrial para que el embrión pueda implantarse y dé lugar a un embarazo. Está alta después de la ovulación. Es la reina de la fase lútea. Relaja e inflama.

    Es la hormona que cuida lo creado. Acoge a la niña interior. Calma. Da una visión profunda, ve la verdad. Conecta con la Tierra. Nos vuelve sensibles al dolor de la naturaleza. Saca el enojo de lo que ve. Está relacionada con los procesos de cierre: termino una relación.

     

    Ahora que sabes un poco más sobre estas hormonas, deja que se hagan voz y pide lo que necesitas. Escucha sus mensajes en tu cuerpo.

     

    Fases del ciclo menstrual

    El ciclo menstrual es el tiempo que pasa entre el primer día de la menstruación

    hasta el día antes de la siguiente. Aunque la duración media del ciclo es de 28 días, puede oscilar entre 22 y 35 días.

    La fase folicular dura entre 7 a 21 días y comprende la menstruación y la preovulación.

    La fase lútea dura entre 10 a 16 días y comprende la ovulación y la premenstrual, según la doctora Enriqueta Barranco Castillo.

    Fase menstrual

    El ciclo comienza con el sangrado que es producto de la expulsión de un tercio del endometrio. Los otros dos tercios son reabsorbidos por el cuerpo. El endometrio es el revestimiento interno del útero y se renueva todos los meses con el fin de albergar un embarazo.

    La duración habitual del sangrado es de 3 a 7 días. Si el sangrado es intenso y dura más de 7 días se considera menorragia. En cambio, la ausencia de sangrado durante más de 90 días se considera amenorrea.

    ¿Te has tocado tu cérvix con los dedos? En esta fase, el cuello del útero está más duro, oscuro y salido hacia la vagina. Es como la punta de la nariz.

    En esta fase solemos estar más conectadas hacia dentro, más reflexivas e intuitivas. Necesitamos parar, descansar y cuidarnos. Es un buen momento para visualizar lo que queremos.

     🧡 Esta fase se relaciona con los arquetipos de: la bruja o anciana, la osa, la luna nueva y el invierno.

    Mito 1: el dolor menstrual es normal. El dolor menstrual es habitual pero no es normal. Menstruar puede doler por distintas causas, problemas ginecológicos, hormonales, emocionales, estrés, etc.

     

    Cuando nos damos el espacio y nos cuidamos, el sangrado dura menos y la menstruación a penas molesta.

    Si hay dolor vaginal, este disminuye al recuperar la movilidad amplia del ano y la vagina. Para ello, la fisioterapeuta del suelo pélvico Marta Torrón recomienda: «contrae los músculos de tu perineo, suelta y puja durante varios minutos. Es mejor si además de sentir te miras tu vulva con un espejo para que aprecies la diferencia en cada movimiento».

    ¿Sientes dolor?

    ✨ Disminuye la inflamación con tu alimentación. Los vegetales como: brócoli, coliflor, espárragos, hinojo, kale, espinacas y coles de Bruselas, contienen sustancias que ayudan a asimilar y a eliminar el exceso de estrógenos a través del hígado.
    ✨ El plástico es una de las mayores fuentes de estrógenos ambientales. Intenta reducirlo al máximo y apostar por el cristal.
    ✨ Además del plástico, en nuestro día a día contamos con sustancias como los parabenos que pueden imitar al estrógeno y se ha demostrado que son disruptores hormonales. Revisa el champú, acondicionador, gel de ducha, cosméticos, etc…
    ✨ Bebe infusiones para reducir la hinchazón: canela, jengibre, cúrcuma y manzanilla. Para disminuir el dolor: hibisco, caléndula, escaramujo, frutos rojos. Aquilea o milenrama. Cedrón: relajante, ansiolítico, analgésico, desinflamatorio.

    ✨ Los orgasmos, al mover los tejidos del útero y la vagina, también disminuyen el dolor.

     

    Fase folicular o preovulatoria

    En ella se produce el crecimiento de los folículos ováricos. Cada mujer nace con una reserva ovárica de unos 500.000 folículos. Y esta información ya está contenida y es heredada de los ovarios de la abuela. De todos los folículos que se desarrollan en un ciclo menstrual, gracias a la FSH, solo uno de ellos madura completamente (folículo de Graaf).

    Durante esta fase, de duración variable, la temperatura baja unas décimas. El flujo vaginal puede ser blanco y espeso, aunque hay días secos.

    Cuando preovulamos solemos tener más energía, fuerza y concentración. Nos apetece salir y hacer más actividad física. Es un buen momento para crear, estudiar y cambiar hábitos.

    🧡 Esta fase se relaciona con los arquetipos de: la doncella, la pantera, la luna creciente y la primavera.

    Mito 2: Aunque solemos decir: «se me adelantó o atrasó la menstruación», lo que realmente ocurre es que se adelanta o atrasa la ovulación. Y por eso, la fase preovulatoria es la más variable. Esto puede suceder por estrés, por cambios en la alimentación, por pérdida brusca de peso o por actividad física demasiado intensa.

    Fase ovulatoria

    Los niveles de estrógenos continúan incrementándose y el óvulo más maduro sale del ovario, se desplaza por las trompas de Falopio hasta llegar al útero. Lo habitual es que el óvulo sobreviva hasta 24 horas fuera del ovario. Si en este tiempo entra en contacto con un espermatozoide, puede ser fecundado y producirse un embarazo.

    ¿Cómo saber si estás ovulando?

    * La ovulación ocurre alrededor del día 14 del ciclo. Es decir, si tienes un ciclo de 23 días, estás ovulando alrededor del día 9 del ciclo.

    * Tu temperatura se eleva de 3 a 5 décimas.

    * El cuello del útero se encuentra más profundo, abierto, claro y blando.

    * Durante el período fértil, la mujer segrega moco cervical que es transparente y elástico, parecido a la clara de huevo.

    * Podemos sentir molestias en el ovario que está ovulando y sensibilidad de los senos.

    Solemos estar más sociables, radiantes, comunicativas. Puede que tengamos más libido y sueños vívidos. Es un buen momento para ordenar, trabajar en equipo, conseguir y atraer lo que queremos.

    🧡 Esta fase se relaciona con los arquetipos de la madre, la loba, la luna llena y el verano.

    Mito 3: los ovarios se alternan y ovulamos una vez al mes. Podemos ovular más veces por un ovario que por otro. No se alternan siempre: una vez el derecho y a la siguiente el izquierdo. En el caso de dos ovulaciones en un ciclo, la segunda sucede en un plazo de 36 horas después de la primera.

     

    Fase premenstrual o lútea

    Sucede después de la ovulación hasta que vuelve el sangrado menstrual. Cuando no hay fecundación, el folículo se contrae dentro del ovario y los niveles de estrógenos y progesterona empiezan a reducirse.

    Esto hace que el endometrio sea eliminado dando lugar a la menstruación. El cuerpo lúteo se mantiene entre 12 a 14 días.

    En esta fase el flujo vaginal puede presentar grumos. También puede haber días secos.

    Solemos estar más orientadas hacia dentro. Más creativas, espirituales y conectadas con la intuición. Necesitamos un tiempo a solas. Y si no nos cuidamos, explotamos. Es un buen momento para evaluar, limpiar y soltar.

    🧡 Esta fase se relaciona con los arquetipos de la maga o chamana, la lechuza, la luna menguante y el otoño.

     

    Síndrome premenstrual

    Se da cuando los estrógenos siguen altos en la segunda fase del ciclo y hay menos progestágenos de lo normal, debido a los disruptores endocrinos que funcionan como hormonas (agua embotellada, cosmética con parabenos, embalajes plásticos, textiles, detergentes, pesticidas, productos de limpieza, los recibos de caja térmicos).

    Hay una relación entre la producción de estrógenos y el aumento de insulina. La necesidad de comer dulce se relaciona con la resistencia a la insulina. Toca romper el círculo vicioso (hiperglucemia-hipoglucemia) con alimentos de bajo índice glucémico, saciantes y con fibra. Por ejemplo, un trozo de chocolate negro al 85% con nueces, afirma la ginecóloga Miriam Al Adib.

    En esta fase y durante la menstruación, la mujer puede sentir cambios bruscos de humor, pechos sensibles e hinchados, hinchazón del abdomen, retención de líquidos, acné, cansancio. Además, aunque no a todas les pasa: cólicos, náuseas, dolor de cabeza, de abdomen, de espalda, tensión en la vulva. Antojos, menor concentración.

    Como te decía antes, estas son las características principales de cada fase del ciclo y son una guía. Cada mujer es distinta, por ejemplo, algunas sienten mayor libido durante la ovulación y otras, durante la menstruación.

    Lo importante es que te conozcas, te escuches y te cuides a ti misma.

    Menstruar significa que estamos saludables y vivas.

    Celebremos cada mes la fiesta del río rojo. ¡Brindemos por la vida!

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    Taller: ciclo menstrual y primera menstruación online

     

    Referencias

    Sobre disruptores endocrinos, Medina, Miguel Ángel, «La recomendación de que los niños no coman atún llega 20 años tarde», El País, 19-nov-19

    Escribir para sanar la mascarada unidos

    Método capicúa, © Nohora Morales Parga

    Miro al reloj digital: son las 7:27 a. m. Vuelvo a mirar: son las 5:35 p. m. Desde hace unos cuatro meses, cada vez que miro el reloj, los números me muestran el mismo patrón: ¡capicúa!

    Un número capicúa se lee igual de derecha a izquierda que de izquierda a derecha. Los términos equidistantes son idénticos y al hacer una sucesión capicúa se dibuja una curva.

    Una curva… ¿a qué te recuerda?

    «Cap i cua» del catalán, significa cabeza y cola. Dos partes distintas de un mismo cuerpo. Dos visiones y experiencias opuestas de una realidad colectiva.

    ¿Cuál es mi punto de vista? ¿cuál es el punto de vista del otro? ¿Qué nos une? ¿Qué nos separa?

    Nuestro punto de vista, nuestras creencias y nuestra experiencia sobre la gestión del Covid-19 nos ha dividido, por lo menos, en dos grupos antagónicos. Y en esto, tienen mucho que ver los medios de comunicación.

    En los extremos están los policías/delatores de balcón y los regañones del camino versus los que hacen denuncia agresiva en contra de las medidas tomadas.

    En medio estamos los que usamos la mascarilla lo menos posible y porque toca en lugares públicos cerrados, para que nos dejen entrar al supermercado, por ejemplo, en los países en los que es «obligatoria» solo cuando no puedes guardar un metro y medio de distancia.

    ¿Sabías que si tienes ciertas enfermedades tienes derecho a caminar al aire libre durante el confinamiento?

    ¿Sabías que si tienes asma y problemas respiratorios no es obligatorio el uso de la mascarilla (tapabocas, bozal, etc.)?

    En los dos casos necesitas un certificado médico y mucha serenidad. Te mirarán mal, te reñirán a gritos por no cumplir con la norma, te impedirán el acceso a las tiendas y al transporte público. También te pueden multar.

    Surrealista…

    Si vives en Australia, por ejemplo, esto no aplica. Allá no hubo confinamiento estricto y solo usan la mascarilla los que tienen síntomas y dieron positivo en la prueba. Es otra cultura y otro nivel de consciencia.

    ¿En qué mundo quieres vivir?

    Yo quiero vivir en un mundo de amor, de respeto y de libertad. Yo quiero vivir en un mundo de paz, de alegría y de abundancia. Un mundo en el que haya agua potable, comida y energía para todos. Sé que el primer paso para crear ese mundo es comprender al que piensa distinto a mí y dejar de juzgar.

    La clave es comprender al que piensa distinto a mí y dejar de juzgar.

    En el fondo, todos los seres humanos tenemos las mismas necesidades. Es solo que las prioridades y las estrategias para satisfacerlas son distintas. Para una persona que defiende el uso obligatorio de la mascarilla prima la seguridad. Una persona que camina por el parque sin mascarilla defiende su derecho a la libertad.

     

    Escribir para sanar la mascarada unidos, método capicúa

    Gracias a los números he creado el método capicúa. Hoy, el tema de este ejercicio de escritura terapéutica es la mascarada de la mascarilla obligatoria (tapabocas, bozal, como le llamen en tu país).

    Un tema candente que revuelve tripas, aviva o ahoga voces y enciende pasiones entre los puntos de vista opuestos. Cada día que pasa la crispación y estrés social va en aumento y esto lo podemos cambiar.

    El objetivo de este ejercicio es analizar las distintas visiones y tratar de encontrar puntos en común desde los que podamos crear una convivencia más amena para todos gracias a la empatía.

    ¿Cómo?

    Vamos a hacer el ejercicio de ponernos en los dos extremos por turnos.

    Primero, «CAP» para dar argumentos en cada caso.

    Segundo, «CUA» para atacar al opuesto.

    Y tercero, «I» para encontrar lo que nos une y crear sin destruir.

    Te voy a dar algunos ejemplos que he leído en las redes sociales o que me han contado amigas que han vivido de cerca el contagio. He escogido los menos extremistas.

    Tu parte del ejercicio es ponerte en las tres posiciones y añadir algo más.

     

    Nota: Es un ejercicio de escritura privado.

    Te invito a compartir aquí algo constructivo para la «I» que nos une.

     

    1. «CAP»: ¿Por qué hago lo que hago? ¿Por qué creo lo que creo?

    A favor del uso obligatorio de la mascarilla

    Tengo miedo a enfermarme y a contagiar a mis seres queridos.

    Incluso, tengo miedo de que se enferme mi gato. Los coronavirus matan a los gatos.

    Me da ansiedad pensar que puedo morir asfixiada porque el virus ataca los pulmones.

    Necesito trabajar para poder pagar mis gastos. Trabajo de cara al público. Si a mí me obligan a usarla, a ti también.

    Me pongo la mascarilla por amor a mis padres y abuelos. Creo que así los protejo.

    Creo en lo que dicen las autoridades (políticos, OMS, medios de comunicación, policía) aunque se hayan contradicho varias veces. Confío en ellos. Es muy difícil gobernar en estas circunstancias.

    Miro la televisión y sigo las noticias para informarme. Les creo.

    No me siento controlado ni sumiso ni manipulado. Uso la mascarilla porque creo que sí sirve, que lo hago por proteger a otros y por empatía.

    Creo que la mascarilla me protege de virus distintos y es el mejor método para prevenir el contagio. Lo dicen cientos de estudios. ¡Todo el mundo debería usarla!

    Es una pandemia. Una tragedia. El virus es muy contagioso y mortal. El sistema sanitario está saturado porque la gente no respeta las normas de seguridad.

    ¿Hipoxia? Yo trabajo en la industria alimentaria y uso guantes, gorro y mascarilla todos los días durante ocho horas desde hace años. ¿De qué se quejan?

    Yo soy una persona solidaria y creo que lo mejor que puedo hacer es ponerme la mascarilla aunque no me guste. Creo que así hago parte de la solución.

    Me indignan todos esos egoístas que van por la calle sin mascarilla. Yo soy una adulta que contribuye a la seguridad de la sociedad y me gustaría que los demás también lo hicieran.

    La mascarilla debería ser obligatoria hasta que saquen la vacuna.

    El uso de la mascarilla es una cuestión de salud pública. No usarla podría ser letal.

    Te he dado algunos ejemplos, ¿qué podrías escribir tú aquí?

     

     

    En contra del uso obligatorio de la mascarilla

    Nos han educado en una sociedad en la que si tienes síntomas gripales, te tomas un antigripal y te vas a trabajar y a contagiar a todos y ahora, ¿me obligáis a llevar la mascarilla en todas partes y sin síntomas?

    Estoy sana. Como verduras, frutas y productos ecológicos no procesados. Mi sistema inmune es fuerte. Hago ejercicio a diario. Medito. Estoy libre del contagio y si me enfermo de cualquier cosa, será leve. ¿Por qué me tratan como si tuviera ébola?

    Mi padre de 86 años se contagió de Covid-19 en marzo. Estuvo tres semanas en el hospital. Nos hicimos las pruebas. Ni mi madre de 84 años ni yo tenemos el virus ni anticuerpos a pesar del contacto cercano y sin ninguna protección.

    Aquellos que imponen la mascarilla a los demás, ¿cuántas horas las usan al día y a qué temperatura ambiental?

    No le tengo miedo a la enfermedad ni a la muerte. Quiero disfrutar cada día de mi vida en libertad. La vida sin libertad no es vida. Mi libertad de caminar al aire libre sin mascarilla no pone en peligro tu vida.

    El uso de la mascarilla de forma continuada es dañino para la salud física y mental.

    No me gusta que me controlen ni que me impongan medidas drásticas, desproporcionadas e injustas. ¡No estamos en el medioevo ni en la dictadura China!

    Creo que lavarse las manos con agua y jabón (suponiendo que tienes acceso a agua potable) y mantener la distancia es mucho más efectivo que usar la mascarilla.

    La mascarilla no protege de los virus. Lo dicen cientos de estudios. Todo lo contrario, enferma. Hagamos una investigación con las cajeras de los supermercados. ¿Cuántas sienten dolor en el pecho desde que la usan varias horas al día? Este dolor y la tos seca son síntomas de pleuresia (inflamación de la pleura que reviste los pulmones).

    He visto varios vídeos de distintos médicos, virólogos, epidemiólogos de diferentes países y todos ellos afirman que la mascarilla no protege de ningún virus, solo retiene gotas de saliva y partículas. Además, produce hipoxia, reacciones cutáneas, tos. La humedad de la mascarilla es un foco de infecciones, gérmenes y hongos.

    No creo en lo que afirman los políticos ni los medios de comunicación. Dicen negro y después blanco. Manipulan las estadísticas y los datos. Malinterpretan los informes científicos. Borran la información que va en contra de sus intereses. ¿Para qué? ¿Qué hay detrás de esta cortina de humo?

    Es maquiavélico culpabilizar y atemorizar a los ciudadanos, ahora se ensañan en contra de los jóvenes (y sanos). El sistema sanitario está saturado por los recortes a la sanidad en los últimos diez años. ¿En qué se están gastando nuestros impuestos?

    Ni mascarilla obligatoria ni vacuna obligatoria. Los médicos y expertos que aparecen en las noticias trabajan para las farmacéuticas, que venden remedios, pruebas y vacunas. Si dicen la verdad, se quedan sin trabajo. Es una mafia.

    Este no es el primer virus ni será el último. Según las estadísticas del INE, en España, de enero a mayo de 2017 hubo más muertes que en el mismo período de 2020. ¡Investiga!

    Tengo asma. Cuando camino con la mascarilla puesta me da mareo, tos, náuseas, me asfixio.

    Soy sordomuda. Necesito ver las bocas de las personas para leer sus labios. Ahora que todos usan la mascarilla estoy incomunicada.

    El uso obligatorio de la mascarilla es un experimento político de sumisión y adiestramiento. «Adhesión y obediencia para evitar el castigo/multa». La mascarilla es una herramienta para inocular el miedo, para masificar y manipular a la muchedumbre. ¿Qué viene después?

    «Llevar puesta la mascarilla todo el tiempo ‘por si acaso’ es como llevar puesto un condón todo el tiempo ‘por si acaso’». Copiado del perfil de un médico en Twitter.

    La doctora Natalia Prego ha denunciado varias veces, entre otros temas, que no hay epidemia ni necesidad de usar mascarilla fuera de un hospital, que sí es un lugar de contagio. Además, los PCR dan falsos positivos.

    Estés o no en contra, escribe algunos argumentos para no usarla.

     

    2. «CUA»: ataco al que no hace o cree lo que yo hago o creo 

    Esta es la parte de desahogo y es privada. Escribe, sácalo de ti y rómpelo si quieres.

    A favor del uso obligatorio de la mascarilla

    Los que no usan la mascarilla son unos inconscientes, descerebrados, egoístas que no les importa el bien común.

    Ellos creen en conspiraciones, mira que acusar a Bill Gates de querer vendernos su vacuna y un microchip de control que se instala bajo la piel para reducir la población y esclavizar a los que queden vivos.

    ¡Son unos terraplanistas, conspiranoicos, anti-5G, antivacunas!

    «¡No llevar mascarilla no es de valientes sino de insolidarios!» escribió una famosa escritora en su columna semanal.

    ¿Cuál hipoxia? Ridículos. La mascarilla no aumenta la absorción del propio CO2, ¡qué va!

    «Si llevo la quirúrgica y me cruzo con alguien sin mascarilla me la quito ostensiblemente: lo llamo morir matando». Copiado de twitter.

    Tú crees que la mascarilla no sirve, yo creo que sí protege.

     

    En contra del uso obligatorio de la mascarilla

    Los que usan la mascarilla son unos borregos, covidiotas, subnormales, hipocondríacos, miedicas, adoctrinados, teleprogramados.

    No leen, no se informan de otras fuentes que no sean las mismas de siempre.

    ¡Qué miedo tienen! ¡Cómo se dejan manipular! ¿De verdad creen que la mascarilla les protege?

    ¿De verdad creen que esta vacuna es inocua y efectiva? Por ahí no es. ¡Despierten!

    ¡Qué absurdo! Estamos en un parque con metros de distancia personal no dentro de un bus atestado. ¿Por qué me obligan a usarla al aire libre?

    Si te la quieres poner, póntela. Ah, ¿la egoísta soy yo porque no hago lo que tú quieres que haga y no lo que yo necesito? ¿Te estoy obligando a quitártela?

    Yo estoy sana. ¿Quieres que me ponga la mascarilla todo el tiempo?: ¡matasanos!

    Pedirle que se ponga la mascarilla a un anciano que necesita una bombona de oxígeno para respirar es un crimen.

     

    3. «I»: encontremos lo que nos une

    Llegados a este punto, respiremos profundo, varias veces. Estés del lado que estés, te parecerá que tienes la razón y que el otro se equivoca.

    Inhala. Exhala con ruido: aaaah. Mientras exhalas, suelta todo lo que has leído, escrito o dicho antes. Suelta y deja que se vayan todas esas emociones densas.

    A mí me ha costado un poco hacer este ejercicio de enfrentamiento. ¿Y a ti?

    Ahora es necesario ir al interior, prestar atención al corazón y dejar de señalar hacia afuera. Respira profundo y cierra los ojos un rato.

    ¿Ya?

    ¿Escuchas el latido de tu corazón y la canción de tu alma?

    Señalar hacia afuera es muy fácil. Decir y escribir palabras agresivas y denigrantes en las redes sociales empeora la situación.

    Donde pones tu atención, pones tu energía. Eso que alimentas, crece.

    Alimenta tu amor, tu calma, tu alegría en lugar de intoxicarte con tu miedo, tu rabia, tu frustración.

    El reto es mirar hacia dentro todos los días, cuidar los pensamientos, las emociones, las palabras que salen, las acciones que dejan una huella en este mundo. El reto es liberarnos de prejuicios, etiquetas y críticas. Dejar de juzgar.

    Si eres de las personas que dicen: «o todo o nada», es probable que abandones aquí. Si sigues, te lo agradezco.

    ¿Qué tenemos en común?

    En el fondo, tenemos las mismas necesidades básicas, aunque nuestras prioridades sean distintas. Lo que crea el conflicto son las estrategias para satisfacer esas necesidades.

    En el fondo, amamos y queremos ser amados. Cuidamos y queremos ser cuidados. Solo que cada uno/a lo hace a «su» manera.

    En el fondo, queremos vivir en paz, reírnos, comer rico. Queremos comprobar que la vida y la muerte tienen sentido.

     

    Y hablo de la risa porque el hecho de reírnos juntos puede demostrarnos que estamos unidos, y puede borrar el miedo. En este post te cuento todos los beneficios de la risa.

    La risa, como la gratitud, es muy poderosa. ¡Ríete!

    ¿Tienes lápiz y papel a mano? Escribe qué más podemos tener en común.

    Por ejemplo, a todos nos han enseñado a juzgar. Vemos y escuchamos lo que nos reafirma nuestra propia creencia. Todos le tenemos miedo a algo.

    ¿Qué es lo que nos mueve: el amor o el miedo?

    Todos sentimos amor y miedo en distintas proporciones y circunstancias.

    La persona que se pone la mascarilla y quiere que sea obligatoria puede hacerlo para proteger a un ser querido. Lo hace por amor y por miedo. La mascarilla le da seguridad.

    La persona que camina al aire libre sin mascarilla quiere disfrutar de la vida. Se ama a sí misma tanto como para defender sus derechos, su salud, su libertad. Teme a un estado totalitario que impone mascarillas, pérdida de privacidad, vacunas, controles, etc. Sabe que la mascarilla es un timo.

    Qué tal si…

    Que tal si nos calmamos un poco y llegamos a un acuerdo.

    Que tal si apagamos la tele y nos sintonizamos con la frecuencia del amor.

    Que tal si nos informamos mejor y comprobamos las fuentes a través de otras vías.

    ¿Gritar a la abuela que te increpa porque no llevas la mascarilla sirve de algo? ¿Qué tal si respondes amablemente: «sí, señora» y te vas sin más?

    ¿Regañar al niño asmático que no lleva la mascarilla con 38 grados a la sombra te hace sentir mejor? ¿Qué tal si te alejas con tu mascarilla puesta y dejas a la gente en paz?

    Y si no llevas mascarilla, ¿qué tal si te cubres la boca cuando toses y estornudas?

    ¿Contestar a la periodista/escritora que hace apología de la mascarilla cambia su forma de pensar? No. Ella cree que tiene toda la razón. Ella cree que así presta un servicio. Ella se considera solidaria. Sus seguidores, también.

    Ojos que no ven, corazón que no siente. —Refrán.

    Qué tal si observamos lo que sucede con cierta distancia emocional para evitar disparar nuestros gatillos internos y así dar una respuesta pacífica.

    Truco: respira profundo durante varios minutos antes de responder.

    Qué tal si dejamos de desacreditar y tergiversar en las redes a las personas que no piensan como nosotros, científicos y médicos incluidos.

    Qué tal si escuchamos y respetamos la decisión ajena aunque sea contraria a la nuestra.

    Qué tal si cuidamos las palabras que salen de nuestra boca. ¿Para qué herir cuando podemos respetar?

    Qué tal si flexibilizamos las normas en los países más estrictos: en sitios cerrados es recomendable usar mascarilla. Al aire libre, somos libres de usarla o no. Sin juzgar, sin multar ni insultar al que la usa o no.

    Qué tal si en lugar de quejarnos buscamos una solución legal o una alternativa de soberanía ciudadana. Tenemos libre albedrío. La autoridad de los gobiernos no es ni debe ser ilimitada.

    Tenemos derecho a defender nuestros derechos. Ya se están creando asociaciones civiles en España, con este fin (Médicos por la verdad España, Ciudadanos por la verdad). Y hay grupos para fomentar la soberanía en salud, alimentación y energía que no atacan al sistema y sí crean alternativas.

    Además, hay una comisión de investigación extraparlamentaria multidisciplinar, en Alemania. Y una comisión, de más de dos mil médicos y abogados en Italia, ha demandado penalmente a la OMS, al gobierno italiano y a los asesores sanitarios del gobierno.

    En este momento, tienes la opción legal del certificado médico. Sin embargo, gracias a la Ley de Protección de Datos, la policía no tiene por qué saber cuáles son tus enfermedades. Esa es información privada. El certificado se utiliza para recurrir alguna multa.

    También puedes recurrir todas las multas y demandar por abuso de poder. El documento de declaración responsable de autoexención solo debe rellenarse y presentarse para recurrir una multa, según Luis de Miguel de la Asociación Scabelum Consumidores

    ¿Lo sabías?

    ¿Cuál es mi verdad? ¿Cuál es tu verdad? ¿En dónde se cruzan nuestras verdades?

    ¿Cómo encuentro mi paz cuando me obligan a hacer algo que no quiero?

    ¿Cómo guardo mi serenidad cuando me siento atacado/a? ¿Reacciono o respondo en calma?

    Responder desde la paz, la conexión y el respeto es el reto. Mantener una higiene interior de pensamientos y emociones es crucial.

    Escribir para conocerse y aclararse es el primer paso.

    Te animo a escribir y a reflexionar.

    Si quieres aumentar tu serenidad, te recomiendo meditar. Ahí te lo dejo.

    Y te envío un luminoso abrazo de paz, pienses lo que pienses.

    ¡Muchas gracias por haber llegado hasta aquí!

    ¿Hiciste el ejercicio de escritura?

    Por favor, comparte y/o déjame un comentario constructivo. 👇👇👇

     

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    Escritura sanadora: 7 ejercicios para sentirte mejor

    Escribir para sanar: 5 ejercicios de escritura terapéutica

     

    Referencias

    Entrevista a la doctora Natalia Prego, eltorotv.com, 27-jul-20 Únete al grupo de médicos por la verdad España: 677 572 759

    Cuentatucaso.com PDF descargable para rechazar el test rápido de coronavirus. 23-abr-20

    Coleto, Luys. Qué hacer si te sancionan por no llevar la mascarilla, elcorreodeespana.com 2-ago-20

    Documento para la exención del uso de la mascarilla, elarconte.com, 16-jul-20

    Morales, Marco. Sobre la psicología del uso de las máscaras. Youtube. 16-jul-20, 3 min.

    Padovani, Isabelle. Le masque de la discorde. Youtube, 10-jul-20, 48 min.

    Revisa las cifras actualizadas de distintos medios oficiales como: worldometers.info/coronavirus/

    Comisión de investigación extraparlamentaria sobre corona en Alemania, Youtube, 8-jul-20, 29 min.